Los retos del ejército ruso en 2017

26 de diciembre de 2016 Nikolái Litovkin, RBTH
El ejército ruso ha demostrado sus capacidades de combate y ha evitado el desmembramiento de Siria. Entre sus próximos retos se encuentra la oposición a la creciente hostilidad del bloque de la OTAN y la urgente necesidad de renovar su armamento.
Ministro de defensa de Rusia Shoigu
¿Qué tareas tienen por delante las fuerzas armadas? El ministro de Defensa, Serguéi Shoigú. Fuente:Aleksey Nikolskyi/RIA Novosti

El pasado jueves 22 de diciembre el Colegio del Ministerio de Defensa se reunió para evaluar los resultados del año. Vladímir Putin señaló los éxitos militares de Rusia en Siria y el nivel de preparación del personal de las fuerzas armadas y luego informó de las nuevas tareas pendientes. Según afirmó, el Ministerio debe continuar con el rearme del ejército y la armada y seguir de cerca “cualquier cambio en el equilibrio de fuerzas y la situación política y militar en el mundo, especialmente a lo largo de las fronteras rusas”.

Siria

Las Fuerzas Aeroespaciales rusas han cumplido con su misión principal y han evitado el desmembramiento de Siria en varios estados, declaraba el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, durante su discurso.

“Hemos roto con la cadena de las revoluciones de colores provocadas en Oriente Próximo y África. Hemos iniciado un proceso de regulación política y reconciliación entre las partes enfrentadas. A partir de ahora, para garantizar la seguridad en la región operará constantemente un grupo aéreo de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia desde su base en Jmeimim, así como un punto de suministro de material que se modernizará para convertirse en una base naval de la Armada rusa”.

Según el ministro, actualmente se encuentran completamente liberadas las ciudades de Hama y Homs y se han eliminado los guerrilleros que se encontraban en Latakia, en los alrededores de Damasco y en Alepo.

Las relaciones con la OTAN

Shoigú señaló también que algunas de las acciones de las fuerzas armadas de Rusia se deben a la actitud hostil del bloque de la OTAN.

“En lugar de unir nuestras fuerzas en la lucha contra un enemigo común como es el terrorismo, la OTAN reconoce a Rusia como su principal amenaza y sigue ampliando su potencial militar junto a nuestras fronteras”, declaraba el ministro.

Shoigú señalaba que el presupuesto militar de la Alianza Norte ha aumentado en 26.000 millones de dólares hasta alcanzar los 918.000 millones (el presupuesto ruso ha recortado 52.000 millones y asciende a un total de 48.000 millones de dólares), y el año que viene se prepara el despliegue de cuatro batallones de la OTAN (de entre 800 y 1200 militares cada uno) en los países del Báltico y en Polonia.

Otro factor que preocupa a los militares rusos es la presencia del sistema de defensa antimisiles  en territorio de Polonia y Rumanía, con lanzaderas universales MK-41.

“Las posibilidades de este sistema estadounidense permiten adaptarlo fácilmente para lanzar misiles de crucero Tomahawk, que tienen un alcance de 2.400 km”, añade Shoigú. Además, este misil puede entrar en territorio de Rusia en menos de diez minutos.

Debido a ello, el Ministerio de Defensa tomado la decisión de desplegar en sus fronteras occidentales tres divisiones de infantería adicionales (en época de paz albergan hasta 13.000 personas).

“Las divisiones de tanques tendrán los nuevos modelos de la clase T-72B3 y T-90. Las divisiones motorizadas tendrán vehículos de combate de infantería BMP-3, BMP-4 y cañones autopropulsados Koalitsia. Los tanques más anticuados serán remplazados por vehículos de la clase Armata. Las divisiones también contarán con helicópteros de apoyo de fuego”, declara a RBTH el coronel retirado y experto militar de TASS Víktor Litovkin.

Planes para el año que viene

Según el ministro 2017 se reforzarán las agrupaciones de tropas al oeste y al suroeste del país, así como en la región del Ártico.

El año que viene Shoigú ha encargado cinco bombarderos estratégicos para el ejército: un Tu-160 y cuatro Tu-95MS; más de 900 tanques y vehículos blindados de distintos modelos, así como cuatro regimientos del sistema de defensa antiaérea y antimisiles S-400 Triumf, que sustituirán a los sistemas existentes.

La comandancia del Ministerio de Defensa Rusa también planea recibir dos unidades de sistemas tácticos operativos Iskander-M para las tropas terrestres y reequipar tres divisiones con sistemas antiaéreos Tor-M2.

Los problemas de la modernización

En 2016 se modernizó cerca del 60 % del armamento y la técnica militar, aunque el resto de los trabajos de modernización se enfrentan a algunas dificultades.

“El programa de modernización de las fuerzas armadas de la Federación Rusa, valorado en 22 billones de rublos (alrededor de 365.000 millones de dólares) podrá garantizar la seguridad total del país una vez terminado en 2022. Sin embargo, existen algunos problemas que es necesario resolver”, declaraba en una entrevista para RBTH el antiguo director del Estado Mayor de las Tropas de Misiles de Designación Estratégica, el general coronel retirado Víktor Esin.

Según explica el problema principal consiste en que Rusia no será capaz de sustituir la importación en algunos de los ámbitos más importantes en los próximos años.

“La modernización de las empresas es uno de estos ámbitos. La creación de motores prácticamente desde cero para algunos sistemas es otro. Las empresas lograrán producir motores para buques y aviones, que hasta ahora Rusia recibía de otros países, en 2018. Sin embargo, existen muchos sistemas electrónicos para estos vehículos que no podrán comenzar a fabricarse en el país a corto plazo”, señala el experto.

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