“Me alegró ver sonreír a Putin”, Pedro Pablo Kuczynski

30 de noviembre de 2016 Mijaíl Gusman, TASS
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, mantuvo una conversación con el subdirector general de la agencia TASS, Mijáil Gusmán,con el que habló sobre los resultados de la cumbre de APEC, las relaciones con Rusia y las prioridades para desarrollar la economía del país.
Pedro Pablo Kuczynski con Vladimir Putin
Pedro Pablo Kuczynski con Vladímir Putin durante el foro de APEC en Perú. Fuente:AP

— ¿Cómo calificaría su encuentro con el presidente ruso y, en líneas generales, el resultado de la pasada cumbre en Perú?

— El presidente Putin es una figura reconocida a nivel mundial. Para mí fue un gran honor conocerlo, pues era la primera vez que nos encontrábamos.

Me alegró sinceramente el hablar con él y verlo sonreír, cosa que no hace muy a menudo. Aunque en el foro sonrió. El foro de APEC fue todo un éxito. Considerando la situación actual en el mundo (la elección del presidente de EE UU y el referéndum de Reino Unido) se plantean muchas cuestiones sobre la dirección que va a tomar el comercio internacional, que son igualmente importantes tanto para Rusia como para Perú.

Está claro que tanto para Rusia como para Perú es importante el rumbo que tome el comercio exterior, pero la relación entre nuestros países, yo creo, es bastante estrecha. Han pasado diez años desde que la firma de un acuerdo de asociación, y además contamos con el acuerdo del año 69. Ambos han dejado patente su efectividad. Son varios los ámbitos en los que colaboramos. ¿Cuáles considera usted los más importantes? ¿Dónde ve un mayor potencial? ¿En qué ámbitos cree que se debería seguir trabajando?

— He tratado este tema detalladamente durante las reuniones con el presidente y la delegación rusos. Hace ya mucho tiempo que venimos colaborando con Rusia, especialmente en la esfera de las adquisiciones militares.

No estamos hablando de la compra de armas con fines específicos, sino de helicópteros, camiones y demás equipamiento tan necesario para la defensa de la población civil. Nuestros países siempre han colaborado estrechamente en este sector. Ahora queremos desarrollar también otras esferas de comercio como, por ejemplo, el comercio de productos agrícolas. Durante el encuentro de APEC, el señor Putin habló sobre un cambio radical del proceso de suministro de grano y trigo. Y es que gracias al trabajo duro de los últimos años, el país ha conseguido pasar de ser importador a convertirse en proveedor.

— ¿Cuáles son sus objetivos inmediatos como presidente de Perú?

— El objetivo inmediato, yo creo, es la modernización del país y lo que yo llamo “revolución social”, es decir, cambios en el ámbito de la educación, la sanidad y el abastecimiento de agua potable a la población.

— ¿Cuáles son a su parecer las esferas de mayor prioridad para el desarrollo de Perú?

— El principal sector de la economía peruana es el sector servicios, lo que comprende el sector financiero, los bancos, los créditos a las pequeñas empresas, los seguros, la educación y las universidades.

Hay tres ámbitos que aportan beneficios a Perú. En primer lugar, el minero, sobre el que poseemos una ventaja comparativa indiscutible; en segundo lugar se encuentra la industria agrícola, ya que a pesar de la gran cantidad de desiertos, disponemos de numerosos valles para la plantación de diferentes productos. En nuestros campos no hay plagas debido a que los valles están bien separados entre sí. Y, finalmente, tenemos que promover el turismo. Solo tres millones y medio de turistas visitan Perú. A pesar de esa cifra, en nuestro país hay mucho que ver. Perú es un gran país con una rica historia, y por eso nos hemos puesto el objetivo de duplicar dicha cifra en los próximos cinco años.

— No hay muchos turistas provenientes de Rusia. Es comprensible por la distancia y la ausencia de vuelos directos. ¿Qué considera usted que se debería hacer para ampliar los vínculos turísticos? ¿Qué lugares cree que podrían resultar más atractivos a los turistas rusos?

— El primer paso que se debe tomar es simplificar el sistema de vuelos, implantar viajes de un único transbordo. Es decir, desde Moscú o San Petersburgo a Ámsterdam o Madrid, y desde allí directamente a Lima. Asimismo, es igualmente importante disponer de vuelos chárter más asequibles que permitan viajar de manera directa, sin hacer paradas. También es necesario dedicarse más activamente a hacer publicidad y promocionar el país.

—  Según tengo entendido, de acuerdo con la constitución de Perú, usted puede ostentar el cargo solo una legislatura, lo cual supone un gran desafío. ¿Qué diría que es lo principal para usted en los años próximos?

— La constitución de Perú no prohíbe presentarse dos veces para el puesto de presidente, solo es necesario que entre un mandato y otro pasen cinco años. Dentro de 5 años tendré 82, y dentro de 10, 87. Ser presidente a esa edad… no, no, no. (Risas). No volveré a participar en las elecciones.

— En Rusia se suele decir “el tiempo dirá si ocurre así”.

— Efectivamente, pero, ¿sabe? Ocupar el puesto de presidente de Perú no es tan fácil para alguien de fuera como yo. Requiere ser líder, jefe de gobierno y dirigente. Precisamente por eso en Perú, al igual que en Rusia, existe el cargo de primer ministro, una persona que se encarga a diario de la dirección del gobierno.

— Bueno, a pesar de que de nuevo ha respondido de una manera un tanto escéptica sobre su edad, usted está en una forma increíble, señor presidente. Sería interesante que nos contara cómo lo hace, ¿haciendo deporte, o de otro modo? ¿Cómo ha conseguido mantenerse en tan buena forma en un trabajo tan complicado?

— He practicado deporte toda mi vida y sigo haciéndolo.

— ¿Cuál?

— He hecho de todo: tenis, atletismo, natación, gimnasia. Aunque nunca he practicado ni kárate ni judo. Me parece que el señor Putin…

Judo.

— Sí, exacto. O sea, yo he probado un poquito de todo y continúo haciendo deporte. Aunque claro, ahora como presidente no puedo dedicarle tanto tiempo.

— ¿Qué es para usted el poder? ¿A qué sabe el poder? Usted, repito, solo lleva algunos meses en el palacio presidencial. Supongo que todavía no ha tenido tiempo de saborearlo del todo, pero aun así, ¿a qué sabe?

— Yo diría que el sabor del poder consiste en el saber convencer a la gente.

El poder en sí es un concepto bastante limitado, pero si este consigue ganarse el apoyo del pueblo, eso significa que se están dando los pasos adecuados y que hay que continuar moviéndose en esa dirección. El gusto del poder debe ser como un buen café, con aroma áspero. Si el poder carece de gusto, la gente no van a seguir al que lleva el timón.

— Durante la cumbre de APEC, la atención de millones de rusos estaba centrada en Perú, lo cual suscitó un gran interés por Perú como país, y por usted como presidente y anfitrión de la cumbre. Aprovechando la ocasión, ¿qué le gustaría decirle a los rusos para terminar nuestra entrevista?

Me gustaría decirles que siento una total admiración por ellos. El pueblo ruso es increíblemente tenaz. Para convencerse de ello, es necesario conocer la historia de la Segunda Guerra Mundial, durante la cual murieron varios millones de rusos, varios millones de personas que supieron defenderse contra el enemigo. Si el pueblo de la URSS no hubiera mostrado tal resistencia, se habría perdido la Segunda Guerra Mundial. Considero que Rusia es un país de extraordinaria valentía. Hubo inmensurable sufrimiento y lágrimas derramadas. Este país debería estar orgulloso de su victoria.

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