5 increíbles cuevas rusas que no puedes perderte

Espectaculares maravillas bajo tierra. Fuente: http://ordacave.ru

Espectaculares maravillas bajo tierra. Fuente: http://ordacave.ru

Glaciares, ríos de lava, corrosión por sal, montañas calizas, dolinas y otras maravillas de la naturaleza han creado las grutas más fabulosas por todo este enorme territorio, desde Europa al Océano Pacífico.

Cueva Ordínskaia

La Cueva Ordínskaya, situada 110 kms al sur de Perm y 270 kms al este de Ekaterimburgo, está entre las 20 cuevas calizas más grandes del mundo. Recibe su nombre del cercano pueblo de Orda y consta de una parte “seca” (300 metros) y otra subacuática (4,6 kms).

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Además, una parte de la cueva es el sifón (un túnel subacuático completamente lleno de agua) más grande del territorio de la antigua URSS: mide 935 metros.

Está situada en el interior del monte Kazakóvskaia, una colina de 50 metros con cumbre plana salpicada de dolinas, una de las cuales da entrada a la cueva.

Si quieres practicar el submarinismo en la cueva consulta este grupo en Facebook; Scuba Diving Experience (en inglés).

Monasterio cueva en Kostomarovo

Fuente: Geophoto

El pueblo de Kostomarovo está situado 600 kms al sur de Moscú. Esta zona es denominada la “Palestina rusa”, ya que algunos elementos del paisaje recuerdan a los templos de Oriente Medio: Getsemaní, el Gólgota con su cruz, el Monte Tabor, el río Cedrón... Los paisajes desérticos de Kostomarovo, formados por colinas calizas cubiertas por escasa vegetación guardan parecido con los del desierto del Sinaí.

La Cueva de la Penitencia es famosa en toda Rusia. Sus estrechos arcos, un largo pasillo y techos que van haciéndose más bajos a cada paso hacen que los pecadores lleguen a confesarse inclinándose en una profunda reverencia.

La estructura más antigua del monasterio es la subterránea iglesia de San Salvador, que puede acoger hasta 2.000 personas. En los muros se incrustan las celdas de monjes eremitas, que llevaban una vida aislada y se comunicaban con los sacerdotes y los peregrinos a través de pequeños ventanucos, por donde les pasaban la comida y notas con peticiones de oración. El último ermitaño de Kostomarovo, que vivía en la Cueva de la Penitencia, fue el santo padre Piotr, al que dispararon en 1937 justo en el lugar en el que oía las confesiones.

La cueva puede visitarse independientemente (es aconsejable llevar vehículo propio) o como parte de un tour del óblast de Vorónezh (en ruso e inglés).

La cueva de hielo de Kamchatka

Fuente: Natalia Belentsova, Denis Budkov ( http://ratbud.livejournal.com)

Hay una cueva de hielo, situada en la península de Kamchatka, en el Lejano Este, de un kilómetro de longitud. Se formó gracias a la actividad del cercano volcán Mutnovski. Un manantial de agua caliente fluye justo por debajo de la cubierta del glaciar; el techo y los muros de la caverna están hechos de hielo y lava endurecidos.

En los últimos años el clima de Kamchatka se ha suavizado, contribuyendo a que se derritan los glaciares. Como resultado, el techo de esta cueva se ha vuelto tan fino que deja pasar la luz, que crea dibujos surrelaes en las paredes. No es fácil llegar a esta cueva por cuenta propia; de hecho, solo espeleólogos y alpinistas pueden acceder utilizando equipamiento especializado. Se puede visitar la cueva como parte de un tour al volcán Mutnovski.

La parte más remota de Kamchatka estuvo cerrada a los visitantes hasta 1990. Dado de la lejanía de la península y el número relativamente bajo de turistas, su naturaleza ha permanecido intacta.

Minas abandonadas en los Urales

Fuente: Mijaíl Mishainik

La carnalita, un mineral utilizado para los fertilizantes, ha transformado las paredes de las minas abandonadas de los Urales en coloridas obras maestras, cuajadas de extravagantes ornamentos.

Hace unos 286 millones de años, esta zona era el fondo del Mar de Perm. Mientras existió, se formaron 3.500 millones de toneladas de depósitos, que han sido extraídos en los Urales desde los años 30, cuando se hicieron las primeras prospecciones para llegar a la veta primaria.

Aún está en uso una pequeña parte de las minas de carnalita; se requiere un permiso especial para visitarlas.

Cueva Kungúrskaía

Fuente: Getty Images

La belleza de sus diferentes grutas y su fácil acceso han convertido esta cueva en la atracción más visitada de los Urales; la revista Forbes la ha incluido en la lista de las diez cuevas más espectaculares del mundo. Mide 5,6 kms, de los que 1,5 están acondicionados para turistas. Las visitas organizadas a esta cueva empezaron hace más de 100 años.

Uno de los lugares más bellos de la cueva está situado justo a la entrada: la Gruta de los Diamantes y la Gruta Polar. La masa de hielo antiquísimo en estas cámaras lanza destellos en la penumbra y parece una catarata petrificada; los arcos están cubiertos de enormes cristales que se apiñan en formas caprichosas, alcanzando a veces tal tamaño que caen por su propio peso. Las estalagmitas, las famosas columnas de hielo que surgen del suelo, pueden contemplarse aquí también.

Hay 48 cámaras en la cueva Kungúrskaia. Cada una tiene su propia historia y su propio nombre. Por ejemplo, están las grutas de Coral y Marina, decoradas con un encaje de piedra erosionado por el agua durante 12.000 años.

Exactamente 70 lagos subterráneos deslumbran con su belleza. También tienen todos su propia historia. Por ejemplo, puedes ver el lago Bolshoie en la Cueva Titánic, en el que los arcos del techo se reflejan como en un espejo de modo que parecen una ciudad hundida.

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