Cómo pasan sus vacaciones los rusos

Suelen preferir quedarse en casa o ir a la dacha, aunque son cada vez más los que deciden ir al extranjero. Fuente: Lori / Legion Media

Suelen preferir quedarse en casa o ir a la dacha, aunque son cada vez más los que deciden ir al extranjero. Fuente: Lori / Legion Media

Por ley, a los ciudadanos rusos les corresponden 40 días de vacaciones al año. Un tercio menos que a los sauditas, pero casi dos veces más que a los chinos. Los expertos señalan que la mayoría de rusos siguen prefiriendo pasar las vacaciones y fines de semana en sus segundas residencias.

Según las estadísticas, los habitantes de Arabia Saudí son quienes tienen más días de vacaciones. Gozan de 59 jornadas de descanso al año. El segundo y tercer lugar lo comparten brasileños y franceses, con 41 jornadas no laborables al año. Los rusos ocupan el cuarto puesto, con 40 días anuales, cifra que incluye 28 días de vacaciones remuneradas y 12 días de fiesta estatutarios.

Según un estudio del Centro de Investigación de la Opinión Pública de Toda Rusia (VTsIOM), el pasado verano, el 33% de los rusos quería pasar sus vacaciones en destinos turísticos extranjeros; y un 38% de ellos hubiese optado por hacerlo en la playa.

España está teniendo un gran incremento del turismo ruso. En 2013, hubo 1,58 millones (el 2,6 % del total) de visitantes procedentes de Rusia. Estos datos supusieron un aumento del 31,6 %. La industria turísitica española les presta cada vez más atención.

Pero en realidad, los rusos son mucho más caseros. En 2012, el 45% optó por ser un 'teleadicto sedentario'; hasta un 25% eligió destinos en las afueras de la ciudad; el 10% visitó otras ciudades o la costa del Mar Negro; y solo un 8% de los encuestados viajó al extranjero.

Un 47% de los encuestados atribuye su inmovilidad a "la falta de ahorros para el viaje". Un porcentaje menor, a causas  tales como la falta de vacaciones debido a la desocupación (12%), al estado de salud (10%), así como a la situación familiar y la falta de deseo de ir a ninguna parte (7%).

Aleksandra vive en el sur de Rusia y, recientemente, ella y su esposo compraron una pequeña finca y una dacha en las afueras de Moscú con una casa de verano para pasar allí los fines de semana y vacaciones; ella sostiene que es más cómodo que desplazarse a otro destino y que no supone una carga para el presupuesto familiar. "Está cerca de un gran río, se puede nadar y tomar el sol. Tenemos un niño, así que viajar lejos resultaría engorroso. Además, a mí me da miedo volar, y recorrer largas distancias en coche o en tren no se hace cada vez que hay un día libre”, argumenta. “En general  tenemos un montón de amigos que prefieren relajarse de esta manera, así que a menudo nos visitamos unos a otros”.

Tal y como explicó la directora ejecutiva de la Asociación de Operadores de Turismo de Rusia, Maya Lomidze, los rusos prefieren quedarse en casa durante festivos y vacaciones. "El año pasado, 30 millones de personas viajaron por Rusia y 15,3 millones viajaron al extranjero".

La especialista explicó que la mayoría de la población prefiere pasar el tiempo libre en la dacha (pequeñas casas suburbanas con huerto). “La mayoría no tiene suficiente dinero para costearse otro tipo de vacaciones más variadas. Algunos aún no han descubierto los viajes al extranjero o prefieren ahorrar dinero y gastarlo para comprar cosas más esenciales”, argumenta Lomidze. “La situación económica de cada región de Rusia es particular y las posibilidades materiales de sus ciudadanos son diferentes, por lo que las preferencias tampoco son las mismas.

Muchos organizan salidas a la aldea más cercana, algunos no quieren realizar los trámites para viajes internacionales, otros trabajan en empresas militares secretas y no tienen la posibilidad de ir al extranjero".

Nikita Pokrovsky, catedrático en Sociología General de la Escuela Superior de Economía de la UNIR señala que la dacha seguirá siendo popular en Rusia,  mientras les resulte rentable dedicarse su tiempo de ocio a la agricultura. "A menudo los ciudadanos optan por estar cerca de casa, en sus pequeños huertos donde cultivan verduras y hortalizas.

En las áreas metropolitanas hay muchos de ellos. Este tipo de ocio apareció en la época soviética y todavía goza de popularidad. Para algunos es sólo una afición, pero para otros (en especial, la gente de provincias), se trata una gran oportunidad para ahorrar en productos”, señala el profesor. Sin embargo, cuando consideran que ya no les beneficia pasar su tiempo libre en estas zonas suburbanas, empiezan a preferir los complejos turísticos rusos e internacionales".

La fracción de rusos que ya viaja al extranjero suele elegir Turquía, Grecia o España como destino. Según datos del sistema de comercialización Tourmarket.info, los diez destinos más populares en verano de 2013 fueron (además de Turquía, Grecia y España) Egipto, Chipre, Tailandia, Túnez, Bulgaria, Italia y Montenegro. Turquía encabeza desde hace años el listado de países donde a los rusos les gusta veranear. Grecia se convirtió en el destino más popular en 2012 y mantiene su posición por ser una opción económica. España se hizo con el tercer puesto, y el flujo de turistas rusos aumenta anualmente gracias a la atractiva política de visados: prácticamente todos los turistas que llegan al consulado de España reciben una visa Schengen múltiple.

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