Lugares de Rusia donde el tiempo se ha detenido

Se trata de paisajes abandonados, algunos de ellos de la época soviética, que se han convertido en ruinas, mudos ejemplos de la civilización.

1. El bosque muerto de Kamchatka

 

Fuente: Iván Dementievski

En el extremo oriental de Rusia se encuentra la volcánica región de Kamchatka. Allí, en 1975 comenzó la erupción del volcán Ploski Tolbáchik. Se prolongó durante año y medio. La lava quemó los bosques que crecían en las laderas, y quedaron completamente cubiertos de ceniza a lo largo de varios kilómetros a la redonda.

Los desiertos volcánicos se parecían tanto al paisaje marciano que fue aquí donde se llevaron a cabo los experimentos de los primeros módulos lunares y marcianos soviéticos. Bosques enteros quedaron cubiertos de una capa de ceniza de siete metros, en la que 39 años después sigue sin crecer nada.  

2. El cementerio de los reyes en el océano Ártico

 

Fuente: livejournal.com / cr2

Teriberka es un pequeño pueblo situado en la costa norte de la península de Kolsk. Fundado durante la primera mitad del siglo XVII como campamento estacional de pescadores, enseguida adquirió estatus de importante puerto pesquero.

En los años 60, con la aparición de los buques de gran tonelaje, la industria pesquera en Teriberka empezó a decrecer. El pueblo carecía de un punto de gestión de escalas y salidas para buques industriales, lo que obligó a los pescadores a partir hacia Múrmansk, la capital de la región. Ahora la principal curiosidad turística del pueblo es el cementerio de los reyes, situado en la costa del mar de Barents (un mar marginal del océano Ártico). 

3.La fortaleza de la peste en el centro de San Petersburgo

 

Fuente: livejournal.com / masterok

Fundada sobre una isla artificial en el centro del golfo de Finlandia, la fortaleza Emperador Alejandro I (en nombre del hermano de Nicolás I) nunca se vio envuelta en un combates.

A principios del siglo XX, durante el brote de la tercera pandemia de peste en Europa, fue reequipada como laboratorio para producir vacunas contra la enfermedad. Para comprobar su efectividad, las vacunas se ensayaban en caballos, por lo que la fortaleza se dotó de un montacargas para subir a los animales hasta el laboratorio, calefacción central en los establos y un crematorio.

A pesar del estricto control que se impuso, se registraron dos brotes de peste. Hoy en día la 'fortaleza de la peste' se puede visitar y está previsto que en breve se convierta en un complejo lúdico.

4. Un pueblo preservado en Sbalvard

 

Fuente: livejournal.com / elnarperm

El asentamiento de Piramida, situado a la misma latitud que Groenlandia central, surgió alrededor de la mina de carbón más septentrional del mundo. Este calificativo se puede aplicar a todo lo que hay en la zona: “el monumento de Lenin más septentrional” o “la piscina más septentrional”.

Durante la época soviética se trasladaron a Piramida varias toneladas de chernoziom, una tierra negra muy fértil. Se prohibió pisar el césped que se cultivaba en la 'tierra rusa'. Además de esta peculiar prohibición, en el archipiélago también hay una ley que prohíbe morir en su territorio (un veto jurídico a la muerte).

Así, incluso si a alguien le sobreviene la muerte estando en la isla, se le entierra en el continente ya que en el permafrost los cuerpos no se descomponen tras ser enterrados y atraen a los osos polares y otros depredadores.

Cuando en 1998 cesó la extracción de carbón, se decidió preservar Piramida.

5. El anillo de las ciudades muertas más allá del Círculo Polar

 

Fuente: livejournal.com / varandej

A mediados del siglo XX la ciudad de Vorkutá, situada en el área de extensión del permafrost, era conocida como el mayor centro del Gulag y era un destino de deportación habitual incluso hasta los años 80.

Además, en las reservas exploradas de carbón mineral se fundaron una serie de ciudades alrededor de Vorkutá. Actualmente la ciudad sigue rodeada por esta red de suburbios.

Este itinerario cerrado, con un radio de 50 kilómetros, incluía siete ciudades y atravesaba Vorkutá. Ahora, debido al programa de traslado de la población desde los distritos del Extremo Norte y el cierre de las empresas mineras del carbón, solo quedan cinco de las 13 minas, y solo dos pueblos siguen habitados. Los demás se han convertido en ciudades fantasma, congeladas en medio de la tundra cubierta de nieve.

6. La carretera de los huesos en Siberia

 

Fuente: livejournal.com / tolstyakov

Los prisioneros del Gulag construyeron la ruta Magadán-Yakustk, actualmente en estado de abandono. Se llama 'la carretera de los huesos' porque su construcción se realizaba en las severas condiciones del campo y a menudo a temperaturas extremadamente bajas, con lo que murieron decenas de miles de personas.

El camino dejó de utilizarse cuando los puentes construidos en los años 30 empezaron a desmoronarse. Inlag (el campo de trabajo correctivo de Indiguirsk) se considera uno de los campos de la muerte menos conocidos del Gulag.

7. La arteria ferroviaria Transpolar

 

Fuente: ecoturist.net

La construcción del ferrocarril a lo largo del Círculo Polar por la ruta Salejard-Igarka fue uno de los proyectos de mayor envergadura del Gulag.

A pesar de las durísimas condiciones naturales –terreno pantanoso, heladas de hasta 50 grados bajo cero y la falta de caminos practicables– la construcción se realizó a un ritmo acelerado: los reclusos habilitaban hasta 100 km de vía al año.

A diferencia de otras grandes construcciones del comunismo, la vía Transpolar sí quedó muerta. A pesar de haber sido parcialmente desmantelada, a lo largo del trayecto aún se pueden encontrar barracones prácticamente intactos, casas, estaciones de tren y locomotoras herrumbrosas. Actualmente en la ciudad de Salejard  hay el Museo de la Arteria Ferroviaria Transpolar.

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