Los refugiados ucranianos en Rusia empiezan a regresar a casa

El Servicio Federal de Migración constata un cambio de tendencia. Los desplazados por el conflicto superan el millón y medio de personas. Fuente: Reuters

El Servicio Federal de Migración constata un cambio de tendencia. Los desplazados por el conflicto superan el millón y medio de personas. Fuente: Reuters

El Servicio Federal de Migración de Rusia ha informado de que está creciendo el número de refugiados ucranianos que vuelven al sureste del país. A mediados de marzo ya informó de las primeras salidas y a finales de abril se confirmó la tendencia de que los refugiados continúan regresando a los hogares que habían abandonado.

Según la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, el conflicto ucraniano ha provocado casi 1,6 millones de desplazados y refugiados. La gran mayoría procede de de las regiones de Lugansk y Donetsk. A principios de junio, el número de refugiados que llegaba de Ucrania oriental era de 2.600. El 1 de agosto ascendía a 102.600 personas. El Servicio Federal de Inmigración ruso informa de que actualmente hay unos dos millones de ucranianos en Rusia, de los que 600.000 son del sureste del país. 36.000 de ellos viven en centros de acogida temporal. En Rusia hay centros de acogida temporal para refugiados ucranianos en los siguientes lugares: Simferópol, Sebastopol, las regiones de Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Kursk, Leningrado, Moscú y Rostov, además de en las ciudades de Moscú y San Petersburgo.

Lilia Arestova, jefa adjunta de la dirección de Asuntos de Ciudadanía, informó que los refugiados empezaron a regresar al sureste de Ucrania el 12 de marzo, justo un mes después de la firma de los acuerdos de Minsk. Arestova dijo entonces que la gente regresaba pero como norma general sólo para un tiempo “para ver cómo van las cosas allí”. El 23 de abril la dirección de Moscú del Servicio Federal de Migraciones confirmó que se continúan registrando salidas de refugiados aunque destacaron que todavía no se puede hablar de un regreso masivo.

Los observadores de la OSCE instalados en dos puntos de paso de la frontera ruso-ucraniana también han constatado durante las dos últimas semanas el crecimiento del número de personas que regresan.

Algunos expertos rusos consideran que el regreso de ucranianos en cierta medida está relacionado con la dificultad de encontrar trabajo en Rusia, por los obstáculos burocráticos que existen.

Así lo cree el jefe del fondo Migración siglo XXI, Viacheslav Postavnin, que considera que hay que crear una categoría especial para los refugiados ucranianos para separarlos de la masa común de inmigrantes y concederles el permiso de residencia temporal a través de un procedimiento simplificado. Con este documento se obtiene derecho a trabajar pero para conseguirlo actualmente es necesario pasar por un complicado proceso para cumplir toda una serie de formalidades.

Este experto destaca que el año pasado, con el objetivo de mejorar la situación de los refugiados, las autoridades empezaron a conceder de forma masiva a los ucranianos que llegaban el asilo temporal que les permitía empezar a trabajar. El Servicio Federal de Migraciones explicó a RBTH que en junio del año pasado el periodo para examinar las peticiones de concesión de asilo temporal para los ciudadanos de Ucrania se redujo de tres meses a tres días.

Sin embargo, como observa Postavnin, el asilo se concede para un año y no permite salir del país pero el caso es que muchos de los ucranianos que llegaron a Rusia dejaron atrás sus casas y sus parientes que quieren visitar. Además, los correspondientes formularios del Servicio Federal de Migraciones se agotaron y por eso se distribuyeron hojas A4.

Vitali Bogatiriov, voluntario que ayuda a los refugiados que a finales de agosto llegó a Vorónezh, en el sur de Rusia, huyendo de la guerra en el Donbass, explicó en una entrevista a RBTH que muy a menudo los patronos son reacios a dar trabajo a gente que tiene el documento rellenado de esta forma.

El Servicio Federal de Migraciones se vio obligado a aclarar públicamente que los documentos en hojas A4 tienen el mismo valor que los emitidos en formularios oficiales. De todas formas este voluntario asegura que en Vorónezh los refugiados pueden encontrar trabajo ya que hay demanda de mano de obra no cualificada para trabajar en el lavado de coches o en el montaje de neumáticos. Es posible acceder a ese tipo de trabajos sin los documentos necesarios ya que los empresarios aceptan a los refugiados a su cuenta y riesgo “por sentido de compasión hacia el Donbass”.

Sin embargo, la opinión generalizada es que el problema principal de los refugiados ucranianos que llegaron es la falta de puestos de trabajo. Según Ala Batiunia, miembro del grupo Helpdonbasspeople, que se dedica a encontrar trabajo para los refugiados ucranianos que llegaron a la región de Rostov, en las regiones rusas la situación del empleo es complicada porque en ocasiones no hay tanto trabajo ni para la población local.

Batiunia también destaca que los patronos no quieren coger a gente que tiene pasaportes no rusos y si los aceptan lo hacen de forma no oficial. En conclusión, como asegura Batiunia, un 5% de los que llegan consiguen trabajo, los que están dispuestos a recoger la basura o trabajar de vigilantes.

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A estas regiones llegan trenes y aviones repletos de refugiados procedentes de las zonas de Ucrania afectadas por el conflicto.

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