La estepa de Astracán: misiles, mongoles y montañas de sal

Fuente: GeoPhoto

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Descubran en qué lugar de Rusia viven camellos salvajes, desde dónde se lanzó el primer cohete soviético, dónde se encuentra la capital de la Horda de Oro y por qué lloró Buda en tierras rusas.

Las estepas ocupan un vasto territorio del mapa de Eurasia. Estas llanuras cubiertas de hierba se extienden desde Manchuria hasta el Delta del río Danubio y en la Antigüedad se conocían con el nombre de Gran estepa. Por allí pasaba en otro tiempo la Gran Ruta de la Seda. Las estepas eran el hogar de los nómadas: escitas, hunos, mongoles y otros pueblos, que dieron a la historia mundial nombres como el del fundador del imperio mongol, Gengis Kan, y del gran conquistador Tamerlán.

Un periodista de Rusia Hoyviajó hasta el óblast de Astracán, uno de los tramos de la Gran estepa, donde hoy siguen viviendo los descendientes de los antiguos conquistadores.

Entre los siglos VIII-X el territorio del actual óblast de Astracán formaba parte del kaganato de Jazaria o kaganato jázaro. En el delta del Volga estaba situada su capital Atil o Itil (literalmente “Gran río”), asolada por Sviatoslav I de Kiev en el año 965. Más tarde, en este territorio se establecieron los polovtsianos, mientras que en la primera mitad del siglo XIII hicieron lo propio los tátaro-mongoles, a quienes, en el siglo XVI, expulsó el ejército de Iván el Terrible, tras anexionar a Rusia el kanato de Astracán.

Las estepas se extienden a lo largo de la orilla izquierda del Volga, por todo el territorio de Astracán hasta la confluencia del río con el mar Caspio.

En verano es una llanura quemada por el sol que se pierde en el horizonte y en la que de vez en cuando se encuentran dunas de arena.

La duna más grande, de nombre Hermano Grande, alcanza los 20 metros de altura. En verano se registran temperaturas superiores a los 50 grados.

La ocupación principal de los nómadas ha sido siempre el ganado. En Astracán se sigue practicando esta actividad, aunque ha pasado a ser sedentaria. En las colonias aisladas de pastores, desprovistas de electricidad o agua corriente, se crían ovejas, vacas, caballos de raza y camellos.

Los lugareños se enorgullecen, y con razón, de las dos jorobas de los camellos asiáticos. Los camellos bactrianos de Astracán son unos de los más grandes del mundo. Al igual que hace mil años, se utilizan para transportar mercancías.

En las estepas viven los descendientes de los nómadas: los calmucos, los kazajos, los nogayos y los turcomanos. Además, en las tierras de Astracán viven rusos y cosacos, que conforman la mayor parte de la población de esta región.

El precio de un camello de Astracán de raza calmuca cuesta alrededor de 1.000 euros.

Los viajeros que se adentren en la estepa de Astracán se encontrarán con pastores a lomos de caballos de la raza kabarda. Los pastores acompañan a manadas de miles de ovejas de pasto en pasto.

Además, en las estepas se pueden ver camellos salvajes, manadas de caballos, rebaños de antílopes saigas y jaurías de lobos esteparios.

La caza de estos últimos se lleva a cabo todo el año: los lobos causan daños considerables a la agricultura local. No presentan riesgo para los viajeros, pues los rebaños prefieren mantenerse alejados de la gente.  

Una montaña santa

 

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La estepa de Astracán encierra un gran misterio: la montaña sagrada de Bogdó (“la Santa”), que es la única elevación de la región. La montaña, con su característico color rojo, está salpicada de grutas cársticas, piedras huecas y numerosas cavidades.

Según una antigua leyenda, dos peregrinos budistas dejaron caer en este punto una piedra, que habían cargado a sus espaldas desde Tian Shan, y pasó a convertirse en un lugar de culto para los budistas de todo el mundo.

¿Qué explicación científica hay para la aparición de la montaña de Bogdó en medio de muchos kilómetros de planicies? Ni más ni menos que la sal. La montaña es un monolito de halita o sal de roca.

Como envoltorio ligero que es, la sal poco a poco se levanta, haciendo emerger a la superficie capas de tierra antiquísima, formada hace 200-250 millones de años.

Bogdó es un auténtico museo al aire libre. Ya en 1845 se descubrieron allí los primeros fósiles de anfibios antiguos e incluso de tiburones. La montaña y sus alrededores tienen hoy el estatus de reserva natural protegida y se conoce con el nombre de reserva natural de Bogdinsko-Baskunchakski. 

y “el Mar Muerto”

 

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La segunda palabra de difícil pronunciación de esta reserva natural protegida es el nombre del lago salado, Baskunchak, situado al pie de la montaña.

En la actualidad la sal extraordinariamente pura del lago constituye hasta el 80% de la producción total de sal en Rusia. De allí se obtiene un millón y medio de toneladas anuales.

Se extraía de este lugar ya en tiempos de la Gran Ruta de la Seda. En el siglo pasado la transportaban en camellos. Ahora, se ha construido especialmente para su transporte la línea férrea Baskunchakskaia.

Los lugareños creen que, una vez, Buda fue a la montaña de Bogdó para llorar a los peregrinos que dejaron caer la piedra sagrada. Y que de sus lágrimas, al pie del monte, surgió un lago.

La sal de Baskunchakskaia tiene propiedades curativas: a orillas del lago hay un balneario. La gente acude allí para bañarse en el sus aguas y aspirar el aire rico en bromo y fitoncidas. La profundidad del yacimiento de sal que hay en el lago es de seis kilómetros.

Por sus propiedades curativas y la posibilidad de hacer flotar en la superficie del agua hasta a los turistas mejor alimentados, en Rusia se le ha puesto el sobrenombre de “segundo Mar Muerto”. 

Un polígono de misiles

En la estepa de Astracán, donde se encuentra el cosmódromo de Kapustin Yar, transcurrieron las pruebas del primer misil balístico de la Unión Soviética: los famosos misiles utilizados por el ejército alemán Fau-2.

Más tarde, este desierto fue testigo del lanzamiento de satélites y de explosiones de bombas atómicas, un sinfín de aviones y helicópteros bombardearon sus llanuras arenosas con misiles y tuvo que soportar el peso de las orugas de cientos de vehículos blindados.

No lejos de Kapustin Yar se encuentra la ciudad cerrada de Známensk (Kapustin Yar-1, anteriormente). Para los amantes de los deportes extremos, los operadores turísticos locales ofrecen excursiones especiales al antiguo polígono soviético. 

y capital de La Horda

En 1242, siete siglos antes de la aparición de los tanques, el nieto de Gengis Kan, Batú Kan, tras conquistar la mitad de Europa, volvió de la expedición occidental y se quedó en el Volga, tras haber fundado en la desembocadura del río la ciudad de Sarái Batú (80 kilómetros al norte de la actual Astracán), la capital de la Horda de Oro, la rama del imperio mongol que gobernó buena parte de la Rusia occidental durante los siglos XIII-XIV.

La ciudad se extinguió en 1395, bajo el yugo del gran caudillo de Asia central, Tamerlán. Permaneció enterrada bajo tierra hasta el siglo XVIII, cuando los científicos empezaron a estudiar este monumento único que también recomendamos visitar.

Para el rodaje de la película rusa La horda (2012) se construyeron decorados que recreaban la atmósfera de la antigua capital. A petición de los habitantes del lugar, tras terminar la filmación, no se desmontaron los decorados y hoy en día el “falso” Sarái-Batú alegra la vista de los turistas. 

¿Qué llevarse de recuerdo de la región de Astracán? 

Las orillas del Volga es el lugar preferido para los amantes de la pesca de todo el país. Abundan los siluros, los sazanes, los carasios, las carpas y las percas. Si no puede ir a pescar al Volga, debe comprar sin falta pescado fresco y ahumado a los lugareños.

Astracán también es famosa por sus sandías, cuyo precio de temporada (agosto-septiembre) ronda los cuatro rublos el kilo (unos 10 céntimos de euro). En el delta del Volga también se puede contemplar cómo florecen los lotos. 

Cómo llegar hasta allí 

Hasta Astracán o Volgogrado en tren / avión (a partir de 5.000 rublos-120 dólares), en automóvil (1.400 rublos / 970 km.) o en crucero fluvial. Viajar por la estepa a pie resulta difícil: al igual que hace mil años se necesita un caballo. 

Los puntos de alquiler de automóviles se encuentran en las grandes ciudades. También se pueden contratar excursiones turísticas. 

Las excursiones combinadas por el sur de Rusia (del tipo) a menudo hacen caso omiso de las estepas de Astracán. 

No obstante, se puede contratar una excursión especial por sus estepas. Por ejemplo, la agencia SagaTours tiene experiencia en organizar excursiones de este tipo para extranjeros y el precio de la visita a todos los puntos de la estepa descritos en este artículo, incluida la estancia en una yurta de nómadas, cuesta a partir de 300 euros.

¡Importante!

Tened en cuenta que para ir a la montaña de Bogdó y a Baskunchak, tendréis que formalizar el permiso de entrada en la zona fronteriza (la frontera estatal rusa-kazaja). A los extranjeros les resulta extremadamente difícil hacerlo por cuenta propia, por lo que recomendamos que recurran a los servicios de las agencias de viajes. Pero el procedimiento, en cualquier caso, llevará cerca de dos meses, así que planeen su visita a la estepa con antelación.