Los funcionarios rusos cobran significativamente menos que los occidentales

A pesar de tener un salario más bajo cuentan con mayores prestaciones, sobre todo en vivienda y educación. Fuente: Konstantín Zavrazhin / RG

A pesar de tener un salario más bajo cuentan con mayores prestaciones, sobre todo en vivienda y educación. Fuente: Konstantín Zavrazhin / RG

Los funcionarios rusos ganan varias veces menos que sus homólogos europeos o norteamericanos. Sin embargo, reciben numerosas ayudas del Estado como el acceso gratuito a la vivienda, una segunda especialización universitaria y la asistencia médica en centros de salud y clínicas especializadas.

En abril de 2014 se publicaron los ingresos de los dirigentes de Rusia y EE UU. Según las declaraciones, el presidente de Rusia Vladímir Putin ganó en 2013 varias veces menos que su homólogo norteamericano, Barack Obama.

Los sobornos de los funcionarios son un problema al que hace frente la administración. Según datos del Tribunal Supremo en 2013 se condenó a 544 funcionarios por corrupción, aunque se cree que la cifra es mayor, debido a las dificultades para probar los delitos.

Putin ganó 3,672 millones de rublos (cerca de 100.000 dólares), mientras que el segundo en la jerarquía gubernamental —el primer ministro Dmitri Medvédev— ganó 4,259 millones de rublos (cerca de 118.000 dólares). 

Por su parte, Obama ingresó en el mismo periodo 481.000 dólares y el segundo en la jerarquía gubernamental estadounidense —el vicepresidente Joe Biden— 407.000 dólares. En Europa, los altos cargos también ganan varias veces más que los dirigentes rusos. El sueldo anual de la canciller alemana Ángela Mérkel ronda los 280.000 euros; el del presidente de Francia, Francois Hollande, equivale a 180.000 euros. 

En general, los cargos públicos de Rusia ganan bastante menos que sus colegas en otros países, aunque por otro lado reciben numerosas ayudas y privilegios. Los funcionarios de alto rango disponen de coche oficial, dacha (casa de campo) o servicio de comunicaciones especiales, mientras que los de rango inferior tienen asignadas otras bonificaciones. 

De acuerdo con la ley sobre el ‘servicio público’, los funcionarios tienen derecho a una prestación para la adquisición de una vivienda o bien a registrar a su nombre un apartamento oficial de manera gratuita, pero solo una vez a lo largo de toda su carrera. 

Así fue como el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, se convirtió en propietario de un piso de 308 metros cuadrados en el centro de Moscú. 

Igualmente interesante resulta la cobertura por parte del Estado de los gastos en educación. No se trata solamente de la formación continua o de periodos de prácticas, sino también de una segunda carrera universitaria completa, algo que en Rusia es exclusivamente de pago. Por otra parte, los funcionarios pueden disfrutar también de asistencia sanitaria en clínicas y centros de salud especializados. 

En un contexto de recesión del sector comercial, el público gana popularidad en Rusia. Según informa el Instituto Independiente de Política Social de Rusia, el número de ciudadanos de clase media empleados por el servicio público está creciendo considerablemente. En 2013, los representantes del sector público constituían el 20 % de la clase media rusa, lo que supone un tercio más que en 2007.

Confusión sobre el volumen total 

Tras el colapso de la URSS el número de funcionarios en Rusia aumentó significativamente, multiplicándose aproximadamente por tres, según afirma el director general de la consultora Arkaim, Alexander Doroféiev. 

Es imposible calcular con exactitud el número de funcionarios que hay, puesto que para ello habría que comparar de manera unívoca los diferentes sistemas de gobierno. “Se pueden distinguir tres niveles dentro del funcionariado: los empleados de los órganos federales del poder ejecutivo, los empleados de la Federación de Rusia y los empleados municipales”, explica Ruslán Korchaguin, director del centro estatal de investigación del Instituto Internacional de la Administración Pública y de la RANJiGS (Academia Rusa de Economía Nacional y Administración Pública, por sus siglas en ruso). 

En los últimos años, se ha registrado en Rusia un promedio de 4,5 empleados públicos por cada 1.000 habitantes, mientras que en EE UU este indicador asciende a 6,5. De acuerdo con Andréi Klimenko, en Rusia hay una falta constante de personal público. 

La OCDE estima que el número total de empleados del gobierno central en Rusia es superior a 600.000 personas; en Gran Bretaña el cuerpo de funcionarios consta de 420.000 personas, el de Canadá de 260.000, el de Portugal de 620.000, el de Turquía de 1,8 millones y el de EE UU de 2 millones de personas.

Si se cuenta a los representantes de todos los servicios federales, regionales y municipales, el número total de empleados del poder ejecutivo en Rusia, según datos aportados por Rosstat, asciende a cerca de 1,3 millones de personas. 

No obstante, según los datos aportados por el analista y director de la empresa Finam Management, Maxim Kliaguin, el índice de funcionarios por número de habitantes en Rusia es aproximadamente dos veces inferior al mismo índice en los países desarrollados. 

La llamada monetización de las prestaciones fomentaría la atracción del personal cualificado hacia los servicios públicos. “Nosotros hemos propuesto en más de una ocasión la monetización de una parte importante de las prestaciones a fin aumentar la eficiencia de los gastos presupuestarios”, comenta Andréi Klimenko, director de la Escuela Superior de Economía, una institución de gestión estatal y municipal. 

Sin embargo, según sus palabras, para atraer a los jóvenes especialistas habría que subir los sueldos hasta un nivel equivalente al del mercado.