Cómo evitar conflictos en el metro de Moscú

Fuente: Lori / Legion Media

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El metro de Moscú es bastante seguro, aunque los carteristas, ladrones y los pasajeros ebrios pueden llegar a molestar a un pasajero desprevenido. Sin embargo, estas molestias se pueden evitar siguiendo unas simples normas.

Delincuencia

En los diez primeros meses del 2013, según estadísticas del departamento de policía del metro de Moscú, se han cometido 290 robos, 182 de ellos descubiertos.

El ladrón juega sobre todo con el factor sorpresa: arrebatan los bolsos, teléfonos o tablets un segundo antes de que se abran las puertas para poder saltar deprisa del vagón y ocultarse entre la gente. Se recomienda no viajar cerca de las puertas, sino sentados en el centro del vagón, así como sujetar bien las cosas cuando las puertas se abren y no dormir bajo ningún concepto.

La aparición de las cámaras de vigilancia ha hecho la vida más complicada a los carteristas en el metro. Ahora lo más probable es encontrarse con otro tipo de ladrones.

“Entré en el metro y de pronto unas personas me rodearon y me bloquearon el paso, - cuenta Lena Shakespeare, profesora de una escuela internacional en Moscú. – Yo no entendía lo que pasaba, y no fue hasta que se bajaron en la siguiente estación que me di cuenta de que mi bolso estaba abierto. Aunque tuve suerte: mis cosas seguían ahí”.

Los ladrones del metro son generalmente muy minuciosos. Sus lugares preferidos son las estaciones con mayor aglomeración de pasajeros. Los carteristas trabajan en pareja, uno pasa al otro los objetos robados, de modo que pillarlos in fraganti es prácticamente imposible. En 2013 se han producido en el metro 1.550 hurtos y 308 personas han sido detenidas.

“Es mejor no llevar la cartera o el teléfono en el bolsillo de la americana o en el bolsillo trasero del pantalón, - aconseja Sergei Pyatenko. – Los bolsos y mochilas es mejor llevarlos en la mano y a la vista. Los carteristas de Moscú son muy hábiles: pueden arreglárselas para sacar un portátil y remplazarlo por un libro del mismo peso”.

  

Fuente: Gerda Antónova / Ria Novosti

También es difícil identificar a un ladrón: van bien vestidos, pueden tener tanto 15 años como 70 y ser hombres o mujeres. El rasgo más identificativo es la mirada esquiva. Hay que tener especial cuidado en las paradas que conectan con estaciones de tren, como 'Komsomólskaya', 'Kúrskaya', 'Pavelétskaya', 'Belorússkaya', 'Kíevskaya'; también en la gran estación de conexión entre varias líneas 'Biblioteka im. Lenina' y en las estaciones de fin de línea.

“Los carteristas suelen trabajar en hora punta, cuando resulta mucho más difícil perseguirlos y detenerlos”, comenta Alexandre Lipatov, subjefe de la policía del metro de Moscú. 

Encuentros desagradables

“Los pasajeros ebrios son otro gran peligro, - opina Ian Bird, director de una escuela internacional en Moscú. – Cuando instruimos a nuestro personal, aconsejamos evitar el conflicto en cualquier situación extraña, especialmente si se percibe que la otra persona ha bebido. La propia habla extranjera puede provocar una agresión”.

Los expertos aconsejan no atraer la atención de un pasajero ebrio y, si se produce un contacto, no mostrar hostilidad. “Cuidad vuestra forma de vestiros en Moscú, - subraya Lena Shakespeare. – Si tienes pinta de turista, despertarás interés entre los ladrones”. Y no hay que olvidar que es muy peligroso viajar en un vagón vacío: en él podéis encontraros con una compañía con la que no os apetecerá compartir el viaje.

En lo que respecta a la delincuencia étnica, una cosa es ser tolerante y otra muy distinta es que cada extranjero debe conocer los riesgos que entraña la comunicación con personas de culturas no europeas. Lo mejor es evitar las zonas de mayor concentración de inmigrantes de una determinada nacionalidad, como por ejemplo, las dos estaciones de Komsomólskaya, en la que se reúnen muchos inmigrantes procedentes de Asia. 

Accidentes

Ocurren con poca frecuencia, pero de todos modos ocurren. Si te caes a las vías, no te asustes. No intentes subir al andén desde ahí mismo: el riel conductor está electrificado. Camina en el sentido de la marcha hacia el triángulo blanco al principio del andén, donde se detiene el metro, allí suele haber unas escaleras para subir al andén.

Si no te da tiempo de llegar al triángulo antes de que llegue el tren, no lo pienses y túmbate entre los raíles manteniendo la ropa lo más pegada posible a ti.

Quién puede ayudarte

En cada estación encontrarás empleados del metro y policías a los que puedes acudir si estás en problemas. En general, con el tiempo la policía del metro se ha vuelto más agradable, pero los procedimientos burocráticos pueden llevar varias horas. “Yo recomiendo a mis docentes que se dirijan a la policía sólo en los casos más extremos, - comenta Ian Bird. – Si lo haces, vas a tener que rellenar miles de formularios y denuncias sabiendo que no recuperarás las cosas robadas”. No hay que olvidar que la policía no dispone de traductores. “Aprended ruso, - recomienda Lena Shakespeare, - sólo los jóvenes hablan inglés”.