Miles de refugiados ucranianos en busca de una nueva vida

Desde el inicio de la violencia cientos de miles de personas se han desplazado a Rusia. Fuente: Reuters

Desde el inicio de la violencia cientos de miles de personas se han desplazado a Rusia. Fuente: Reuters

Miles de ucranianos han tenido que abandonar sus casas desde el inicio de las operaciones militares en Lugansk y Donetsk. Según indica el Servicio Federal de Migración de Rusia, el número de refugiados se cifra en cientos de miles y aumenta cada día.

La semana pasada se presentó en la Duma del Estado  un proyecto de ley que propone un régimen simplificado de obtención de la condición de refugiado para los ciudadanos ucranianos que lleguen a Rusia empujados por una “situación excepcional que suponga una amenaza para sus vidas”.

Los autores de esta iniciativa han señalado que es imprescindible “aprobar de inmediato una serie de medidas que permitan al Servicio Federal de Inmigración conceder la condición de refugiados a los ucranianos mediante un proceso simplificado”.

Según la ONU, cerca de un millón de personas han abandonado Ucrania este año para trasladarse a Rusia, debido a la guerra en el este del país. Un 87 % de estos emigrantes forzosos procede de las regiones de Lugansk y Donetsk.

El Servicio Federal de Inmigración ruso informa de que actualmente hay unos dos millones de ucranianos en Rusia, de los que 600.000 son del sureste del país. 36.000 de ellos viven en centros de acogida temporal.

En Rusia hay centros de acogida temporal para refugiados ucranianos en los siguientes lugares: Simferópol, Sebastopol, las regiones de Bélgorod, Briansk, Vorónezh, Kursk, Leningrado, Moscú y Rostov, además de en las ciudades de Moscú y San Petersburgo.

Según fuentes de RBTH, el Ministerio de Trabajo de Rusia ha desplegado puntos de información para la búsqueda de empleo en todos los campos de refugiados. “El servicio de ocupación del distrito administrativo número 71 de la Federación de Rusia ha cifrado en 36.000 el número de ciudadanos que se han visto obligados a abandonar el territorio de Ucrania y necesitan ayuda para encontrar empleo. De ellos, 18.000 están dispuestos a buscar un empleo permanente”, informa el organismo.

Hasta la fecha, el servicio de ocupación ha logrado colocar a 2.500, de los que más de 1.000 ocupan puestos permanentes. Según señalan en el Ministerio, lo que más hay son profesionales de la construcción.

En relación con la gran afluencia de desplazados, el gobierno ruso ha aumentado la cuota anual de residentes temporales extranjeros para el año 2014, lo que permitirá recibir el permiso de residencia a un mayor número de desplazados.

Además, según informa el Ministerio de Sanidad de la Federación de Rusia, harán falta cerca de 100 millones de rublos (algo más de dos millones de dólares) adicionales para asegurar la asistencia sanitaria a los refugiados.

“Se realizarán reconocimientos a todos los desplazados y estos recibirán una asistencia sanitaria completa. Se han identificado 566 casos de enfermedades infecciosas de relevancia social.
 
Vida y esperanza en un centro de acogida en Moscú

La corresponsal de RBTH Anna Degtiarenko ha visitado una residencia al sur de Moscú en la que viven temporalmente algunos desplazados de Ucrania. Ahora hay 58 refugiados instalados en el edificio.

La residencia se encuentra en un edificio de dos plantas de principios del siglo ХХ. El edificio está abarrotado; adultos y niños deambulan por el vestíbulo, los pasillos y las escaleras.

El joven de la portería cuenta que lo primero que necesitan los desplazados de Ucrania es comida y ropa. Los refugiados se han repartido media planta, la cocina, duchas individuales e incluso han pedido una lavadora. Las habitaciones de la residencia son luminosas y están limpias, pero están amuebladas con literas de dos pisos.

La cocina se ha convertido en el centro de reuniones: la gente comparte sus historias y discute sus planes de futuro. A menudo, las historias que cuentan hielan la sangre. Sin embargo, no se puede decir que estén desesperadas; más bien están preocupadas por los recientes cambios en sus vidas y llenos de fe en el mañana.

Ninguno de los desplazados sabe cómo están las cosas en casa, pero tampoco tienen intención de volver. La gente está muy asustada por los rumores sobre las atrocidades de la guerra, así como por los recuerdos de los continuos bombardeos y disparos. Ven en Moscú un futuro prometedor.

La mayoría aún no tiene ningún estatus oficial, pero todos los recién llegados hablan de su disposición a quedarse en la capital rusa, encontrar trabajo y continuar su vida ahí. Algunos incluso han conseguido pequeños trabajos o han apalabrado algún empleo para más adelante.

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