Por qué cada vez más rusos eligen Corea del Norte para pasar sus vacaciones

AP
El magazine online Meduza ha publicado un reportaje sobre los rusos que visitas en país. ¿Cuánto cuesta y cómo visitar uno de los países más herméticos del mundo?

Jóvenes norcoreanas durante la ceremonia de apertura del Campo Infantil Internacional de Songdowon. Fuente: APJóvenes norcoreanas durante la ceremonia de apertura del Campo Infantil Internacional de Songdowon. Fuente: AP

Alexander Golovkó, de Jabárovsk (más de 5.000 km al este de Moscú) tenía claro que quería ir a Corea del Norte para ver cómo eran realmente las cosas allí. Volvió encantado: “Es como estar en otro planeta, donde no hay servicio de móvil y la gente siempre está contenta”, le explicó a la corresponsal de Meduza.

Entiende perfectamente que se trata solo de una cara de la moneda pero ya está haciendo planes para visitar la estación de ski de Masikryong, que abrió sus puertas en 2014 y cuenta con 10 pistas y que según el gobierno norcoreano puede competir con otras estaciones del mundo.

Kim Chol-Nam, trabajador en Masikryong. Fuente: AFPKim Chol-Nam, trabajador en Masikryong. Fuente: AFP

Tour totalitarios

Elena, manager de la compañía que vende los viajes a Corea del Norte, explica que venden alrededor de cinco viajes al mes a Masikryong. Además del esquí hay viajes para jugar al golf, para hacer montañismo, para ir de caza e incluso para celebrar ceremonias de boda. Aunque todavía hay mucha gente que lo considera peligroso. La periodista Nadezhda Arsénieva recuerda cómo un guarda de frontera apuntó con un rifle a su compañera por sacar la cámara de fotos por la ventana del tren.

Los guías siguen a los turistas a todos lagos y les prohíben sacar algunas fotos y contactar con la gente local. En cualquier caso el país trata de convertirse en un destino turístico para los países del Lejano Oriente. Fuentes surcoreanas afirman que sus vecinos del norte pretenden llegar al millón de turistas este año y a los 2 millones para 2020. En 2012 fueron solo 4.000 los extranjeros que entraron en Corea del Norte.

El resort de esquí Masikryong. Fuente: AFPEl resort de esquí Masikryong. Fuente: AFP

Paraíso comunista

Natalia Kochúgova, representante de la región de Primorie, explica que Corea del Norte es popular entre los miembros del Partido Comunista de Rusia. Hay incluso hoteles especiales para comunistas. Afirma que no hay problemas de seguridad a no ser que “te comportes como un idiota y no sigas las normas”. Además cree que a Otto Warmbier, estudiante estadounidense que quedó en coma, le avisaron de lo que se podía hacer y de lo que no.

Hotel en Masikryong. Fuente: AFPHotel en Masikryong. Fuente: AFP

No solo los adultos visitan Corea del Norte sino que cada años hay grupos de niños rusos que van al campamento internacional de Songdowon. El precio de dos semanas es de unos 660 dólares.

Eva, una chica que estuvo allí, explica que separan a los niños rusos de los coreanos aunque por las tardes se les permite bailar juntos. También podían intercambiar mensajes escritos con un traductor.

Niños juegan en el campamento internacional de Songdowon. Fuente: APNiños juegan en el campamento internacional de Songdowon. Fuente: AP

Crucero por Corea del Norte

Desde Rusia se puede llegar a Corea del Norte en ferry. El barco Man Gyong Bong 92, lleva a los pasajeros desde Vladivostok hasta el país comunista. Marina Ógneva viajó al resort de Rajin en barco y tuvo un tour de siete días con todo incluido por algo menos de 500 dólares. Le gustó tanto que actualmente está haciendo un video blog titulado: Vamos a Corea del Norte.

"Me dijeron que la gente se moría de hambre pero a nosotros nos dieron muy bien de comer. Había oído muchas cosas sobre la propaganda pero nosotros tuvimos unas vacaciones normales”, declara a Meduza. “La gente es muy amable”, señala.

Turistas en la zona de Kumgang tambien conocido como la montaña del Diamente. Fuente: APTuristas en la zona de Kumgang tambien conocido como la montaña del Diamente. Fuente: AP

La compañía Fregat Aero da pautas de comportamiento a los turistas. Hay que llevar regalos a los guías: perfume y cosméticos para ellas y alcohol y cigarrillos (no estadounidenses), para ellos. Está prohibido hacer fotos del personal militar así como hablar de religión y decir que en Rusia la vida es mejor.

"Sabíamos dónde íbamos. Escuchamos con atención a los guías, hicimos reverencias a los monumentos de los líderes y les dábamos billetes de 10 euros, aunque al final del viaje se hacía muy pesado”.

Camareras norcoreanas esperan un hotel en Kumgang. Fuente: APCamareras norcoreanas esperan un hotel en Kumgang. Fuente: AP

Maria también estuvo de vacaciones en Corea del Norte y explica que se bañaba sola en la playa y que comió marisco barato. Sin cobertura móvil y sin fábricas parecería un destino ideal de vacaciones. Sin embargo, los guías no les quitaban el ojo de encima.

Niñas norcoreanas en el campamento internacional Songdowon. Fuente: APNiñas norcoreanas en el campamento internacional Songdowon. Fuente: AP

En una ocasión María vio a un chico en la playa y  le quiso dar unos dulces pero entendió que sería peligroso para él así que anduvo cerca de él y dejó la bolsa con los dulces en el suelo. Ella vio como la tomaba y se iba corriendo.

Suspicaces con Sylvester Stallone

Cuando María salía del país los guardias de frontera le revisaron su teléfono móvil y vieron que tenía una fotografía de  Sylvester Stallone con un divertido corte de pelo. Le preguntó si lo conocía y si tenía películas estadounidenses. Pasó 40 minutos buscando las películas en su dispositivo y buscando si estaba en contacto con Stallone.

Sin embargo, un rato después, cuando dejó pasar a todo el mundo pasó a su comportimento y les preguntón en ruso: “Oye, ¿por casualidad no tendréis películas estadounidenses? Tengo tantas ganas de verlas”.

Este artículo se publicó completo en ruso en Meduza.

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