Cambios en la situación de los presos y drogodependientes en Crimea

Las modificaciones en la legislación implicará que se se abandone el tratamiento con metadona de cientos de personas. Fuente: PhotoXpress

Las modificaciones en la legislación implicará que se se abandone el tratamiento con metadona de cientos de personas. Fuente: PhotoXpress

La península se está preparando para pasar a regirse por la jurisdicción rusa, lo que significa que el dinero, las tarjetas de crédito, los pasaportes y otros documentos estarán sujetos a cambios. Estos cambios afectarán también a los drogodependientes que estén recibiendo terapia de reemplazo —puesto que esta aún no está permitida en el territorio de Rusia— y a los presos que cumplen condena en las cárceles de Crimea.

La reunificación de Crimea con Rusia podría dar lugar a una suspensión temporal de los programas locales de lucha contra la adicción a las drogas. La causa de esto son las diferencias existentes entre las legislaciones de los dos países: en Rusia está prohibida la terapia de reemplazo, la cual lleva mucho tiempo aplicándose en el territorio de Ucrania. Estamos hablando de casi 800 drogodependientes a quienes, desde hace varios años, se les suministra metadona de forma legal como parte de un programa de terapia de reemplazo.

Dicho programa califica de enfermedad crónica la adicción a las drogas. Personas incapaces de abandonar la adicción por sí solas acuden periódicamente a un centro médico donde se les suministra, bajo la supervisión de los médicos, preparados sustitutivos como la metadona o la buprenorfina.

La terapia de reemplazo está aprobada por la Organización Mundial de la Salud y por la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, y se aplica a cerca de un millón de pacientes en 60 países. Los médicos destacan que esta terapia reduce las tasas de delincuencia, puesto que los drogodependientes no tienen la necesidad delinquir para obtener los estupefacientes. En Rusia la terapia de reemplazo y el suministro de metadona con fines terapéuticos están prohibidos.

La opinión de los médicos de de Crimea y Sebastopol sobre el futuro de estos programas está dividida. “Este no es el único tratamiento posible para la drogadicción”, ha declarado el jefe del dispensario de estupefacientes de la República de Crimea, Vladímir Stroevski. En su opinión, el programa de terapia de reemplazo de Crimea constituye solo un proyecto piloto y las autoridades están dispuestas a abandonarlo en favor de otros tratamientos permitidos en Rusia, como la desintoxicación y el tratamiento psicológico.

Los psicoterapeutas crimeos, por el contrario, piden a las autoridades rusas que no suspendan la terapia con metadona a quienes les está resultando beneficiosa. “Quizás no haga falta ampliar este programa, pero hay que pensar en la forma de suministrar las sustancias necesarias a aquellas personas que ya forman parte del mismo”, ha señalado el psicoterapeuta Mijaíl Segalov.

“En Bielorrusia este programa está permitido. Puesto que Rusia forma parte de la Unión Aduanera, Crimea podría arreglar la cuestión del suministro de estupefacientes y evitar así otros problemas”. 

Banderas en las cárceles

Los cambios no solo afectarán a los drogodependientes sometidos a tratamiento. Dos cárceles se sumarán al Servicio Penitenciario Federal de Rusia, un centro de rehabilitación y un centro de detención preventiva, ambos ubicados en el territorio de Crimea. Sin embargo, de momento no existe un procedimiento para la transferencia de los presos de un Estado a otro.

Una vez que las cárceles de Crimea hayan pasado a ser rusas, los reclusos tendrán que adoptar un único uniforme. También tendrán que respetar las normas de conducta diseñadas para los centros penitenciarios rusos, que difieren ligeramente de las que se aplican en Ucrania.

En particular, los reclusos rusos tienen más tiempo para pasear, mientras que los ucranianos pueden ver más tiempo la televisión y llamar más por teléfono. Los condenados también tendrán la posibilidad de adoptar la nacionalidad rusa. De acuerdo con el artículo 5 del Tratado de reunificación de Crimea con Rusia, todos los ciudadanos que se encuentren en su territorio se considerarán automáticamente ciudadanos de la Federación de Rusia, y cada uno podrá decidir si desea o no adoptar la nueva nacionalidad.

La cuestión sobre la expedición de pasaportes rusos aún no se ha puesto sobre la mesa, pero las autoridades anuncian que se resolverá próximamente.

Por otro lado, el futuro de los clubes de fútbol locales Tavria (de Simferópol) y Sebastopol sigue siendo una incógnita. Los representantes de los equipos ya han anunciado que abandonarán la Liga Premier de Ucrania, aunque es poco probable que consigan entrar automáticamente en la de Rusia. Finalmente, el 30 de marzo se producirá un cambio drástico que afectará a toda la península: Crimea pasará a formar parte del uso horario de Moscú. La diferencia con la hora actual es de dos horas.

Para la realización de este texto se ha utilizado información de Moskovski Komsomólets, RIA Novosti y Kommersant.