Las redes sociales rusas reaccionan a la tragedia del vuelo MH-17

Condolencias, insultos y conspiraciones llenan la red. Fuente: ITAR-TASS

Condolencias, insultos y conspiraciones llenan la red. Fuente: ITAR-TASS

Los usuarios rusos de las redes sociales han reaccionado de forma masiva a la catástrofe del Boeing-777 en el este de Ucrania. Acusaciones, teorías conspiratorias y condolencias a los familiares y amigos de los fallecidos inundaron las redes sociales rusas la tarde y la noche del 17 de julio.

  

Fuente: ITAR-TASS, Ria Novosti - Evgueni Biatov, Artiom Zhitenev

Los primeros mensajes en las redes sociales rusas tras la catástrofe del Boeing estaban cargados de emociones. La gente compartía enlaces a los primeros comunicados sobre el accidente acompañándolos con expresiones breves como “terrible”, “una pesadilla”, “mis condolencias”, así como con insultos contra los responsables del ataque al avión.

Los usuarios comenzaron rápidamente a intentar averiguar las causas y a tratar de encontrar a los culpables. Siguiendo a los medios de comunicación se lanzaron a acusar de lo sucedido bien a los sublevados de la República de Donetsk, bien a Ucrania, bien a Rusia.

“¿Qué, os habéis divertido, imbéciles? – escribía en su Twitter Evgueni Roizman, alcalde de Ekaterimburgo, la cuarta ciudad de Rusia, sin señalar a quién exactamente iba dirigido este mensaje. 

Versiones

En las redes sociales se ha discutido tanto la versión del ataque contra el avión desde un sistema antiaéreo Buk por parte de los sublevados de la República Popular de Donetsk como por parte del Ejército ucraniano. Además, según el mensaje en Twitter de un usuario que se presentaba como un controlador aéreo español que trabaja en Borispol, tres minutos antes del ataque al Boeing 777 se le acercaron dos cazas de las Fuerzas Armadas ucranianas.

“Al parecer, en el mapa mundial ha aparecido un nuevo triángulo de las Bermudas. A saber cuántas mentiras y distintas versiones nos esperan”, escribía en su página de Facebook el periodista Stanislav Kucher. 

Paralelismos

Muchos usuarios han señalado el parecido entre este accidente y la tragedia de Lockerbie, donde el 21 de diciembre de 1988 un Boeing-747 que cubría la ruta Londres-Nueva York explotó sobrevolando Escocia debido a una bomba introducida por terroristas libios. “Nuestro Lockerbie soviético”, escribía en su Twitter el periodista Oleg Kashin.

Otros usuarios recordaron la catástrofe sucedida el 4 de octubre de 2001, cuando un misil antiaéreo ucraniano S-200 derribó un avión de pasajeros de la compañía aérea Sibir que volaba desde Tel Aviv a Novorossiisk, supuestamente debido a un error del operador del sistema de defensa antiaérea durante un entrenamiento. “Igual de vergonzoso fue cuando los valientes soldados de Ucrania y los medios de comunicación mintieron descaradamente sobre el TU-154 Sibir derribado sobre el mar Negro y cuando más tarde fueron incluso a los tribunales por una indemnización por daños y perjuicios”, escribía en su página de Facebook el profesor de la Universidad Estatal de Moscú Anatoli Jodorkovski. 

Teorías de la conspiración

Las teorías de la conspiración también han tenido una gran resonancia. Una fotografía

en la que se compara la pintura del fuselaje del Boeing malasio con la del avión del presidente ruso, Vladímir Putin, ha recorrido todas las redes sociales. Después de ello comenzaron a aparecer mensajes en los que se aseguraba que ambos aviones se habían cruzado en un punto, volando sobre Polonia, poco antes del accidente. Se llegó a asegurar que el objetivo del ataque podría haber sido el propio Putin.

Muchos usuarios han señalado que el ataque del Boeing se convertirá en un punto crítico en el desarrollo de la situación en el sureste de Ucrania. “El día de hoy cambiará el mundo mucho más drásticamente de lo que lo hizo Crimea y todo lo que vino después. Todo esto es terrible y nos esperan muchas cosas desagradables de ahora en adelante”, escribía el editor de Look At Media, Alexéi Ametov, en su página de Facebook. 

Condolencias

Al mismo tiempo, en las redes sociales comenzaron a aparecer condolencias a los fallecidos y sus familias. Varios bloggers animaron a la gente a llevar flores a las embajadas de Holanda y Malasia de Moscú, y publicaron sus direcciones. Las primeras flores llegaban la misma noche del 17 de julio.

“No me importa desde dónde se disparó el misil, si desde Kiev, desde Donetsk o desde Lugansk, a pesar de que estén divididos y jueguen a las guerras, todo aquello sigue siendo Ucrania de un modo u otro. Es como uno de esos casos en los que en el fragor de una pelea callejera la inercia hace que un transeúnte casual reciba el golpe. Sólo porque pasaba por allí”, escribía en su página de Facebook el periodista Serguéi Lesnevski.

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