Un fin de semana en Peterhof

Fuente: Lori / Legion Media

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Peterhof, con la bendición del comisario popular soviético de educación Lunacharski, ya hace casi cien años que conserva el estatus de ‘la perla de las afueras’ de Petersburgo. El ‘Versailles del Norte’, brillante por los resplandores de oro de los caños de las numerosas fuentes, fue ideado por Pedro I como un sitio de fiesta ininterrumpida y lo continua siendo. Proponemos un recorrido turístico para disfrutar de estas magníficas instalaciones, situadas en la ciudad más europea de Rusia.

Viernes

Tarde romántica

15:00

El mejor sitio para pasar la tarde del viernes es el romántico parque inglés Alejandría, con pintorescos puentecitos y construcciones como de juguete de estilo neogótico. En este parque se puede visitar el Palacio de los Granjeros, el Chalet, las acogedoras instalaciones veraniegas de la familia imperial desde los tiempos de Nikolái I, y la Capilla gótica. El precio para visitar todas las instalaciones del conjunto es de 48 dólares (36 euros).

18.30

Vale la pena cenar en el café Romance (Avenida de San Petersburgo, 27), que ofrece cocina europea y rusa y tiene unos interiores al estilo de matrioshkas, que combinan los motivos pseudopopulares con el diseño contemporáneo. El precio medio para cenar es de unos 27 dólares (20 euros). 

20.30

Cómo llegar desde San Petersburgo

  1. Tranvía fluvial Meteor. En dirección a Petergof parten desde el Muelle de Palacio, justo delante del Ermitage. Salen cada 30 minutos a partir de las 9.30 de la mañana y hasta las 16.30 de la tarde. El trayecto dura 30 minutos. El precio del billete de ida es de 10 euros por persona.
  2. Minibús №103 desde la estación de metro Leninski prospekt. El trayecto es de 30 minutos y cuesta 1,5 euros por persona.

Para realizar un paseo nocturno se aconseja volver al centro de la ciudad, hacia la catedral de Pedro y Pablo, de 70 metros, construida en estilo ruso durante el reinado de Alejandro III por el arquitecto N.Sultanov.   

Sábado

Parque de las fuentes

10:00

Para empezar el día con una fiesta, diríjanse al Parque Inferior (entrada por la plaza de Palacio o por la calle Razvódnaya). Desde la explanada de delante del Gran Palacio se puede disfrutar de toda la perspectiva del parque hasta el Golfo de Finlandia y en el centro de la pintoresca panorámica les sorprenderá la Gran Cascada y el Sansón de oro con su fuente de chorros plateados que se elevan a una altura de unos veinte metros.

  

Fuente: Lori / Legion Media

El precio de la entrada al parque es de 13 dólares (10 euros). 

10:15

Bajando por la escalera por la parte oriental a lo largo del canal y girando a la derecha se llega al restaurante Gran Orangerie, ubicado en el edificio histórico. Aquí se puede tomar café y desayunar en la terraza de verano con vistas a la fuente. El precio medio de un desayuno es de 15 dólares (unos 11 euros). 

11:00

Un poco más allá, en dirección oriental, encontraremos la cascada Montaña de ajedrez con unos estilizados dragones chinos. Por la arboleda entre las fuentes romanas, imitación de las fuentes de la plaza de San Pedro, nos adentraremos en el parque y llegaremos hasta la costa del Golfo de Finlandia.

11.15

Monplaisir, el palacio preferido de Pedro I, está situado justo al lado del mar y su terraza toca a la costa. Este edificio barroco acoge una galería de pintura, una colección de porcelana china y objetos de barro cocido. Justo al lado se encuentra el Pabellón de los Baños, un museo de la opulenta vida cotidiana de los tiempos de Pedro I con brillantes utensilios de cocina y todo tipo de accesorios de mesa, la fuente bromista, el agradable Jardín chino y el pabellón de Yekaterina del arquitecto Giacomo Quarengui, que presenta unos interiores de estilo imperio (vayan con cuidado, el suelo es muy resbaladizo). El precio de la visita a los tres museos es de 37 dólares (28 euros). 

12:15 

Por la arboleda principal nos dirigimos hacia la parte occidental del parque, pasando por las fuentes de Adán y Eva, conservadas desde los tiempos de Pedro I. 

12:30

Pabellón Ermitage. Pedro I trajo desde Prusia Oriental la idea de un rincón para el recogimiento. El edificio está rodeado de una zanja a través de la cual en otros tiempos había un puente levadizo para el uso de los huéspedes invitados a comidas especiales. En el museo se exhibe un mecanismo de mesa prodigiosa que con la ayuda de una cinta permite a cada invitado comunicarse directamente con el cocinero de la cocina situada en el piso inferior y cambiar el plato. El precio de la entrada es de 6 dólares  (4,6 euros). 

13:15

Muy cerca se encuentra el Palacio Marly, construido en los años 20 del siglo XVIII y que recibió el nombre de la residencia del rey francés Ludovico XIV Marly-le-Roi que Pedro I visitó una vez. Se encuentra en una intersección artificial de estanques cristalinos donde se criaban peces, a los que se enseñó a nadar hacia la comida cuando oían el sonido de una campanilla. Ahora aquí se puede pescar. En el palacio se conservan objetos personales del emperador Pedro I y su colección de pintura. El precio de la entrada es de 6 dólares (4,6 euros). 

14:00

Alrededor del Ermitage y de Marly hay muchas cosas interesantes. Por ejemplo, una muestra insólita de diseño paisajístico, un terraplén que cerca este oasis de arbustos podados delicadamente y de fuentecitas con chicos-tritones y lo protege de los vientos del Golfo de Finlandia. En su pared crecen árboles cuyas coronas están podadas en forma de globos, el principal objetivo de los fotógrafos. 

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14:30

 

Fuente: Lori / Legion Media

Se puede comer en el restaurante de cocina rusa Shtandart que se encuentra casi en la misma orilla del mar, al lado del canal central. Aquí se pueden degustar platos basados en las recetas de las reuniones de Pedro I, por ejemplo, croquetas de carne de oso o ragú (guisado) de carne de ciervo. El precio medio de una comida oscila entre los 27 dólares (21 euros) y 62 dólares (46 euros), en función de lo exótico que sean los platos. 

15:30

Después de comer es agradable sentarse un rato en la playa y disfrutar de la vista al mar. Se puede entrar al museo de yates imperiales o pasear hasta donde se encuentran las históricas jaulas, a las que hace poco devolvieron algunas aves y fieras, vaguear por las arboledas en el laberinto de arbustos y buscar las fuentes bromistas que inesperadamente remojan al visitante como si fueran un chaparrón tropical. Cuando hace calor son muy prácticas. 

16:00

El Gran Palacio de Peterhof, fue muy destruido durante la Segunda Guerra Mundial y fue reconstruido en los años 60-80 del siglo pasado. Casi todos los emperadores se habían dedicado a reconstruirlo y cambiarlo. En el palacio hay una incontable cantidad de interiores y salas y por eso no hay ninguna posibilidad de detenerse en ellos mucho tiempo.  

Aquí se encuentra el severo despacho de roble de Pedro I y la sala de baile de espejos dorados de los tiempos de Yelizaveta. También se pueden realizar excursiones especiales a un almacén especial y a las grutas que hay debajo de la gran cascada. Las entradas cuestan a partir de 17 dólares (13 euros), y las audio guías 15 dólares (11 euros).  

19:00

Se puede cenar en el restaurante Sansón, que se encuentra justo delante del parque (Avenida de San Petersburgo, 44ª). Este restaurante recuperó la tradición del establecimiento que llevaba el mismo nombre y que abrió sus puertas en este mismo sitio en el año 1839.

 

Fuente: ITAR-TASS

Sirven principalmente cocina rusa, muchos platos de pescado y de carne. El precio medio de una cena es a partir de 31 dólares (23 euros).  

Domingo

10:00

En el café Vena se puede desayunar a un precio módico huevos fritos con bacón o varéniki (empanadillas con requesón u otros ingredientes). El precio medio de un desayuno es de 7 dóalres (5 euros). 

11:00

Pabellones en las islas del Parque de las Columnas 

El Pabellón del Zar

Fue construido en los años 40 del siglo XIX por el arquitecto A.I. Shtakenshneider para Alejandra Fiódorovna, esposa del emperador Nikolái I, recreando las formas de las villas de la antigua Pompeya, con un atrio, piscina y pinturas al fresco. La atmósfera de la antigua Italia se ve complementada por las esculturas de mármol, las fuentes, las ruinas y los pavos reales que se pasean entre los rosales. 

El Pabellón de Olga

El pabellón del mismo arquitecto, regalo de Alejandra Fiódorovna a su hija Olga recuerda las construcciones de Palermo. El edificio está decorado con esculturas y desagües para la lluvia con formas de animales fantásticos. Una romántica escalera-atracadero une la torre con el paisaje natural que la rodea. Las entradas para los dos pabellones cuestan 17 dólares (13 euros). 

13:00 

Museo de juegos de naipes

Se trata del único museo en Rusia dedicado a la historia de los naipes. Tiene 8.000 objetos expuestos: desde antiguas barajas hasta las cartas “presidiarias” soviéticas hechas de periódicos. La entrada cuesta 6 dólares (4,6  euros). 

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14:00 

Museo de los coleccionistas

El museo se creó gracias a los regalos y testamentos de los conocidos coleccionistas de Leningrado, los Timoféyev y Ezraj. Se exhibe una colección de porcelana europea, cuadros de pintores rusos y europeos de los siglos XIX y XX y de los primeros tiempos soviéticos, entre los cuales se encuentran muestras de Petrov-Vodkin, Ostroumov-Lebedev, Borisov-Musatov, Rerij, Nesterov, Kustodiev así como dibujos de antiguos maestros de las escuelas de pintura francesas e italianas de los siglos XVI-XIX.

15:30 

Museo de las bicicletas

Está situado en una de las casas de piedra más antiguas de Peterhof, construida en el 1796. En el museo se exhiben 12 bicicletas en las que en otros tiempos los emperadores y sus hijos habían corrido por las arboledas de los parques de Peterhof  y también sus correspondientes accesorios y fotografías. La entrada cuesta 6 dólares (4,6 euros). 

16:00 

Museo de la familia Benuá

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El museo está dedicado a la historia artística de la familia Benuá, una dinastía que dio más de una decena de fantásticos arquitectos, pintores, escultores y destacadas personalidades del mundo teatral y musical. El museo está situado en el edificio construido por L. Benuá, el antiguo pabellón Freilinski del palacio. La entrada cuesta 6 dólares (4,6 euros). 

17:30

Ahora es la última posibilidad para familiarizarse con la producción de souvenires, ampliamente expuesta en la zona del Gran Palacio, y adquirir una copia en miniatura de Sansón o un álbum de pinturas. El precio medio de los recuerdos es a partir de 15 dólares (11 euros).  

18.00

Una comida a media tarde en el Restaurante Bavarski (Avenida de San Petersburgo, 34). Sirven platos alemanes y europeos, buena cerveza, café y postres. El precio medio de una comida completa es de 31 dólares (23 euros).  

Dónde alojarse

New Peterhof Hotel 

Avenida de San Petersburgo, 34

El precio de una habitación doble es de 130 euros/día.

Grand Peterhof Spa Hotel 

Avenida de San Petersburgo, 44.

El precio de una habitación doble es de 80 euros/día.