El origen del águila bicéfala del escudo de Rusia

Cómo este extraño pájaro remplazó a la hoz y el martillo. Fuente: ITAR-TASS

Cómo este extraño pájaro remplazó a la hoz y el martillo. Fuente: ITAR-TASS

A pesar de que la caída de la URSS se produjo hace más de 20 años, para muchos extranjeros la hoz y el martillo, que aparecieron en el escudo del país el 6 de julio de 1923, siguen siendo el símbolo de Rusia. Sin embargo, el escudo actual de Rusia es completamente distinto, y su historia se remonta a los tiempos del Imperio bizantino.

El escudo estatal de la Federación Rusa, el águila bicéfala, es uno de los símbolos indoeuropeos más antiguos. En su historia se combinan el cristianismo, el paganismo y el zoroastrismo, épocas de grandes imperios y la época feudal. Civilizaciones enteras y estados han pasado a la historia, y el águila bicéfala sigue planeando sobre los pueblos de Asia Occidental y Europa del Este.

Pero siempre siguiendo un orden. El águila bicéfala aparece por primera vez como escudo en la simbología del reino de los hititas, que ocupó la mayor parte de la Turquía moderna durante desde el siglo XVII al XII antes de Cristo.

Allí fue también recuperada y adaptada a las necesidades de los herederos del águila de una sola cabeza de Roma: el Imperio bizantino. Tras convertirse en el símbolo de la dinastía gobernante, llamada Paleólogo, el águila bicéfala se convirtió pronto en el símbolo del cristianismo oriental, de la sinfonía entre la Iglesia ortodoxa y un poder estatal autoritario, y desde Bizancio comienza a extenderse a todo el mundo cristiano, apareciendo en los escudos de Serbia y Montenegro, Alemania (el Sacro Imperio Romano Germánico) y Armenia.

El águila no llegó a Rusia hasta el siglo XIII, remplazando al tridente, el antiguo símbolo de la dinastía que gobernaba la antigua Rus. El águila bicéfala aparece primero en Chernígov, en territorio de la actual Ucrania, y más tarde en Vladímir y en Moscú.

Con la aparición de la palabra “Rusia”, en el escudo estatal aparece también el águila. Esto sucede a finales del siglo XV, cuando se reúnen las tierras rusas bajo el gobierno de Iván III, de quien se puede decir que sentó las bases de la nueva Rus tras la liberación del yugo tártaro-mongol

Simbólica lucha entre el león y el águila

Tras la caída de Constantinopla (actual Estambul en 1476), Rusia se convirtió en el único país ortodoxo independiente y entonces se produce un choque mortal entre dos antiguos símbolos heráldicos del pueblo ruso: el león y el águila.

El león era el escudo tradicional ruso. De todos es sabido que el clima de la Europa medieval era mucho más cálido que ahora. Por ejemplo, en el siglo XII en el sur de Ucrania, donde ahora la temperatura alcanza los 20 grados bajo cero en invierno, vivían leones y leopardos. Matar a un león era señal de una gran gallardía, era una caza destinada a miembros escogidos de la aristocracia y a los grandes príncipes, lo cual convirtió a este animal en un símbolo de nobleza y coraje. Pero el águila, al convertirse en el único escudo del estado unido, logró expulsar al león y con el tiempo se asentó como el único símbolo de Rusia.

Con la llegada de cada zar, la imagen del águila cambiaba. Durante la época de mayores relaciones con Prusia y Austria se volvió más rigurosa y geométrica. En las épocas de liberalización del régimen político en Rusia, las alas del águila se hicieron más suaves y su forma más redondeada.

En el periodo de la ocupación de Moscú por parte de los invasores polacos en 1612, en el pecho del águila apareció un lirio real católico.En otras épocas, junto con el águila aparece o bien san Jorge, o un grifo, símbolo de la dinastía de los Romanov.

También fue variando el número de coronas sobre las cabezas del águila. Esto se debía a los cambios en la ideología estatal. En un principio el escudo contenía dos coronas, algo que simbolizaba la igualdad entre el poder secular y el religioso.

La hoz y el martillo. Fuente: Ria Novosti

Tras la victoria del poder del zar sobre el patriarca ortodoxo, aparecieron tres coronas. Dos de ellas se encontraban sobre las cabezas del águila, signo de la igualdad entre los dos poderes, y una tercera, de bastante mayor tamaño, se situaba por encima de las otras dos. Esta era la corona que la iglesia depositaba sobre la cabeza del zar que gobernaba el estado y simbolizaba la primacía del poder del emperador, como cabeza de la iglesia y de todos los poderes, sobre todo el estado.

Según la tradición heráldica rusa, existen dos escudos estatales, uno grande y otro pequeño. El escudo grande, además del águila, contenía también el escudo de la dinastía de los Romanov y escudos de las tierras más importantes que formaban el estado ruso.

La figura de Nicolás II en la Rusia contemporánea

Este escudo acompañaba al título del monarca que se encontraba en el poder. Alrededor del águila se añadían los escudos de los reinos y principados sobre los que gobernaba el monarca ruso.

Un águila sin símbolos religiosos

En la Gran Bretaña actual, el rey es monarca de Inglaterra, Escocia, Gales, Canadá, Australia y otros estados. El emperador ruso era al mismo tiempo zar de Polonia, Georgia y Siberia, así como gran príncipe de Finlandia. El lema oficial de la heráldica rusa era “Dios con nosotros”. Para subrayar la naturaleza cristiana del Estado, junto con el águila de dos cabezas se encontraban los arcángeles Miguel y Gabriel, que simbolizan la protección y el Amparo Divino del imperio de los Romanov.

Tras la revolución de febrero de 1917, el gobierno democrático eliminó las coronas. Hoy en día, en los billetes de la Federación Rusa se puede ver un águila sin coronas. De las garras del águila se han retirado los símbolos del poder monárquico: el cetro y el orbe. Durante la guerra civil, las fuerzas antibolcheviques recuperaron el águila como su escudo, pero las coronas fueron remplazadas por una cruz. Además, el cetro y el orbe volvieron a aparecer en las garras del águila.

El águila bicéfala regresó a Rusia tras la caída de la URSS, después de tres años de trabajo de una comisión especial encargada de escoger los símbolos estatales. En 1993, por decreto del presidente Borís Yeltsin, se aprobó como escudo estatal un águila parecida a la que se aprobó tras la revolución de febrero, sin coronas ni símbolos de poder.

Pero las metamorfosis no se detuvieron aquí. El águila continuó cambiando, como en la época de los zares. El afianzamiento del poder estatal con la presidencia de Vladímir Putin se vio también reflejado en el símbolo de Rusia, que ha recuperado las tres coronas y los símbolos de poder.

El águila bicéfala, que ha llegado volando desde el pasado remoto y se ha asentado en Rusia, sigue cambiando, como ajustándose a la realidad política de su país de adopción. 

Vladímir Jutariov es doctor en Historia y presidente de la sede de Moscú de la Sociedad Rusa para la Protección de Monumentos Históricos y Culturales.

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