Los rusos han comenzado a beber menos al volante

Según los datos del Ministerio de Interior de la Federación Rusa el número de conductores borrachos en las carreteras del país ha comenzado a descender de manera significativa en los últimos meses. Sin embargo, la cantidad total de infracciones cometidas continúa creciendo. Los expertos relacionan esto con la introducción de un nuevo sistema de control por vídeo y el aumento anual del número de conductores.

Según los datos de la policía de tráfico rusa (GuIBDD por sus siglas en ruso), en 2013 se cometieron un total de 68,2 millones de infracciones, lo que supone un 4,7% más que el año anterior. Según escribe el periódico Kommersant, se han impuesto multas por algo más de 1.000 millones de dólares.

Analizando las cifras se pueden ver dos tendencias. En primer lugar, una reducción del número de conductores ebrios: en un año se han incoado 590.200 procesos por conducción en estado ebrio, lo que supone un 3,4% menos con respecto al año anterior.

Además, en los últimos cuatro meses de 2013 se observó un brusco descenso del nivel de alcohol al volante (la cantidad de procesos abiertos entre septiembre y diciembre de 2013 se redujo en un 14,8%). Hay que señalar que en agosto de 2013 entró en vigor en vigor una tasa cero de alcohol permitido sangre. Además, desde septiembre, junto con la multa por conducción en estado ebrio, se comenzó a retirar los permisos de conducir.

El GuIBDD ha aumentado el número de los llamados controles continuos de alcoholemia, que realiza de forma inmediata sin levantar acta directamente en la carretera.

La segunda tendencia es el rápido crecimiento del número de infracciones sacadas a la luz por las cámaras (35 millones en 2013, un 22% más que el año anterior). Según datos del GuIBDD, a día de hoy hay estaciones automáticas en prácticamente todos los sujetos de la Federación Rusa. En un 92,5% de los casos las cámaras detectan el exceso de velocidad, la infracción más común en Rusia.

Por otro lado, en opinión de los expertos, los resultados obtenidos no son tan claros como parece.

El presidente del Colegio de defensa de los derechos de los propietarios de coches, Víctor Travin, señaló que una estadística así puede explicarse simplemente con la reducción de la cantidad de inspectores en las carreteras.

"Es difícil creerse esta estadística, porque últimamente los inspectores de la policía de tráfico están siendo sustituidos por cámaras de vídeo, la tecnología puede medir la velocidad de conducción pero no puede comprobar si el conductor está sobrio. También puede depender del número de gente a los que se les ha hecho la prueba", explica este defensor de los derechos humanos.

"Esta estadística nos habla solo del trabajo de los policías, no nos dice nada de los conductores. He hablado con los inspectores y me han reconocido que no hay menos conductores borrachos".

Pero el primer vicepresidente del Comité de construcción de la Duma estatal, responsable de los proyectos de ley relacionados con los automovilistas, Viacheslav Lisakov, está de acuerdo con la opinión de la policía.

En primer lugar, señala la importancia que tienen para la tranquilidad de las carreteras las pruebas de alcohol masivas. "La segunda razón es que se ha introducido en la legislación el concepto de "posible error final de las mediciones". Esta es un valor importante que permite retirar a los conductores que han sido declarados ebrios por culpa de una medición errónea de los aparatos", explica el parlamentario. "Como resultado de la entrada en vigor de esta ley, decenas de miles de conductores recuperaron sus permisos de conducir, porque se les había retirado el carné al tener en sangre hasta 0,16 ml. por litro”.

“También ha influido el endurecimiento de las penas por conducción ebria”, señala el diputado. "La ley pronto será más dura y el número de infractores volverá a bajar. "Se van a introducir enmiendas por las cuales los conductores ebrios recibirán no solo una sanción administrativa, sino incluso penal", dice.

En cuanto a los infractores del límite de velocidad, Viacheslav los relaciona no solo con el aumento del número de cámaras en las carreteras, sino con un aumento general del número de automóviles. "Cada año hay 2,5 millones de conductores más", comunicó.

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