'Ciudadanía exprés' para los habitantes de antiguas repúblicas soviéticas

Se agilizan los trámites y podrá conseguirse en tan solo tres meses. Los acontecimientos en Ucrania clave para tomar la decisión. Fuente: ITAR-TASS

Se agilizan los trámites y podrá conseguirse en tan solo tres meses. Los acontecimientos en Ucrania clave para tomar la decisión. Fuente: ITAR-TASS

El procedimiento de obtención de la ciudadanía rusa para esta categoría de ciudadanos durará tres meses. Sólo habrá una importante condición para entregarles el pasaporte ruso: se perderá la ciudadanía anterior.

Todos los ciudadanos de las antiguas repúblicas soviéticas así como los ciudadanos étnicamente rusos tendrán derecho a la 'ciudadanía exprés'.

Para la realización de este proyecto de ley se planea crear una comisión que examinará los conocimientos de lengua rusa de los aspirantes. El funcionario ruso Alexander Zhúkov comenta que han sido los acontecimientos recientes en Ucrania lo que ha inspirado la creación de esta ley. “No tenemos derecho a rechazar a las personas que piden la ciudadanía rusa, sabemos cómo se van a seguir desarrollando los acontecimientos. Espero que la situación se solucione de forma pacífica”, aclaraba. 

¿Existe una demanda de la 'ciudadanía exprés'?

No queda claro si el servicio de ciudadanía 'exprés' se popularizará o no entre los ciudadanos de la antigua URSS. Por un lado, algunos comunicados oficiales aseguran que durante las últimas semanas en Rusia se ha incrementado la afluencia de refugiados ucranianos.

En particular, Evgueni Bushmin, viceportavoz del Consejo de la Federación de Rusia, informaba el 3 de marzo que “desde que comenzaron las tensiones en Ucrania a la región de Bélgorod han llegado 143.000 personas”. Por ahora, el Servicio Federal de Migración de Rusia no ha confirmado ni desmentido esta información.

Además, la semana pasada el servicio de prensa del Departamento de Política Interior  y de la Información de la región de Rostov (una región que se encuentra en la frontera con Ucrania), declaró: “Del 27 de febrero al 3 de marzo, más de 21.000 ciudadanos ucranianos han cruzado la frontera entre Rusia y Ucrania en territorio de la región de Rostov, unas 5.000 personas llegan a nuestra región cada día”. El servicio de prensa también explica que los ucranianos solicitan el permiso de residencia y el permiso de trabajo temporal.

La Dirección del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) no ha observado ningún desplazamiento masivo o inusual en la población de Ucrania. Del mismo modo, el Servicio Estatal de Fronteras de Ucrania ha desmentido la información sobre la salida masiva de ucranianos hacia la Federación Rusa.

Por su parte, desde diciembre del año pasado ciudadanos ucranianos se quejaban de que se les estaba comenzando a denegar cada vez más a menudo la entrada en Rusia. El Servicio Federal de Migración, por su parte, alegaba que habían entrado en vigor nuevas normas para los infractores del régimen de migración.

Según estas nuevas normas, se puede denegar la entrada a Rusia durante tres años si se supera en 30 días el plazo permitido de estancia en el país, así como si se cometen delitos administrativos en más de una ocasión en territorio del país.

En caso de impago de impuestos o de multas administrativas, la prohibición de entrada seguirá vigente hasta que el ciudadano extranjero no pague su deuda. En caso de deportación o expulsión administrativa, el ciudadano extranjero no podrá entrar en la Federación Rusa durante cinco años (o diez si ya había sido deportado anteriormente).

Las infracciones reiteradas en el orden público o en el régimen de estancia en Rusia durante un año conllevan la prohibición de entrar en el país durante cinco años. La frontera rusa permanecerá cerrada también para los extranjeros con antecedentes penales por delitos dolosos que todavía no hayan prescrito.

En diciembre del año pasado, el director del Servicio Federal de Migración, Konstantín Romodánovski, declaró que “a mediados de diciembre Rusia había denegado la entrada en su territorio a 427.000 ciudadanos extranjeros, de los cuales 25.000 eran ciudadanos ucranianos”.

Olva Vendina, investigadora del Instituto de Geografía de la Academia Rusa de Ciencias, opina que los ucranianos que no están satisfechos con la situación actual de su país podrían comenzar a entrar en Rusia: “Se trata de un golpe sobre la mesa de la gente, una prueba de que la nueva orientación que está tomando Ucrania no tiene el apoyo de toda la población, ni mucho menos”.

Según Vendina, este factor podría influir de forma negativa en Ucrania, que podía perder unos valiosos bloques demográficos en caso de que Rusia simplifique el procedimiento de concesión de la ciudadanía.