Regalos que no se deben hacer a una chica rusa

Fuente: Getty Images / Fotobank

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Ya lo decía la protagonista de la película de Woody Allen ‘Vicky Cristina Barcelona’: “Yo no sé lo que quiero, pero sé muy bien lo que no quiero”. Puede que las chicas rusas no se atrevan a decir que quieren un anillo o unos zapatos, pero saben perfectamente lo que no les gustaría que un hombre les regalase. Si se evita este tipo de regalos, la mitad del éxito está asegurado.

Los regalos que más irritan a las rusas son las figurillas decorativas. Anastasía nos cuenta que en una ocasión llegó a rechazar uno de esos regalos. “Era una figura de adorno verde con forma rana, que se sostenía en una postura extraña y tenía los dedos extendidos. Estaba tan desconcertada que, por primera vez en mi vida, no acepté el regalo y dije: 'Gracias, pero no lo necesito, mejor quédeselo usted”, recuerda.

Según Victoria, no todos los regalos simbólicos son motivo de alegría y muchos de ellos solo sirven para acumular polvo en las estanterías. “Una vez me regalaron la figura de un perro negro que incluso me daba un poco de miedo”, cuenta. Ala recuerda el día que le regalaron la figura de un perro cubierto con lana de verdad, el cual iba acompañado de un mensaje que decía: “Tú coleccionas gatos, ¿verdad?”

Tampoco conviene sorprender a una chica rusa con un peluche, a pesar de los gratos recuerdos de la infancia que estos puedan inspirar; por regla general, estos regalos cumplen la misma función que las figurillas decorativas: acumular polvo. Daria afirma que solo se le pueden regalar peluches a una chica si esta aún no ha cumplido los 16. “Yo tuve que llevar una montaña de peluches a un orfanato para liberar un poco de espacio en mi piso”, se queja.

El tercer puesto de regalos no deseados lo ocupan los utensilios de cocina. Aunque son artilugios necesarios, casi nunca alegran a su dueña, a menos que esta los haya encargado expresamente. “Un día, mi primer marido me regaló un cortador de verduras. Me sorprendió muchísimo su elección; después nos pasamos una hora entera haciendo figuras con las verduras y para colmo me senté sin querer encima del cortador. Por suerte, no hubo heridos, pero en casa no volvimos a usar aquel utensilio”, recuerda con una sonrisa Natalia.

A las mujeres rusas no les gusta que se les regale jabón, sales de baño o toallas, aunque sí que podrían aceptar un lujoso juego de sábanas. Tampoco merece la pena regalarles zapatillas de andar por casa.

El quinto puesto en el ranking de los antirregalos lo ocupan diferentes tipos de dispositivos. En realidad, si a tu chica le gusta un teléfono móvil y sabes cuál es, puedes ignorar este consejo, pero por lo general las chicas consideran que este tipo de regalos son demasiado prácticos. “No me gusta cuando los hombres regalan dispositivos tecnológicos: es muy práctico, pero nada romántico”, dice Yulia.

“Una vez me regalaron un cargador compatible con varios dispositivos electrónicos; un aparato para viajeros y gente que pasa mucho tiempo en viajes de negocios, aunque para mí no tenía ninguna utilidad”, cuenta Anna.

Tampoco suelen ser muy partidarias de las tarjetas regalo que se ofrecen en algunos comercios. Y es que un regalo es por encima de todo atención, algo de lo que estas tarjetas carecen. Para Maya un regalo así viene a decir “ve tú misma a comprarlo, a mí me da pereza, no tengo tiempo, ni siquiera quiero pensar en lo qué podrías necesitar”.

Las prendas de vestir tampoco suelen ser un buen regalo, a menos que uno sea un estilista y conozca todos sus antojos.

Regalar un animal podría suponer un problema. “En una ocasión, mi novio me regaló un hámster; quería tener un detalle conmigo y dedicó mucho tiempo a su elección. Lo que él no sospechaba es que ese animal a mí me traía malos recuerdos de la infancia y lo último que me apetecía era tener que cuidar a uno”, cuenta Marina.

Según las encuestas sociológicas, los hombres siguen escogiendo las flores como principal regalo para las mujeres. Los datos aportados por Levada-Center confirman que el 53 % de los hombres rusos tienen esa costumbre, mientras que solo el 42 % de las rusas afirman alegrarse ante tal regalo.

El segundo regalo que más se hace en Rusia a las mujeres son los dulces (el 19 % de los hombres los hace y el 14 % de las mujeres querría recibirlo). Cierran la clasificación los productos de perfumería y cosmética (14 % y 12 % respectivamente). El 9 % de los hombres y el 13 % de las mujeres son partidarios de regalar o recibir directamente el dinero, para que la chica pueda comprarse ella misma el regalo.

El 7 % de los hombres estaría dispuesto a regalar a su media naranja joyas y otros objetos de valor, frente a un 13 % de mujeres que querrían recibirlas como regalo. Un pequeño grupo de encuestados mencionó también la tecnología, los teléfonos móviles, los regalos intelectuales (entradas al teatro, libros), las vajillas y otros.