Lugares imprescindibles de Rusia que no aparecen en las guías

En Rusia, la verdadera aventura empieza donde terminan las rutas turísticas. Lugares alejados de los caminos más trillados, destinos poco comunes que no señala ninguna guía y tesoros escondidos que solo los nativos conocen: en Rusia Hoy, cada día encontramos alguno. Aquí tenéis una lista de diez cosas que seguramente os dejarán una impresión especial de una Rusia vista desde dentro.

1. Nevski Prospect desde un tejado en San Petersburgo

 

Normalmente, las rutas turísticas van por el suelo, no sobre el suelo. Además, os sorprendería lo difícil que es encontrar un tejado abierto en San Petersburgo hoy en día. La mayoría están cerrados al público por motivos de seguridad. Pero los escaladores de tejados experimentados dicen que, desde lo alto, Píter (como llaman cariñosamente a San Petersburgo los lugareños) es 100 veces más interesante de lo que cualquiera podría pensar. 

 

2. Freaks en el metro

 

Un tipo desea prosperidad a todo el mundo (o, al menos, eso es lo que dice su cartel). A veces, incluso los fríos rusos pueden sorprender con actos de amabilidad.

La foto fue tomada en la estación de metro Bulevar Tsvetnoi de Moscú, pero muchas veces puedes ver al mismo hombre en la estación Sadóvaya en San Petersburgo. Cada mañana sostiene en sus manos una nueva frase: "Buenos días", "¡Hurra, es viernes!", "Verano".

 

3. Mosaicos en el techo de las estaciones de metro de Moscú

 

Sube al metro y para en cada estación simplemente para contemplar sus múltiples patrones decorativos y las variadas decoraciones artísticas. Cada estación tiene sus propios elementos de diseño, que no se encuentran en ningún otro sitio.

 

4. Un bar secreto cerca del puente Kuznetski por la noche en Moscú


Kamchatka es un pequeño bar con aire de los 90 donde puedes hartarte de comer y emborracharte por solo 400 rublos (unos 9 euros). Está situado en una de las calles más antiguas de Moscú: Puente Kuznetski. Los moscovitas la llaman "la calle de los bares": Gogol, Pacha, Spirit, Kamchatka son solo algunos de los locales donde puedes parar a tomar una copa (o más de una). Y, como es una zona peatonal, muchos se convierten en bares al aire libre en verano.

 

5. Una de las adoradas dachas en el campo

Es alojamiento típicamente ruso, lugar ideal para relajarse y disfrutar, se llama dacha. Según la tradición, una dacha es una casa de campo con una bania (sauna) y una pequeña cocina al aire libre. La gente va a las dachas a descansar en cuerpo y alma, preparar deliciosos pinchos morunos, encender la chimenea y tumbarse al sol en una hamaca.

La foto fue tomada en Istra, a 40 kilómetros de Moscú. Además de su pintoresco paisaje, en Istra también está situado el monasterio de la Nueva Jerusalén. Este convento, cuyo elemento central es la Catedral de la Resurrección, fue construido en 1656 por orden del Patriarca Nikón. 

 

6. Tablaestela en Serebriani Bor ("Bosque de los pinos dorados"), noroeste de Moscú


Sin duda, las guías turísticas no incluyen "hacer tablaestela bajo el puente Zhivopisni" en la lista de actividades que debes probar en Rusia. Pero nosotros lo hemos hecho y ¡es increíblemente divertido!

Se trata de un puente atirantado único en su género; desde lejos se puede ver una esfera colgando bajo su arco.

 

7. Quedar atrapado en un atasco durante 12 horas en la frontera entre Rusia y Ucrania


Atascos de varios kilómetros de longitud colapsan durante el verano la carretera que va de Rusia a Ucrania. Algunos días, más de 5.000 coches pueden llegar a cruzar cada paso fronterizo. Y no solo se trata de turistas. Esos días, los rusos de las regiones cercanas cruzan la frontera para ir de compras a Jarkov. El tráfico es agotador, pero si consigues pasar, entonces te puedes definir como un "ruso auténtico".

 

8. Patio interior en San Petersburgo


Los patios en San Petersburgo son verdaderos museos al aire libre, un modo poco común de llegar a comprender plenamente el espíritu y la historia de la ciudad. Fue Pedro I el que dispuso que todas las casas se construyeran en una hilera de fachadas continua para paliar la falta de terreno, lo que da a la ciudad su aspecto característico. Para que las casas fuesen más rentables, la gente trataba de aprovechar todo el espacio disponible. Y como no podían ensancharlas, construían hacia arriba, añadiendo piso tras piso.

 

9. Bailar salsa en Moscú


Si alguien tiene ganas de bailar salsa, hablar español y divertirse, que se pase por el Parque Gorki de Moscú los miércoles a partir de las 20 horas o lo sábados a partir de las 19 horas. Seguro que encuentra algún ruso o rusa con ganas de pasárselo bien. Desde hace años se reúnen cientos de personas junto a la orilla del río Moscova. Un auténtico oasis dentro del ajetreo típio de la megápolis.

10. Un lindo gatito


Este ser avispado y curioso puede provocar más de un desastre (pero es imposible que no te saque una sonrisa) y sin duda conoce más rincones de Moscú que muchas guías oficiales.

No, no hablamos de la viajera Darya González, de Rusia Hoy, sino de su gata Kosha.