Moda para discapacitados físicos: ropa para la integración

Los diseñadores rusos cada vez prestan mayor atención a la ropa para personas con discapacidades físicas. Existen colecciones formadas por conjuntos para llevar cada día, vestidos infantiles y trajes de noche para personas en silla de ruedas, niños con parálisis cerebral y personas con miembros amputados.

Fuente: Elena Potchétova, Kirill Kallínikov/RIA Novost, Itar-Tass

Durante el último siglo, en la sociedad rusa se ha creado una especie de fobia a los discapacitados. La mayoría de los adultos intentan no mirar a las personas con movilidad reducida, y los niños se asustan unos a otros diciéndose: “¡No mires, o te quedarás igual!”.

En la Unión Soviética, como en todas partes, la gente resultaba herida, nacía con problemas genéticos, pero en un estado ideal que avanzaba rápidamente hacia una sociedad comunista, estas personas parecían no existir. No había rampas en las aceras, ni pasamanos ni ascensores.

"Realmente, en Rusia todavía no existe un mercado propiamente dicho de ropa para personas con discapacidades. Es decir, a pesar de la demanda existente, este segmento del negocio todavía está por descubrir. Aunque es importante tener en cuenta el equilibrio entre la necesidad de crear unas condiciones de venta especiales y la de establecer un precio accesible para estos productos”, comenta Oksana Liventsova, diseñadora y autora de una colección para enfermos de parálisis cerebral infantil. 

No obstante, durante los últimos dos años parece haberse roto un poco el hielo. El ambiente en las ciudades ha comenzado poco a poco a tener en cuenta estas necesidades: se han creado entradas especiales para los pasos subterráneos y ascensores en los puentes para peatones. Además, han comenzado a aparecer y a trabajar activamente distintos tipos de organizaciones.

Una de ellas es el proyecto 'Bezgraniz Couture'. Fue fundado en 2010 por la empresaria dedicada a cuestiones sociales Yanina Urúsova y el director de la fundación social 'Diálogo a oscuras', Tobías Raizner, con el objetivo de estimular a los diseñadores profesionales y crear colecciones de ropa para personas con discapacidades.

La popularidad del proyecto crece de año en año. En el I Concurso Internacional Bezgraniz Couture de 2011 participaron unos 60 diseñadores de varios países y un par de años después el concurso ya contaba con 80 participantes. En 2014, las colecciones se mostraron en la Mercedes-Benz Fashion Week Russia. En una de las superficies de esta semana de la moda, en el Manezh de Moscú, se presentaron colecciones de Daria Razumijina, Kristina Volf y Miguel Carvallo, entre otros.

El dúo formado por los diseñadores Dima Neu y Svetlana Saracheva ha diseñado este año una línea de ropa deportiva para personas con prótesis en brazos y piernas cuya protagonista es una bolsa que permite, además de guardar cosas, compensar la carga sobre la columna vertebral.

Oksana Liventsova ha creado una colección llamada 'Odisea' para enfermos de parálisis cerebral infantil, que tienen grandes dificultades para controlar sus movimientos. Sus modelos transformables, formados por unos elementos que se adaptan al cuerpo y otros que crean volumen, están equipados con cómodas y sencillas cremalleras, capuchas y cuellos altos.

“Para crear unas colecciones listas para su producción industrial hacen falta laboratorios con experiencia en la búsqueda de cortes especiales y distintos tipos de refuerzos para estabilizar la columna vertebral u otras partes del cuerpo”, comenta Oksana Liventsova.

Existe otra organización dedicada a la moda adaptada: la asociación Ortmoda. Aquí no sólo diseñan moda para discapacitados, sino que también les dan trabajo. Por ejemplo, del desarrollo de su página web se ocupa Maksim Katush, un chico sordo que recientemente se ha convertido también en modelo de ropa juvenil masculina.

En Rusia existe también desde hace poco tiempo la escuela de modelos para discapacitados 'Osóbaya Moda', que celebró su primer pase de modelos en 2005 en Tiumén. Hoy en día, 'Osóbaya Moda' celebra concursos de diseño de ropa adaptada para sillas de ruedas, para personas con movilidad reducida y para aquellos que se mueven con ayuda de andadores.

De este modo, quizá sea posible avanzar hacia la integración de estas personas. Hasta el momento los atletas paralímpicos gozan de reconocimiento social, tras los éxitos  deportivos cosechados recientemente.

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