La historia de Rusia a través de los peinados

Debido al telón de acero las tendencias más populares diferían de Occidente. El cine soviético era el gran referente. Fuente: Alexéi Kudenko / Ria Novosti

Debido al telón de acero las tendencias más populares diferían de Occidente. El cine soviético era el gran referente. Fuente: Alexéi Kudenko / Ria Novosti

Cómo han ido evolucionando las modas y, al mismo tiempo, las sociedades soviética y rusa. A pesar de algunas coincidencias, las tendencias diferían de las occidentales. El cine se convirtió en uno de los referentes más importantes.

“Con el ritmo de vida actual, las chicas no pueden dedicar ni siquiera una hora diaria al cuidado personal. El peinado, el maquillaje, la ropa... todo debe ajustarse al máximo al cuidado cotidiano. Por eso actualmente, en la mayoría de los casos, la gente apuesta por peinados sencillos y naturales”, dice Cristine Pogosián, directora artística, estilista y peluquera del Salón de belleza de Alexander Tódchuk en Moscú.

Pero aun así, cada temporada llegan nuevas tendencias que las mujeres rusas tratan de seguir.

Cómo se hacía en la URSS

Fuente: Yuri Abramochkin / Ria Novosti

“Evidentemente, durante la URSS los peinados de moda no eran excesivamente extravagantes ni recargados, pero también hubo algunas tendencias escandalosas”, dice Irina Savélieva, doctora en Arte y profesora del Instituto de Moda, Diseño y Tecnología. “Fui testigo de la evolución de la moda en los años 50 y puedo afirmar que todos aquellos moños ahuecados y cardados imposibles provocaban más risa que placer estético”.

El pueblo soviético tenía una relación ambigua con la moda. Se consideraba que era una “cosa de burgueses”, y, si una mujer se veía demasiado estilosa, eso quería decir que no trabajaba y que perdía todo el tiempo cuidando su aspecto. Los monótonos recogidos en forma de bollo, sujetados por detrás con horquillas invisibles y pasadores, así como el pelo corto, eran los peinados favoritos de la mujer soviética.

“Y, sin embargo —continúa Savélieva—, no se puede afirmar que las autoridades soviéticas prohibieran por completo algún estilo. Al contrario, en los años 30 los peinados se fueron feminizando cada vez más, la gente tenía ganas de vivir la vida”.

Un ídolo al que imitar

Liubov Orlova. Fuente: ITAR-TASS

“En la Unión Soviética el cine fue principal creador de tendencias. Se rodaban películas ingenuas que no solían tener nada que ver con la realidad, pero que daban lecciones tanto a las mujeres como a los hombres sobre cómo vestirse y peinarse a la moda”, explica Savélieva.

La generación de mujeres de los años 30 y 40 tomó como ídolo a Liubov Orlova, una famosa actriz de teatro y cine y cantante, galardonada en dos ocasiones con el Premio Stalin. Su retrato aparecía en los sellos y postales, y muchas mujeres  soviéticas emulaban su estilo. Justamente fue la primera mujer en la URSS que puso de moda la decoloración capilar y los recogidos altos con mucho volumen.

En los años 50 el país descubrió a un nuevo ídolo, la actriz Liudmila Gúrchenko. Alcanzó el éxito con la película Noche de carnaval, en la apareció el primer new look propio de la URSS, que recordaba vagamente el estilo de las pin-ups norteamericanas. Con esta afición llegaron nuevos peinados: se puso de moda utilizar geles para aportar suavidad y brillo al cabello.

Fuente: Vladímir Fedorenko / Ria Novosti

Fue entonces cuando surgieron en la Unión Soviética los stiliaga (los estilosos) que en aquel momento eran considerados como víctimas de la influencia perniciosa de Occidente y como gente socialmente peligrosa.

“En todas las calles de la ciudad se llevaban a cabo redadas y aquel que llevara un peinado fuera de lugar podía ser detenido por la policía y obligado a cortarse el tupé, tan odiado por la ideología imperante”, dice Savélieva. Las chicas stiliaga se hacían unos cardados increíbles, o bien llevaban el pelo corto en un completo desorden, un peinado que las revistas satíricas bautizaron como “soy la niña tonta de mamá”.

En los años 60 la moral soviética propugnaba la moderación y el minimalismo en todos los ámbitos. Se puso de moda el pelo corto al estilo de Edyta Piecha, una cantante soviética de origen polaco que sigue siendo famosa a día de hoy. Fue entonces cuando volvieron los cabellos teñidos, aunque en aquella ocasión se puso de moda teñirlos con henna y basma. Era la coloración más accesible y económica, de origen vegetal. En aquella época era muy difícil hacerse con tintes artificiales y eran muy caros.

En los años 70 aparecieron en el país los primeros hippies. No se preocupaban especialmente por su aspecto, no se cortaban el pelo y preferían lucir una desordenada cabellera..

La moda es cíclica, y a mediados de los 70 volvieron los aclarados y el rubio platino. El detonante fue una película dirigida por el famoso director de cine soviético Leonid Gaydar, El brazo de brillantes, en la que la actriz Svetlana Svetlíchnaya interpretaba a Anna Serguéyevna, una pérfida seductora.

Fuente: kinopoisk.ru

“Este estilo volvió a estar de moda a principios de los 2000. Venían muchas chicas pidiéndome que les volviera a teñir el pelo de rubio frío”, comenta Cristine Pogosián.

Moda roja: el eclecticismo de la revolución

Los peinados de los años 80 recordaban a un pajar: reflejos, cardados, permanentes… Se apuntaban tanto las chicas como los chicos. Incluso había gente que se hacía los tres procedimientos a la vez. Para conseguir el máximo volumen, las mujeres no mostraban compasión por su cabello y se hacían la permanente química, que había que repetir en el salón de belleza cada seis meses.

Es posible que todas estas tendencias vuelvan a ponerse de moda dentro de un tiempo. “La moda es cíclica —dice Savélieva —. Su evolución se parece al espiral, y cada diez años vuelve algo del pasado. La única diferencia con la moda del siglo XX es que el periodo de tiempo entre los auges es cada vez más corto”.

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