¿Qué obstáculos hay para formar una coalición contra el Estado Islámico?

TASS
Tras los ataques terroristas en París parece que hay un imperativo moral para luchar contra el Estado Islámico. Sin embargo, Rusia y Occidente no han encontrado la fórmula para actuar de manera conjunta. RBTH explica algunas de las causas de este desencuentro.

La reticencia de la OTAN para luchar contra el Estado Islámico

Un aspecto importante que dificulta una coalición en contra del Estado Islámico reside en la propia situación interna de la OTAN. Hay serias dudas acerca de la disposición y el liderazgo de EE UU para liderar una operación terrestre. A Obama no le gustaría terminar su mandato presidencial con una nueva campaña militar en Oriente Próximo.

Lo que se puede esperar de la Adminitración estadounidense es un reforzamiento de las medidas de seguridad, nuevos suministros de armas a la oposición en contra de al Asad en Siria y palabras de apooyo a Europa en su lucha contra el Estado islámico. Esto corresponde, de alguna manera, a los intereses declarados de los EE UU, que al contrario de los ocurrido tras el ataque del 11S, no es ahora el epicentro de los acontecimientos.

El pasado sábado hubo negociaciones en Viena en torno a Siria en las que participaron Alemania, Arabia Saudí, EE UU, Francia, Irán, Reino Unido, Rusia, Turquía así como la ONU, la UE, la Liga Árabe y la Organización para la Cooperación Islámica. Se acordó que antes del 1 de enero de 2016 deberán realizarse negociaciones entre sirios, y durante los próximos 18 meses se organizaran en el país unos comicios para aprobar una nueva constitución. Además, en la cumbre del G-20 en Turquía, Putin y Obama mantuvieron un encuentro informal de media hora sobre la situación en el país árabe.

Según François Fillon, ex primer ministro francés y uno de los líderes del mayor partido opositor Los Republicanos, "el error principal es renunciar a una alianza con los rusos", declaró en una entrevista a la emisora Europe1, informa Sputnik. En la misma línea se declaró Nicolas Sarkozy: "He dicho al presidente Hollande que hay que cambiar los enfoques de nuestra política exterior", indicó subrayando que "es necesario hacerlo todo para combatir el EI", en particular crear "una amplia coalición, incluso, desde luego, con los rusos", informa la agencia rusa de noticias.

Crimea y las sanciones

Desde la perspectiva rusa uno de los mayores obstáculos son las sanciones occidentales a causa de la crisis ucraniana. Sin embargo, hay muchas personas en Rusia que ahora creen que es el momento oportuno para eliminarlas.

La intuición de que “la razón prevalecerá” va ganando fuerza en diferentes partes del espectro ideológico de Rusia. De hecho, si el Kremlin cree que Europa está cerca de mostrarse decisiva, es posible que dé pasos para abolir las contrasanciones, entre otras el embargo alimentario.

En cualquier caso, es difícil que los políticos europeos que han utilizado una inflamada retórica recientemente no vean dañada su reputación si se produce este cambio de estrategia. Esto significa que es Putin quien tiene la posibilidad de iniciar un cambio en las relaciones ruso-europeas.

La principal ventaja del presidente ruso es que tiene menos ataduras en lo que respecta a los postulados expuestos hasta ahora y un mayor margen para el cambio de retórica a causa del apoyo interno. De hecho, en los últimos tiempos ha sido el propio presidente ruso quien ha dictado cuáles son los intereses nacionales.

De modo que, en estos momentos, parece que sobre todo es el que Putin tiene la capacidad para cambiar el modus operandi de las relaciones ruso-europeas, eso sí, sacrificando algún capital, como si se tratase de un jugador de ajedrez que sacrifica una ficha antes de una buena jugada. El presidente ruso tiene fama de hacer apuestas inesperadas.

Sin embargo, también hay límites. Moscú no devolverá Crimea a Ucrania por una coalición en contra del Estado Islámico, aunque haya una fuerte ola de atentados desde Kaliningrado a Vladivostok.

Otro de los grandes desencuentros es el papel de al Asad. Rusia e Irán son aliados del presidente sirio, mientras que los países occidentales y los países árabes del Golfo llaman a su cese. Moscú insiste en que deben de ser los sirios los que fuercen o no su destitución. En el plan de paz presentado en Viena, Rusia expuso que Asad podría presentarse a unas elecciones tras un periodo de transición. Aunque Moscú también ha mantenido numerosas conversaciones con grupos de la oposición Siria, varios medios contabilizan hasta 40 grupos antes de las negociaciones de Viena.

 

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