Las desigualdades de género que prevalecen en Rusia

Tanto en el ámbito laboral como en el social se dan comportamientos discriminatorios para la mujer. Fuente: shutterstock

Tanto en el ámbito laboral como en el social se dan comportamientos discriminatorios para la mujer. Fuente: shutterstock

En la sociedad rusa sigue vigente la idea de que los hombres y las mujeres deben ajustar su comportamiento a una serie de pautas no escritas. Estándares que, por otra parte, resultan mucho más discriminatorios para la mujer. ¿Cuáles son los problemas que esto acarrea y cuánto habrá que esperar hasta alcanzar la igualdad de sexos?

Hace poco, un mensaje en Twitter de la plataforma rusa de noticias Meduza.io sobre un artículo sobre sexismo abrió la veda al debate sobre la igualdad de derechos entre mujeres y hombres en la sociedad rusa. La repercusión que ha tenido dicho debate demuestra que se trata de un tema de gran trascendencia y muy demandado entre los rusos de a pie.

La redactora jefa de la guía de ocio en línea Ezhikezhik.ru y columnista Svetlana Feoktistova cree que en Rusia hay discriminación hacia las mujeres. “Los hombres ven con normalidad el acoso sexual, los comentarios ofensivos o las bromas impropias y consideran que, si una mujer se ofende ante demostraciones de este tipo, es porque no tiene sentido del humor. En las cuestiones laborales, el hombre tiene prioridad”, afirma ella.

Svetlana cree que el origen de esta situación está en la falta de consideración de los rusos hacia el espacio personal y hacia las normas de etiqueta social. “Probablemente la culpa de esto reside en factores históricos como la servidumbre y la vida comunal en la época soviética”, añade. 

La postura más cómoda

Por otro lado, la mayoría de las mujeres rusas no solo están acostumbradas a esta situación, sino que les resulta cómoda, asegura Feoktistova. Las revistas femeninas rusas están llenas de artículos del tipo ‘Cómo despertar tu feminidad’ o ‘Cómo conseguir que los hombres te hagan regalos’. 

“Artículos que inducen deliberadamente a utilizar el sexo para conseguir fines propios. Millones de mujeres en este país no necesitan el feminismo. Y las pocas damas que entienden la profundidad del problema e intentan hacer algo para solucionarlo son ridiculizadas tanto por los hombres como por el resto de las mujeres”, concluye Feoktistova.

La profesora de la Escuela Superior de Economía de Moscú, Elena Rozhdestvenskaya, comparte la opinión de la escritora. “Las mujeres tienden a compensar la desigualdad con los privilegios que les aporta la condición de ‘sexo débil”, señala la socióloga en una entrevista para la BBC. “Por ejemplo, algunas soportan el acoso sexual en el trabajo si les garantiza el crecimiento profesional”.

Las encuestas sociales dan fe de que la mayoría de las mujeres defienden esta postura. A principios de marzo de 2015, el Centro Ruso para el Estudio de la Opinión Pública (VTsIOM, por sus siglas en ruso) realizó una encuesta que revela una mejora en la situación de desigualdad entre sexos en la sociedad rusa.

Donde más se habla de la igualdad de derechos a los rusos es en el ámbito educativo: un 90 % (en 2006 era el 80 %). En nueve años, ha aumentado casi dos veces el porcentaje de personas que creen que las mujeres tienen el mismo derecho que los hombres a trabajar en su campo de especialización (del 48 % al 76 %), a recibir una remuneración digna por su trabajo (del 47 % al 75 %) y a participar en la vida política del país (del 48 % al 74 %). 

La desigualdad en la práctica

Pero los datos de las encuestas de opinión contradicen las estadísticas. De acuerdo con Rosstat (la agencia de estadísticas de Rusia), el salario medio de las mujeres rusas sigue siendo inferior al de los hombres (25.000 rublos frente a 33.000, según datos de octubre de 2013). También se han detectado condiciones desiguales para las mujeres que desean pedir un crédito, pues se considera que pueden quedar embarazadas y dejar de trabajar, dejando con ello de pagar al banco.

La abogada del Sindicato de Asociaciones No Gubernamentales de Mujeres, María Davtián, cuenta que las rusas no entienden que se están vulnerando sus derechos como mujeres, pero son conscientes de que no deberían recibir ese trato.

“Con bastante frecuencia, las mujeres tienen que hacer frente a la violencia, al acoso laboral”, comenta la abogada. “Atendemos también quejas de ofertas en el mercado laboral con salarios más bajos para las mujeres; llegan muchas reclamaciones de mujeres a las que despiden por estar embarazadas o que no reciben sus prestaciones”. La experta se ha llegado a encontrar con mujeres de negocios que se enfrentan a grandes dificultades a la hora de obtener un crédito.

Para Davtián, el mayor problema reside en que el gobierno no reconoce oficialmente la existencia de problemas relacionados con el sexismo. Afirma que hay proyectos de ley pendientes en el parlamento que podrían proteger a las mujeres, pero no se incluyen en el orden del día.

La comisión parlamentaria para los asuntos de la familia, las mujeres y los niños ha rechazado contestar a las preguntas sobre el sexismo en el país formuladas por el corresponsal de RBTH.

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