Creyentes atacan sacerdotes en nombre de Dios

Serguéi Riajovski, miembro de la Cámara Pública y presidente de la Unión Rusa de Cristianos de la Fe Evangélica (pentecostalista). Fuente: PhotoXpress

Serguéi Riajovski, miembro de la Cámara Pública y presidente de la Unión Rusa de Cristianos de la Fe Evangélica (pentecostalista). Fuente: PhotoXpress

Después de 70 años de ateísmo oficial, los rusos comenzaron a explorar distintas enseñanzas religiosas. Esto provocó la aparición de un gran número de conversos, que a menudo se distinguen por su agresividad e impaciencia. Psicólogos, religiosos y policías lo consideran consideran un problema social.

A principios de febrero, en la isla de Sajalín, en el Extremo Oriente de Rusia, un hombre armado entró en la iglesia de la Resurrección de Cristo y comenzó a disparar. Dos personas fallecieron y otras seis resultaron heridas.

Según los testigos, el asesino entró en la iglesia y comenzó a insultar a los creyentes, obligándoles a ponerse de rodillas y rezar. La policía todavía no ha averiguado las causas que llevaron al hombre a cometer el crimen. Sin embargo, los expertos apuntan a la violencia de los neófitos, personas recién convertidas a una religión, como posible causa.

Según la opinión de Serguéi Enikolópov director de la sección de psicología clínica del Centro de Estudios de la Salud Psicológica de la Academia Rusa de Medicina, los nuevos creyentes suelen distinguirse por una especial agresividad. El experto señala que los órganos de la ley y los especialistas deberían tener en cuenta esta tendencia y tratar con ella.

“El comportamiento antisocial en Rusia suele estar caracterizado por una particularidad: en nuestro país existe un gran número de neófitos. Personas que acaban de llegar a la iglesia o que acaban de adoptar una ideología religiosa. Estas personas son extremadamente agresivas”, comenta Enikolópov.

El psiquiatra explica que este es un tipo especial de conducta humana. “Hemos trabajado mucho con personas recién llegadas a la iglesia y personas crecidas en familias religiosas, hemos estudiado a ortodoxos y a musulmanes. Los que habían crecido en un ambiente religioso eran más tolerantes, tranquilos y pacíficos que los neófitos. Los neófitos tienden a ser agresivos, autoritarios e intolerantes. Este fenómeno debe ser tratado con mayor seriedad que, por ejemplo, los casos de tiroteos en escuelas. Los tiroteos en las iglesias ocurren más a menudo en Rusia que en el resto del mundo, son algo específico de nuestro país. Y si nadie se ocupa de este tema, este tipo de crímenes aparecerán cada vez con mayor frecuencia”.  

Quiénessonlosneófitos

Dmitri comenzó a interesarse en serio por la fe ortodoxa cuando tenía unos 30 años y al principio se dedicaba a hacer entender de forma bastante agresiva a los que le rodeaban cómo debían vivir. “Me ponía muy nervioso cuando las personas de mi alrededor confundían algún concepto o se burlaban cuando celebraba las fiestas religiosas, guardaba ayuno y leía libros especializados. Cada vez era más sencillo hablar con personas de la escuela dominical de la iglesia. Más tarde comencé a aceptar mejor la opinión de los demás, pero mi círculo social no se restableció por completo”, comenta. No llegó a hacer uso de la fuerza, pero en muchas ocasiones el joven se vio envuelto en discusiones.

El director del Centro de Estudios Religiosos de la Universidad Estatal Rusa de Humanidades, Nikolái Shabúrov, confirma que en Rusia existe, en efecto, una gran cantidad de neófitos. “Esta tendencia se debe a que hasta hace 20 años no comenzamos a interesarnos activamente por la religión. En una persona que acaba de abrazar la fe se observa una actividad desmedida, y esta tendencia se mantiene durante varios años”, indica Shabúrov.

Serguéi Riajovski, miembro de la Cámara Pública y presidente de la Unión Rusa de Cristianos de la Fe Evangélica (pentecostalista), comenta que este tipo de asesinatos se producen también en el extranjero, pero en Rusia tienen lugar con una mayor violencia y se distinguen claramente de los crímenes cometidos en otros países. “Estos crímenes los cometen personas que no están de acuerdo con las normas ni la cultura de la iglesia, creen que son ellos los únicos que han visto la luz y conocen la auténtica verdad. No es únicamente una cuestión de salud mental, es un fenómeno llamado 'engaño espiritual', que tiene lugar cuando una persona vive engañada según sus propios conceptos de la verdad y el resto del mundo es el culpable de no ser igual”. 

Larecetadelatranquilidad

La asignatura de religión recientemente introducida en la escuela, según los expertos, no influirá en esta situación ni enseñará a los rusos a ser más tolerantes. “Lo más seguro es que de este modo se provoquen peleas en las escuelas entre los auténticos creyentes y los que no creen verdaderamente. Este tipo de conocimientos se deben transmitir a una edad más temprana, en la familia”, comenta Enikolópov.

Riajovski está de acuerdo con el experto en psiquiatría, aunque ve una posibilidad de influir en esta situación mediante el ejemplo en el comportamiento. “Únicamente el ejemplo de las personas religiosas que llevan un estilo de vida verdaderamente íntegro podrá ayudar a solucionar la situación”, concluye Riajovski.

Enikolópov asegura que, si el Estado está realmente interesado en solucionar este problema, es posible desarrollar un sistema eficaz para ello. “Estas cuestiones deben ser resueltas a nivel estatal. Las investigaciones deberían ser ordenadas y financiadas por el presupuesto estatal, ya que se tratan de investigación científica. En nuestro país se invierte mucho en ciencias técnicas, pero a menudo se olvidan las investigaciones humanitarias, - comenta el psiquiatra. – Soy consciente de que el Comité de Investigación (un órgano similar a una policía federal) se preocupa por la necesidad de resolver esta cuestión, pero ellos no tienen la posibilidad de organizar este tipo de actividad científica, no disponen de laboratorios, aunque sí pueden promover esta iniciativa”.