La lucha contra los atascos en Moscú

El desarrollo del transporte público en la capital no ha dado frutos por ahora. Fuente: GettyImages/Fotobank

El desarrollo del transporte público en la capital no ha dado frutos por ahora. Fuente: GettyImages/Fotobank

La construcción de nuevas calles para agilizar el tráfico no está dando resultados. La nueva política de transporte urbano prevé el desarrollo del transporte público. Los conductores por ahora no están dispuestos a dejar de utilizar sus coches.

Tras la caída de la Unión Soviética en 1991, la población en Rusia comenzó a poder comprarse un vehículo propio, lo cual influyó negativamente en el tráfico. Los mayores atascos se forman, naturalmente, en Moscú.

Desde 1992 hasta 2010, el principio que se seguía para solucionar el problema de los atascos era: “Hay muchos coches, debemos ampliar las carreteras”, según comenta a RBTH el director del Centro de Investigación de los Problemas de Tráfico en las Grandes Ciudades de la Escuela Superior de Economía, Konstantín Trofimenko.

Durante los años 90 se reconstruyó la carretera de circunvalación de Moscú (MKAD por sus siglas en ruso), que rodea toda la ciudad. También apareció el Tercer Anillo de Transporte (TTK). Sin embargo, el ritmo de automovilización de la población superaba al ritmo de construcción de carreteras. El colapso del transporte en la capital se convirtió en una de las causas del despido del antiguo alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov

Nuevas calles y trolebuses

La planificación urbana de Moscú (una estructura radial circular con un pequeño conjunto de vías de salida), la obliga a ser una ciudad basada en el transporte público, comenta Trofimenko. El actual alcalde Serguéi Sobianin, que remplazó a Luzhkov en 2010, apostó por el desarrollo de este sistema de transporte. En muchas calles de la ciudad se han creado carriles especiales para el transporte público. El aparcamiento en el centro de la ciudad se ha vuelto de pago y su superficie se va ampliando poco a poco. Se están construyendo nuevas estaciones de metro, se compran nuevos vagones, así como tranvías, trolebuses y autobuses. Se ha creado también un sistema universal de pago para todo el transporte público.

Además, el nuevo gobierno está intentando mejorar la conectividad de las calles de Moscú sin tener que ampliar demasiado su superficie: se están construyendo nuevos pasos a nivel, puentes y viaductos. En las carreteras más importantes de la ciudad se está intentando organizar el tráfico sin semáforos. En los límites de la ciudad se están construyendo 180 intercambiadores pensados para que los conductores lleguen de otros puntos de la región en coche, aparquen allí de forma gratuita y continúen en transporte público hacia el centro de la ciudad. Muchas calles del centro histórico de Moscú se están volviendo peatonales.

Los atascos continúan

En total, el gobierno de Moscú planea destinar al desarrollo del transporte en la ciudad de 2012 a 2020 unos 4,4 billones de rublos (117.800 millones de dólares). No obstante, según la información disponible a finales de 2013, Serguéi Sobianin por ahora no ha conseguido mejorar la situación del transporte en la capital. Según los expertos del servicio Yandex.Atascos, la velocidad del tráfico de automóviles en Moscú desde la primavera de 2011 hasta la primavera de 2013 no sólo no aumentó, sino que se redujo.

Los funcionarios moscovitas dudan de la veracidad de estos datos. Según el Centro de Organización del Tráfico, la velocidad media del tráfico automovilístico en diez de las carreteras de salida de la ciudad en 2013 creció o decreció de forma insignificante, en 1-3 kilómetros/hora. Únicamente en dos vías (la carretera de Leningrado y la avenida Kutúzovski) se ha ralentizado el tráfico en 8-6 kilómetros por hora.

Los expertos y las autoridades de la ciudad coinciden en la opinión de que sólo los propios conductores pueden resolver el problema de los atascos abandonando el automóvil y utilizando el transporte público. “Cada día por las calles de Moscú puede circular únicamente un 20-30% de la población. Un 70% de la población debe utilizar el transporte público. De lo contrario, la ciudad se colapsará”, resume Konstantín Trofimenko.

Sin embargo, la mayoría de las medidas dirigidas a ampliar la comodidad de los pasajeros y peatones en el transporte por la ciudad tienen una muy mala acogida entre la mayoría de los conductores de la capital. En la época soviética sólo unos pocos elegidos podían permitirse un automóvil, por lo que ahora para muchos rusos tener un vehículo propio sigue siendo un símbolo del éxito en la vida.

Coches y carreteras

Una de las principales causas de los atascos en Moscú es la escasa superficie que ocupan las calles respecto a la superficie total de la ciudad. Si bien en el centro ocupan un 24% de toda la superficie, en las afueras de Moscú ascienden únicamente a un 10%, comenta a RBTH el director del Instituto de Economía y Política del Transporte, Mijaíl Blinkin.

Como comparación, en ciudades como Nueva York, Los Ángeles y Sidney, la red de carreteras ocupa hasta un 35% del volumen total del territorio. En Europa este índice se encuentra entre el 20 y el 25%, y en las aglomeraciones asiáticas como Singapur y Hong-Kong las redes viales ocupan únicamente un 10-12%.

“El centro de Moscú está construido según el ejemplo europeo. Sin embargo, en los límites de la ciudad había pequeños pueblos que con el tiempo han pasado a ser ciudades dormitorio. En ellas, la organización de la red de carreteras sigue siendo bastante aleatoria”, comenta Konstantín Trofimenko.

La situación se agrava por el hecho de que Moscú se encuentra únicamente detrás de Nueva York en cuanto al número de automóviles. Según datos del ayuntamiento de Moscú, en la capital rusa existen actualmente 380 automóviles por cada 1.000 habitantes. En el resto de grandes ciudades estas cifras son significativamente menores. Por ejemplo, en china hay 280 automóviles por cada mil habitantes y en Londres 320.

Además, el número de automóviles en Moscú crece anualmente en un 8-10%, es decir, en 350.000-400.000 unidades. Según la policía de tráfico de la Federación Rusa, en 2014 se han registrado en Moscú 5,5 millones de automóviles.

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