Patriarca Kirill: “El analfabetismo religioso es la principal razón del extremismo”

Fuente: patriarchia.ru

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La figura más importante de la Iglesia ortodoxa rusa realiza declaraciones acerca de las causas de terrorismo y llama aumentar la formación religiosa de la sociedad.

El analfabetismo religioso es la razón principal del extremismo en Rusia, declaraba el pasado martes Kirill, patriarca de la Iglesia ortodoxa rusa.

El patriarca Kirill ha declarado que educar a los hijos “en su propia cultura religiosa forma una actitud benevolente hacia las demás religiones”.

“Nuestro pueblo sigue careciendo de formación religiosa, a pesar de los grandes esfuerzos”, comentaba el patriarca en su discurso de navidad ante el Consejo de la Federación, la cámara alta del parlamento de Rusia.

“Una de las razones por las que los emisarios extranjeros reclutan a nuestros ciudadanos musulmanes y no sólo musulmanes, sino también cristianos ortodoxos, para adoctrinarlos con argumentos pseudorreligiosos, es que no existe un rechazo intelectual”, explicaba el patriarca Kirill tras ser preguntado sobre cómo hacer frente al terrorismo y al extremismo.

Las palabras del líder de la Iglesia rusa llegan un mes después de que dos terroristas suicidas mataran a 34 personas e hirieran a más de 70 en dos atentados en el ferrocarril y en un trolebús de la ciudad de Volgogrado, al sur de Rusia, el 29 y el 30 de diciembre de 2013.

El patriarca ha hecho hincapié en que no basta con seguir repitiendo el famoso lema del Gato Leopold, un simpático y amigable personaje de una serie de dibujos animados rusa: “Chicos, seamos todos amigos”.

“Esta amistad no va a llegar nunca”, declaraba el jerarca de la Iglesia. “La actitud frente a las demás religiones debería nacer de los principios religiosos de uno mismo”.

“Y, por supuesto, el Estado debería tener la voluntad, la capacidad, y la fuerza necesarias para luchar contra el radicalismo con los métodos que tiene a su disposición. La Iglesia no posee una espada. La Iglesia no tiene derecho a usar la fuerza, pero el Estado sí que lo tiene”, resolvía.

“En mi opinión, el factor legislativo, el poder ejecutivo, un gran trabajo en la educación, incluyendo la educación religiosa y un diálogo entre religiones nos ayudarán a enfrentarnos realmente a esta horrible amenaza”, declara el patriarca Kirill.  

La creciente importancia de la Iglesia

Desde el final del comunismo, y sobre todo en la última década, el papel de la Iglesia ortodoxa en la iglesia rusa ha sido cada vez mayor., El metropolita Ilarión Volokolamski,  jefe del departamento de Relaciones Exteriores del patriarcado de Moscú, declaraba el pasado diciembre: “La Iglesia ocupa hoy el lugar que se merece en Rusia. Tras 70 años de persecuciones bajo el régimen soviético, esta ha conseguido recuperar su autoridad. La Iglesia está resurgiendo a un ritmo sin precedentes para la historia del cristianismo. En 25 años se han construido y restaurado 25.000 templos. Esto quiere decir que se han abierto unos 1.000 templos al año o tres al día; además de otros 800 nuevos monasterios. Es un fenómeno que no tiene análogo en la historia de la Iglesia, al menos en la historia más reciente”.

Por otro lado, el metropolita aseguró que la Iglesia nunca participa en la política de manera directa. “No crea sus propios partidos políticos, no apoya a ningún partido concreto, pero se reserva el derecho a pronunciarse sobre la postura moral y espiritual de cualquier político, sus declaraciones o sus programas”.

Al mismo tiempo, en verano pasado hubo cierta polémica con la aprobación de una  ley que castiga con penas de hasta tres años de cárcel las ofensas de los sentimientos religiosos de los creyentes. La medida comenzó a gestarse pocas semanas después de la polémica actuación de Pussy Riot en la Catedral de Cristo Salvador de Moscú. Grupos de derechos humanos e intelectuales criticaron la medida argumentando que el concepto de ‘ofensa de la sensibilidad religiosa’, no está dotado de seguridad jurídica, lo cual aumenta el riesgo de que se aplique de manera arbitraria. Por su parte, Rushán Abbiasov, vicepresidente del Consejo de muftíes de Rusia, declaró sobre esta ley: “Puede apaciguar a muchos exaltados y prevenir muchas acciones destinadas a incitar el odio entre culturas y religiones”.

A nivel legal, se consideran 'religiones tradicionales' en Rusia el cristianismo ortodoxo, el islamismo, el budismo y el judaísmo.