¿Por qué no se utilizan extras de cine en los ejercicios militares rusos?

El Ejército ruso no llevaría a cabo un ataque contra la población civil del enemigo, sino contra sus fuerzas armadas.

El Ejército ruso no llevaría a cabo un ataque contra la población civil del enemigo, sino contra sus fuerzas armadas.

Maksim Blinov/RIA Novosti
A finales de marzo los medios de comunicación de Alemania informaron sobre la aparición de una curiosa oferta de empleo en el mercado laboral del país: extra para participar en ejercicios militares. El hecho de que los figurantes que se buscaban debían interpretar a "rusos" hizo la noticia más controvertida. Los actores tenían que representar a la población civil para crear condiciones lo más cercanas posible a la realidad durante simulacros militares. El Ejército ruso no practica estas técnicas “novedosas”, pero sí tiene su propia forma particular de realizar ejercicios militares.

Adaptación a la realidad moderna

En los últimos ejercicios del Ejército ruso la alarma ha despertado sin previo aviso a las tropas. Además, la geografía de los ejercicios es muy diversa. El personal y la técnica de combate se mueve miles de kilómetros desde las regiones centrales hasta Siberia y el Lejano Oriente. Sin embargo, hoy en día es muy costoso y poco práctico construir ciudades ficticias para probar armas nucleares, así como contratar extras para actuar como población civil.

Además, en general el Ejército ruso no llevaría a cabo un ataque contra la población civil del enemigo, sino contra sus fuerzas armadas. El Ejército ruso todavía utiliza armamento obsoleto como objetivos en los ejercicios de combate. Pero también tiene su propio know-how.

Una empresa especial prepara señuelos inflables para las Fuerzas Armadas Rusas. Estos no son sólo grandes juguetes. La línea de montaje produce equipos tecnológicos completos. Los señuelos de tanques, por ejemplo, están hechos de un material metalizado especial basado en caucho que en las pantallas localizadoras son prácticamente indistinguibles de las máquinas reales. La tecnología inflable también es captada por la gama de infrarrojos. Además, externamente los señuelos simulan con certeza a la realidad - incluso tienen torre giratoria y depósitos de combustible.

Ejercicios militares en la región de Pskov, 2016. Fuente: Serguéi Konkov/TASS Ejercicios militares en la región de Pskov, 2016. Fuente: Serguéi Konkov/TASS

Esta tecnología se utiliza para hacer copias de cualquier tipo de maquinaria de combate. Las innovaciones ayudan no sólo a renunciar al uso de sustituciones tales como maniquíes de tanques de madera contrachapada y vehículos de combate de infantería, sino también para mejorar el nivel de los ejercicios. Esto es extremadamente importante en la guerra moderna, que utiliza los últimos logros en ciencia y tecnología.

En los últimos años Rusia ha estado realizando ejercicios de mando de personal con regularidad ya que, después del colapso de la URSS, el Ejército, que no estaba en perfectas condiciones, prácticamente no salía de los cuarteles y carecía de recursos para realizar ejercicios.

¿Cómo se hacía en la URSS y la Rusia zarista?

El Ejército ruso tiene una experiencia sustancial en la realización de ejercicios. Los ejercicios a menudo se llevaban a cabo con fines demostrativos - para que se pudiese ver cómo eran los soldados, los uniformes, el equipo y las armas. Por lo general, los asistentes a los ejercicios militares solían ser funcionarios de alto rango asistirían. En la Rusia prerrevolucionaria, el zar acudía para ver la demostración de las cualidades de combate del Ejército imperial.

Los ejercicios militares obtuvieron una magnitud especial durante la Unión Soviética. En la década de 1930 la URSS fue uno de los primeros en realizar ejercicios a gran escala con la participación de tropas de paracaidistas. En 1935, como parte de ejercicios en Ucrania y Bielorrusia, los generales soviéticos y extranjeros asistieron salto de 3.700 y 5.700 soldados paracaidistas, respectivamente. El efecto fue tan inmenso que toda prensa europea escribió sobre los ejercicios soviéticos. Ningún país del mundo podía hacer nada similar en ese entonces.

Maniobras militares en la URSS, 1966. Fuente: Evgueni Kassin, Mark Redkin/TASSManiobras militares en la URSS, 1966. Fuente: Evgueni Kassin, Mark Redkin/TASS

Después de la Segunda Guerra Mundial la organización de ejercicios en la Unión Soviética se llevó a cabo de acuerdo con todos los cánones de la ciencia militar. A principios de los años cincuenta, las superpotencias desarrollaron la táctica de usar armas nucleares para romper las fortificaciones enemigas en el curso de un posible choque militar. Con este objetivo, en 1954, la URSS realizó ejercicios a gran escala en el campo de tiro de Totsk, en el sur de los Urales. Para verificar las consecuencias de un ataque nuclear, se establecieron kilómetros de fortificaciones de campo y decenas de ejemplares de técnica de combate en el epicentro del campo de tiro. 45.000 militares participaron en el ejercicio.

El ejercicio más grande en la historia del Ejército ruso fue el Oeste-81, realizado en 1981 en la frontera occidental de Rusia. Más de 100.000 militares participaron en él, junto con miles de tanques y aviones de combate. En su dimensión sólo podía compararse con las enormes operaciones de la Segunda Guerra Mundial.