Una ciudad interesante a orillas del río Volga

La ciudad de Togliatti está situada en la orilla izquierda del Volga y se considera la ciudad más grande de Rusia que no es capital de región. Si tenéis pensado hacer un crucero por el Volga, la parada en Togliatti es obligatoria.

 

Fuente: lori / legion media

Togliatti, río Volga

Las playas y orillas del Volga en Togliatti son de las mejores de Rusia, el río en este punto de su recorrido tiene 4 kilómetros de ancho. El mejor lugar para pasar un rato junto al río es el paseo marítimo, con sus cafeterías junto al monumento al fundador de la ciudad, Vasili Tatíschev. La ciudad fue fundada hace casi 300 años con el nombre de Stávropol (del griego “ciudad de la Cruz”) para defender las tierras rusas de los pueblos nómadas. En los siglos XIX-XX fue famosa por su sanatorio de tratamiento con kumís. El kumís es un kéfir de leche de yegua, de sabor agrio, con múltiples propiedades curativas. Actualmente se puede pedir un buen kumís en las cafeterías locales, aunque se debe tomar con moderación, ya que algunos tipos contienen un alto volumen de alcohol (desde un 2,5% hasta el 40%, del llamado ‘kumís furioso’).

Bastión del automovilismo soviético

A mediados del siglo XX, tras la construcción de la central hidroeléctrica Kúibyshev (ahora Zhigulí), la ciudad fue trasladada a un nuevo lugar un poco más al norte, y en el lugar donde se encontraban anteriormente los edificios ahora se encuentran las aguas del mayor embalse del río Volga.

Cómo llegar

En tren

Desde la estación de Kazán de Moscú cada día a las 16:10 sale un tren hacia Togliatti. El viaje dura unas 18 horas. Los billetes cuestan a partir de 50 euros.

En avión

A Togliatti vuelan aviones desde cualquier aeropuerto de Moscú. El vuelo dura alrededor de una hora y media. El coste de un billete va desde los 100 euros hasta los 200.

En autobús

En la Estación Central de Autobuses de Moscú se puede coger un autobús Moscú-Togliatti. Este es el modo más económico de llegar a la ciudad. Un viaje en autobús cuesta solo 30 euros.

En coche

Togliatti se encuentra a 1.115 kilómetros de Moscú, lo cual significa que necesitaréis un compañero que os pueda remplazar al volante. La carretera es buena y los paisajes son muy agradables. Y si lo que queréis es disfrutar completamente del camino y vivir aventuras extremas, podéis recurrir al tradicional autostop. ¡Es gratuito y muy interesante!

Aunque en el pasado estaba cerrada al público, en actualidad la central se puede visitar (la excursión se puede reservar en esta web, hay guías en lengua inglesa pero el sitio está en ruso: http://www.city-on-volga.ru/, (8482) 26-45-04, 952-143)

En 1964 la construcción de la Fábrica de Automóviles del Volga convirtió la ciudad en la capital de la industria automovilística soviética. Ese mismo año se decidió cambiar el nombre de Stávropol a Togliatti, en honor al secretario general del Partido Comunista Italiano, Palmiro Togliatti, que había fallecido una semana antes durante una visita al campamento infantil Artek.

Para los amantes de los automóviles soviéticos y la técnica militar es obligatorio visitar el Museo Técnico al aire libre. En él encontrarán una de las mayores colecciones de técnica militar de Rusia: tanques y aviones, helicópteros, sistemas antiaéreos y radiolocalizadores, incluso el enorme submarino B-307.

Naturaleza versus polución

Durante el periodo de apogeo industrial, Togliatti creció casi tan rápidamente como la ciudad americana de Houston. El nuevo gigante industrial iba a convertirse en una ciudad de referencia, ejemplo del futuro paraíso socialista: los mejores arquitectos y constructores realmente dieron vida a esta idea. Ahora, en Google Maps el diseño de la ciudad recuerda al plano perfecto: calles rectas como flechas, edificios de formas discretas y pacíficas zonas verdes entre ellos.

Lo más impresionante de todo es el bosque de pinos que figura justo en medio de la ciudad. Posee ocho hectáreas que ocupan casi una cuarta parte de la superficie total de Togliatti. Allí pasa el tiempo libre toda la ciudad, la gente respira aire puro y se refugia a la sombra de los pinos de la truncada arquitectura soviética y de las emisiones de la industria química.

Además del bosque de pinos, vale la pena visitar el parque Spin-Sport (carretera Komsomólskoye, 28). Este parque es conocido ante todo porque ninguno de sus árboles ha sido plantado, es una formación natural única en la que en invierno se instalan pistas de esquí y en verano se puede jugar al tenis o al mini-golf y tomar el baño en la piscina. El precio de la entrada es de 12 euros.

Regatas de vela

La mejor época para visitar la ciudad, así como para disfrutar de un crucero por el Volga, son los meses de junio y julio. En verano, en el embalse Kúibishev brilla al sol una gran multitud de velas blancas: Togliatti es un importante centro de este deporte náutico. Los numerosos clubes de la ciudad, además de alquilar los yates, ofrecen cursos para aprender a navegar. En las costas de la ciudad a menudo se celebran campeonatos de vela de todos los niveles. Allí da comienzo la famosa Vuelta a Kúibishev, una ruta en botes y canoas alrededor del parque nacional de la Curva de Samara, así como la regata de vela Copa Volga. 

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A poca distancia de la ciudad se encuentran las reservas naturales de la Curva de Samara y los Montes Zhigulí. Estos pintorescos paisajes (el Volga, la Curva y los Montes Zhigulí) sirven como decorado natural del festival internacional de música, Clásica en el Volga. Este escenario no sólo sirve para la música clásica: en los alrededores de Togliatti se celebra también el festival de música electrónica GES.

Los amantes del arte encontrarán en la ciudad el Museo de Bellas Artes de Togliatti, en el que se muestra al público una colección única de obras de artistas contemporáneos (bulevar Lenin, 22). En este museo se inauguran constantemente nuevas exposiciones, y la colección permanente se actualiza a menudo. Pasear por sus salas acompañados de un guía cuesta 3 euros.

Dónde dormir

Togliatti propone una amplia oferta de hoteles para todos los gustos y bolsillos.

Hotel Zvezdá Zhiguléi (Mira, 77)

Es el mayor hotel de la ciudad, está situado en el centro. Tiene amplias habitaciones, un buen restaurante y wi-fi gratuito. El coste de una habitación es de a partir de 60 euros.

Hotel Sputnik (carretera Obvódnoye, 7)

Allí os espera una piscina cubierta, sala de billar y sauna, aunque se encuentra a unos 8 kilómetros del centro de la ciudad. Habitaciones a partir de los 50 euros.

Hotel Shokolad (Avtostroítelei, 11б)

El hotel Shokolad cuenta con sauna turca y sauna finlandesa, wi-fi gratuito y mayor nivel de confort y tranquilidad. Las habitaciones cuestan a partir de 50 euros.

Hotel Holiday House (Avtostroítelei, 5)

La principal diferencia de este hotel respecto a los demás es que sus habitaciones son muy luminosas, poseen wi-fi gratuito y están completamente equipadas con mini-cocinas. Habitaciones a partir de 60€ la noche.

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