Diálogo de musulmanes rusos para contrarrestar al Estado Islámico

Fuente: Reuters

Fuente: Reuters

Aunque discrepan en la amenaza que suponen los islamistas, los especialistas coinciden en que la mejor opción es apoyar de forma activa al islam moderado.

La semana pasada se celebró en Moscú una mesa redonda en la que estudiosos y destacados miembros de la sociedad musulmana rusa argumentaron sobre las razones del surgimiento del Estado Islámico y las posibles modalidades de lucha contra él.

Al discutir sobre las causas del surgimiento del EI, los ponentes estuvieron de acuerdo en que esta estructura se levanta sobre serias premisas sociales. "El EI es una especie de metástasis que ha surgido del caos reinante en Irak y Siria", considera el director de la asociación de agrupaciones sociales Madzhlis, Mohamed Saliajetdinov.

El vicedirector del Fondo de apoyo a la cultura, ciencia y educación islámicas, Ali Viacheslav Polosin, coincidió con Saliajetdinov y añadió que el desencanto de muchos musulmanes de Oriente Próximo con los resultados de la Primavera Árabe, que no ha traído justicia ni una verdadera libertad a sus países, ha jugado un papel importante en la creación de la ideología extremista del EI.

Por otra parte, en opinión del director del Centro de investigaciones "Rossía islamski mir" (Rusia, parte del mundo islámico) Shamil Sultanov, en la base de la estructura del EI hay una organización heredera de los servicios secretos iraquíes de la época de Sadam Husein. Sultanov expresó la creencia de que lo más probable es que los antiguos oficiales del Baas sean los que hayan formado la dirección del Estado Islámico. Este experto considera que el autodenominado califa Abu Bakr al-Baghdadi no es más que "un testaferro".

¿Refugio de desdichados o un nuevo fenómeno político?

En lo que respecta a la base ideológica del Estado Islámico Alí Viacheslav Polosin la describió como una "utopía romántico social" que ha sido adoptada con entusiasmo mayormente por gente poco instruida en la sharía y jurisprudencia islámica, y por lo general elementos marginales con poca educación.

La reacción de las capas ilustradas de la sociedad islámica ha sido la opuesta: "Hace mucho tiempo que no veo tanta unidad entre los teólogos y estudiosos islámicos: el EI ha sido criticado hasta por salafistas, ikhwanitas y tradicionalistas", señaló Polosin.

El experto señaló también que el nivel de propaganda que llevan a cabo los islamistas es extremadamente alto desde el punto de vista tecnológico, lo que plantea preguntas sobre una posible financiación externa del Ejército Islámico.

El redactor jefe de la agencia de información IslamNews, Rinat Nezametdinov, estuvo de acuerdo con Polosin y definió al EI como un "proyecto propagado por los medios".

Además, Nezametdinov miraba con escepticismo las posibilidades de éxito del EI, con lo que coincidió Mohamed Saliajetdinov al declarar que el "Estado Islámico no tiene potencial de crecimiento y que será derrotado como en su momento lo fueron los talibanes".

Shamil Sultanov defendía una posición contraria. En su opinión no se puede valorar al EI tan solo como una organización terrorista más y subestimarlo puede ser extremadamente peligroso. Según indicó, el EI es un fenómeno político radicalmente nuevo, un cuasi-estado, controlado por fanáticos religiosos y que se fundamenta en una estructura complicada y bien desarrollada. "La condena de los ulemas y los muftíes no cuenta para nada. Los ideólogos del EI trabajan sobre las aspiraciones de justicia del musulmán, proponen una alternativa directa y tangible a un mundo de desigualdad y corrupción", así explicó Sultanov la creciente popularidad del Estado Islámico. Esto unido a un poderoso ejército hace que el EI sea tremendamente peligroso.

Rusia apuesta por apoyar el islamismo moderado

A pesar de las discrepancias sobre lo que es el Estado Islámico, todos los expertos estuvieron de acuerdo en que la principal manera de contrarrestar el islamismo radical es el reforzamiento del islam moderado.

En relación con esto se ha citado en más de una ocasión el discurso que Vladimir Putin pronunció en Ufá en octubre de 2013, donde hizo un llamamiento al desarrolló del islam en Rusia y lo consideró como "parte de la identidad rusa".

En opinión de Rinat Nezametdinov, el presidente de Rusia dio en aquel entonces un importante paso, al manifestar claramente que Rusia y el islam son aliados.

Entre los logros conseguidos desde el discurso de Ufá, Ali Viacheslav Polosin señaló que se ha conseguido establecer un diálogo entre los musulmanes rusos y los teólogos sociales de Oriente Próximo. Esto es importante porque parte de la juventud islámica en Rusia no confía en los ulemas y muftíes del Cáucaso Norte, y se basan exclusivamente en la opinión de las autoridades teológicas árabes.

Sin embargo todavía no se ha avanzado lo suficiente en el terreno práctico en el desarrollo del islám en el territorio de Rusia. Los expertos señalaron que todavía no se ha creado un sistema de centros culturales islámicos. Hay muchos lugares donde todavía no se han solucionado cuestiones del día a día.

"En algunas ciudades, entre las que se encuentra Moscú", dice indignado Nezametdinov, "en las mezquitas en invierno hace frío, la gente reza y se pone de rodillas sobre el suelo desnudo, tienen que ponerse periódicos bajo las rodillas". Los expertos opinan que, aunque la cuestión del desarrollo del islam moderado es de vital importancia como contrapeso al islamismo radical, el éxito en su desarrollo depende también de los detalles cotidianos.

Lea más: Putin llama a unirse en contra los yihadistas del Estado Islámico>>>

Todos los derechos reservados por Rossiyskaia Gazeta.