Cuando la juventud se convierte en un asunto de Estado

Los sociólogos alertan acerca de las diferencias en la situación de los jóvenes entre las regiones y las grandes ciudades. Fuente: ITAR-TASS

Los sociólogos alertan acerca de las diferencias en la situación de los jóvenes entre las regiones y las grandes ciudades. Fuente: ITAR-TASS

El Estado trata de tomar medidas urgentes para educar a una generación sana y activa.

Leonti Byzov, sociólogo y director de la sección analítica del Centro Ruso de Estudio de la Opinión Pública, señala que el Estado es consciente de que la juventud actual está “descuidada”, y que tras la caída de la Unión Soviética el gobierno no se preocupó por su educación. “En estos momentosel Estado está creando varias organizaciones para la juventud: celebra juegos patrióticos, asambleas, campamentos de verano… Pero todas estas actividades son eventos únicos, no sistemáticos”, comenta el sociólogo.

En el programa estatal ruso “Estrategia para el desarrollo de la juventud hasta 2025” se señala que hacia ese año el número de jóvenes en el país se reducirá hasta los 25,6 millones de personas (35,2 millones en 2012). En especial, el número de personas de edades comprendidas entre los 23 y los 28 años se reducirá en hasta un 50%.

En opinión de Byzov, los jóvenes que viven en las regiones con un nivel de vida más bajo se socializan de manera especialmente deficiente: “Los chicos y chicas de este estrato social no muestran disconformidad con la política estatal, sino indiferencia. La juventud no ve ninguna perspectiva en su futuro, en las regiones no suele tener posibilidades de hacer carrera y ganar dinero suficiente, por lo que generalmente canaliza su energía hacia el extremismo: entra en agrupaciones nacionalistas radicales, en organizaciones de seguidores de algún deporte, etc. Por su parte, los jóvenes que viven en las grandes ciudades (Moscú y San Petersburgo), que sí que ven perspectivas de crecimiento personal y posibilidades de entrar en las mejores universidades, se adaptan mejor en la sociedad, pero estos son más la excepción que la norma en un país tan grande como Rusia”. 

Es necesario tomar medidas urgentes

Según declaran fuentes oficiales, la política estatal está dirigida a aumentar la calidad de la formación, a inculcar una actitud responsable hacia el trabajo, a promover el patriotismo, los valores familiares y un estilo de vida saludable.

Uno de los principales proyectos que lleva a cabo el Estado en este sentido es el foro Seliger, que se celebra desde el año 2005 junto al lago del mismo nombre en la región de Tver. La organización responsable del foro es la Agencia Federal de Asuntos de la Juventud. El lema del foro es: “Quién si no nosotros”. Se trata de un campamento de verano cuyos participantes duermen en tiendas de campaña, asisten a seminarios, conferencias, tertulias y clases magistrales. La temática es de lo más diversa: gobierno local, emprendimiento, ciencia, organizaciones sociales, tecnologías de la información, activismo social, organizaciones de estudiantes, fundamentos espirituales, etc.

“Este es el quinto año que participo en el Seliger, - comenta Dmitri Daniliev, un joven de 28 años procedente de Petrozavodsk. – En este foro puedo encontrar a gente que piensa como yo, que acude aquí desde todas partes del país. Intercambiamos experiencias, ideas, sueños, etc., independientemente de nuestro estatus social. Los jóvenes quieren convertirse en empresarios de éxito, pero no saben por dónde empezar, cómo hacer contactos con el mundo empresarial, cómo pedir ayuda a los que ya son empresarios. El foro elimina estas barreras”.

Los jóvenes piden cambios, no una revolución

Sin embargo, no ha estado exento escándalos públicos. En 2010 en Seliger se organizó una acción llamada “Vosotros aquí no sois bienvenidos”. Los participantes del foro presentaron a los líderes de la oposición en forma de muñecos que colocaron sobre unos palos.

Este tipo de acciones han levantado comentarios negativos por parte de los sectores más liberales de la sociedad y que dicen que el foro no es más que un proyecto del Kremlin dirigido a apoyar al gobierno actual y negar cualquier opinión política distinta.

Oleg Naúmov, presidente de las juventudes del partido liberal de oposición Yábloko, comenta que ellos pretenden difundir entre la juventud un compromiso con la ideología liberal, así como un fuerte rechazo de la xenofobia y el estalinismo. “Muchos activistas de nuestra organización se unieron a nosotros durante las protestas de los años 2011-2012, - comenta Naúmov. – Nos preocupa el tema de la ecología. Los activistas de las juventudes de Yábloko organizaron en 2012 el campamento Ocupa Kubán, en apoyo de los ecologistas de Krasnodar. Además, participamos con los habitantes locales en la lucha contra la construcción de una central térmica. Finalmente conseguimos detener la construcción”.

El Partido Comunista de la Federación de Rusia trabaja con la juventud de izquierdas. Yuri Afonin, miembro del Comité Central encargado de la política juvenil, comenta que se dedican enérgicamente a la educación política de la juventud. En su organización participan unos 25.000 jóvenes. “Enseñamos los Fundamentos del marxismo-leninismo, les hablamos de Lenin, de Marx y de Engels, - comenta Afonin. – La juventud que acude a nosotros está a favor de la justicia social y en contra de la desigualdad y opina que el Estado debería desempeñar un papel más significativo en la economía. Nosotros también damos lecciones de patriotismo. En verano, las juventudes del Partido acuden a asambleas y a campamentos que se celebran en todas las regiones del país”.

Lea más: La crisis ucraniana dispara el grado de apoyo al Gobierno ruso>>>