Serguéi Karyakin: el ruso quiere convertirse en rey del ajedrez

Este crimeo de 24 años está considerado el tercer mejor jugador del mundo. Fuente: Vladímir Vyatkin /  Ria Novosti

Este crimeo de 24 años está considerado el tercer mejor jugador del mundo. Fuente: Vladímir Vyatkin / Ria Novosti

Serguéi Karyakin, de 24 años, Gran Maestro ruso de ajedrez, nacido en Simferópol (Crimea), ha alcanzado la cumbre de su carrera. En un reciente torneo de ajedrez que se celebró en Janti-Mansisk (Rusia) quedó en segundo lugar, superado por el excampeón mundial Viswanathan Anand. Para obtener el título honorífico, el indio tendrá que enfrentarse al noruego Magnus Carlsen en noviembre. Por lo que respecta a Karyakin, puede considerarse ahora mismo como el tercer mejor jugador de ajedrez del mundo.

“Empecé a jugar al ajedrez cuando era un niño de poco más de cinco años”, dice Karyakin. “Estaba en casa viendo la tele cuando de repente oí en un anuncio 'Un peón se convierte en reina'. Le pregunté a mi padre: '¿A qué se refiere?' Me explicó que era sobre las figuras del juego de ajedrez. Me enseñó cómo jugar y me encantó. Una vez, estaba paseando con mi madre en Simferópol y pasamos por delante del Palacio de los Jóvenes Pioneros. Mi madre me dijo que, cuando fuese mayor, me uniría a su club de ajedrez. Unos días después volvimos a pasar por delante del edificio y le pedí a mi madre: 'Mamá, por favor, apúntame a ese club de ajedrez ahora mismo, no puedo vivir sin ajedrez'. El entrenador examinó cómo jugaba y me dejó inscribirme, a pesar de que los otros niños eran mucho mayores que yo”.

Con 12 años y 211 días, Karyakin se convirtió en el Gran Maestro de ajedrez más joven del mundo. Esta hazaña se recoge en el libro Guinness de los Récords. Magnus Carlsen, de su misma edad, es el actual campeón mundial. Ganó el título de Gran Maestro un poco más tarde, pero hoy en día tiene algo más de éxito en su carrera que Karyakin. 

De Ucrania a Rusia

El crecimiento profesional de Serguéi se ralentizó durante una temporada ya que se enfrentó a la falta de profesorado cualificado en su Ucrania natal. Tras ganar la Olimpiada Mundial de Ajedrez en 2009 como miembro del equipo ucraniano, Karyakin obtuvo la ciudadanía rusa y se mudó a Moscú. 

Después de esto, el matrimonio de Karyakin con la jugadora de ajedrez ucraniana Catherine Dolzhikova se desmoronó. Ahora Serguéi no está casado, pero tiene una novia llamada Galia, que conoció en un torneo. Galia es la responsable de la página personal del Gran Maestro y además es fotógrafa profesional.

Un manager personal y un súper ordenador

Tras la mudanza a Rusia, los resultados deportivos de Karyakin se dispararon: venció varias competiciones de la máxima categoría y en 2012 ganó el título mundial de ajedrez rápido. Hace aproximadamente dos años, Karyakin firmó con Alpari un contrato de patrocinio a largo plazo y contrató a un manager personal.

“Es muy importante tener un patrocinador permanente”, dice Karyakin. “Por ejemplo, simplemente comprar un ordenador con software puntero relacionado con el ajedrez cuesta unos 50.000 dólares. Además, es importante tener tutores personales y también es conveniente contar con entrenadores para la preparación física. Incluso el campamento de entrenamiento más sencillo, con alojamiento y comidas, es muy caro. A mí solo, con las ganancias de mis premios, me sería imposible mantener este ritmo de vida y de trabajo. Es más sencillo para Carlsen: ha firmado un gran número de contratos publicitarios. Noruega entera está dispuesta a trabajar para Carlsen”.

“Carlsen y yo somos amigos”

En mayo de 2013 Karyakin obtuvo una de sus victorias más importantes: ganó el súper torneo de Stavanger (Noruega), en el que participaban los mejores jugadores del mundo. Serguéi derrotó a Carlsen, su principal rival y anfitrión del torneo, por solo medio punto. Seis meses después Carlsen ganó el Campeonato del Mundo, venciendo a Anand.

“Los que crean que Marcus y yo somos acérrimos enemigos se equivocan completamente”, explica Karyakin. “Solo somos rivales en la tabla de ajedrez; en la vida, somos amigos. Chateamos por internet, hablamos por Skype. Recuerdo que una vez, durante un campeonato en Moscú, estuvimos jugando a los bolos toda la noche. A las 6 de la mañana decidimos volver a casa, pero Magnus quería ver cómo era nuestro metro.

Cuando bajábamos a la estación, de repente un grupo de hombres vino corriendo hacia nosotros. Al principio nos asustamos, pero resulta que habían reconocido a Carlsen y querían sacarse una foto con él. El noruego se sorprendió bastante”.

A pesar de las numerosas victorias en diferentes torneos, los analistas de ajedrez consideraban que Serguéi no estaba listo aún para la corona. Pero en Janti-Mansisk, el ruso barrió el escepticismo de un plumazo. Aunque comenzó el torneo con una mala puntuación que lo llevó al penúltimo puesto del ranking, Karyaki consiguió ganar repetidas veces en la segunda vuelta y finalmente terminó la competición en segundo lugar.

“En Janti-Mansisk tomé plena conciencia de mi potencial”, resume Serguéi. “Tengo 24 años y hace dos años Borís Gelfand ganó el torneo de Candidatos cuando tenía 43. Por tanto, todavía me queda mucho tiempo por delante. He estado en la lista de los diez mejores jugadores del mundo durante bastante tiempo y eso es un indicador de estabilidad importante. Pero es muy difícil igualar a Carlsen. Su mayor virtud es que casi nunca comete errores, juega como una máquina. Yo no soy capaz de hacer lo mismo”.