EE UU desarrolla amenazantes y potentes armas láser

Militares de EE UU operan con el sistema de armas láser (LaWS) a bordo del USS Ponce en el Golfo Pérsico en 2014.

Militares de EE UU operan con el sistema de armas láser (LaWS) a bordo del USS Ponce en el Golfo Pérsico en 2014.

Reuters
A lo largo de este año, la flota estadounidense probará un arma láser con una potencia cinco veces superior a todos sus análogos anteriores. Sin embargo, según los expertos militares rusos, estos sistemas por ahora no son eficaces, ya que solo funcionan en condiciones ambientales idóneas.

La Armada de EE UU se prepara para las pruebas de un arma láser con una potencia de 150 kW. Gracias a su potente acumulador de energía,

Los buques estadounidenses podrán derribar drones del enemigo a un dólar por disparo, y en un futuro podrán liquidar otros objetivos de las fuerzas aéreas, misiles de crucero e incluso buques enemigos.

“El anterior modelo pasó la fase de pruebas hace tres años en la base flotante Ponce de la Armada estadounidense en el golfo Pérsico. Sin embargo, los resultados de las pruebas de este cañón de 30 kW de potencia no dejaron satisfecha a la comandancia de la Armada, y el desarrollo del nuevo armamento fue encomendado a otra empresa”, comenta a RBTH el coronel retirado y antiguo jefe de redacción de la revista “Correo industrial militar”, Mijaíl Jodoriónok.

Según señala el experto, dentro de un año este cañón podría estar listo para instalarse en un portaaviones o destructor estadounidense.

“Sin embargo, el armamento láser consume una gran cantidad de energía. Para realizar una descarga se necesita un generador con una potencia de más de 450 kW, y este tipo de aparatos son muy escasos. El nuevo destructor Zumwalt de la Armada de EE UU utiliza uno, además de otros pocos buques”, añade el analista.

El buque debe tener batería suficiente para hacer frente a largos combates con un gran número de enemigos, tanto en el agua como en el aire. Para ello, el generador del arma láser requiere, o bien baterías de reserva o bien un acumulador capaz de recargarse durante el combate.

Según comenta al periódico estadounidense Warrior el director de desarrollo de negocio de la empresa DRS Power and Control Technologies, Donald Klick, actualmente las baterías de los cañones láser para los buques estadounidenses tienen una duración de unos 100 disparos sin recarga.

No obstante, los expertos rusos se muestran escépticos con la nueva arma estadounidense. Existen varias razones para ello.

Los defectos del armamento láser

“Hoy en día los sistemas láser todavía no se pueden considerar armas en toda regla. Todavía no suponen una amenaza para el personal y la técnica militar, ya que no tienen potencia perforadora suficiente. El método más eficaz contra los misiles y la aviación del enemigo sigue siendo la propia aviación o los sistemas antimisiles”, comenta a RBTH una fuente en el sector industrial militar.

Esta misma fuente pone en duda las declaraciones de Donald Klick sobre la capacidad de las armas láser estadounidenses de llevar a cabo 100 descargas sin recargarlas.

“El primer cañón láser de la Unión Soviética  se probó en el polígono de Sary-Shagán (república de Kazajistán). Esta arma era capaz de derribar misiles de crucero y aviones, pero para ponerla en funcionamiento hacía falta utilizar los recursos energéticos de la estación nuclear más cercana. Por ahora no existe ninguna batería capaz de garantizar el volumen suficiente de energía a un arma láser”, añade el experto.

Las armas láser en Rusia actualmente

Rusia también desarrolla proyectos de sistemas láser. Sin embargo, no existe mucha información en las fuentes abiertas, ya que estas investigaciones son estrictamente secretas.

“En nuestro país los sistemas láser por ahora solo están integrados en otros sistemas de armamento y se utilizan para designar objetivos en otros sistemas de combate. El uso de estos sistemas como armas independientes similares a las que muestran los estadounidenses en Rusia todavía no se ha conseguido”, declara a RBTH Víktor Litovkin, coronel retirado y analista militar de TASS.

Según subraya Litovkin, el armamento láser tiene un defecto muy importante: por ahora solo puede utilizarse en unas condiciones climáticas óptimas.

“Los cañones láser estadounidenses por ahora solo pueden funcionar cuando el cielo está despejado y brilla el sol: no puede haber lluvia, niebla o polvo. Por no hablar ya de las condiciones en combate, en las que los proyectiles de morteros y tanques revientan la tierra por todas partes”, añade el analista de TASS.