Rusia alerta ante el despliegue de armas estadounidenses en sus fronteras

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Los expertos rusos opinan que Moscú podría desplegar nuevos medios ofensivos en sus fronteras con los países del Báltico como respuesta a la decisión de Estados Unidos de instalar armamento pesado en Europa del Este.

El Ministerio de Defensa de EE UU pretende incrementar su presencia en Europa del Este con el despliegue de 250 vehículos blindados y 4.200 hombres para “tomar medidas si ocurre algo”. El Pentágono quiere calmar las preocupaciones de sus aliados de la OTAN en los países del Este, que se dicen preocupados por la falta de participación de EE UU a la hora de mantener su capacidad de Defensa.

El vicesecretario de Defensa Robert Work declaró en una entrevista a The Wall Street Journal que el Pentágono planea habitualmente el despliegue de fuerzas adicionales en las fornteras orientales del territorio de los países de la OTAN. El refuerzo implicará tanques, vehículos de combate Bradley, obuses Paladin y más de 1.750 vehículos militares. Según Work, “habrá divisiones provistas con lo necesario por si algo pasa”.

“El nuevo armamento estadounidense se desplegará en Estonia, Lituania, Letonia, Polonia, Bulgaria y Rumanía.

Según el diario ruso Kommersant, la realización de este plan obligará a Moscú a desplegar fuerzas en sus propias fronteras con los países bálticos, incluyendo unidades capaces de destruir armamento norteamericano en caso de un ataque.

Polonia y los países del Báltico aplauden el nuevo plan

En el caso de que el plan siga adelante, Estados Unidos desplegará en una serie de países de Europa del Este armamento pesado que permitirá añadir entre 3.000 y 5.000 soldados más (el mismo número de personal y técnica que se desplegó en Kuwait tras la invasión militar de Irak en 1990). Según una fuente de alto rango en el Pentágono, la cantidad total de tecnologíaestadounidense que proponen instalar en las antiguas repúblicas soviéticas y en los países del este de Europa y que recibe el nombre de European Activity Set asciende a unas 1200 unidades, entre ellas 250 tanques M1-A2, vehículos de combate de infantería Bradley y obuses blindados.

El ministro de Defensa de Polonia, Tomasz Siemoniak, declaró hace meses que las negociaciones sobre el despliegue de almacenes y armamento pesado estadounidense en su país ya se han iniciado. “EE UU está preparando un conjunto de acciones entre las que destaca por su vital importancia el despliegue de armamento pesado en Polonia y en otros países”, declaraba Tomasz Siemoniak.

Amenaza para la seguridad de Rusia

Por su parte, fuentes del Ministerio de Defensa de Rusia han declarado que el plan de EE UU en Europa del Este es “un factor gravemente desestabilizador”.

“Este tipo de medidas no pueden dejar de despertar alarmas, ya que se planea instalar junto a nuestras fronteras un campo de operaciones para situar en él un importante contingente militar”, opina el interlocutor militar.

“Por nuestra parte, esto se valora como un primer paso de nuestros socios hacia la revisión de los estatutos del Acta Fundacional Rusia-OTAN”.

Cabe recordar que el Acta Fundacional Rusia-OTAN de 1997 prohíbe a la Alianza situar en el flanco oriental “cualquier concentración de fuerzas convencionales que pueda plantear una potencial amenaza”.

No obstante, Moscú y la OTAN interpretan de forma distinta la cantidad de fuerzas a la que se hace referencia: por ejemplo, Rusia opina que el despliegue de fuerzas armadas estadounidenses en Bulgaria y Rumanía de forma rotativa puede plantear una potencial amenaza. Desde el punto de vista de EE UU, estas unidades no se corresponderían con esta definición. En 2010 Moscú propuso a la OTAN establecer una cantidad de fuerzas concreta, pero no se logró alcanzar un acuerdo.

Según Vladímir Evséiev, director del Centro de Investigaciones Sociopolíticas de la Academia Rusa de Ciencias, el despliegue de arsenal militar estadounidense en las inmediaciones de la frontera rusa “supondrá una seria amenaza para la seguridad de Rusia”.

Evséiev opina que una respuesta de Moscú a los planes de Washington podría ser el despliegue en sus fronteras con los países del Báltico de su propio potencial ofensivo. “En este caso, los países del Báltico no solo dejarán de sentirse seguros, sino que acabarán siendo víctimas de la confrontación entre Estados Unidos y la Federación Rusa”, señala.

Basado en información de Kommersant.