Sentencia prohíbe a una periodista rusa dedicarse a su profesión

Fuente: ITAR-TASS

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Defensores de los derechos humanos y miembros del parlamento ruso critican la sentencia de un tribunal que ha prohibido a una periodista trabajar en los medios de comunicación.

Un tribunal de Ekaterimburgo ha declarado culpable de extorsión a la exdirectora de la agencia de información Ura.ru, Aksana Panova. Ha sido condenada a dos años de libertad condicional y a pagar una multa de 400.000 rublos (alrededor de 9.000 euros). Además se le ha prohibido dedicarse al periodismo. No es la primera condena de este tipo, pero los expertos no acaban de comprender cómo es posible, dado el avanzado desarrollo de la blogosfera y las redes sociales, acatar esta sentencia.

Panova ha sido declarada culpable de extorsionar al empresario Konstantín Kremko. Durante los años 2006-2007 Ura.ru acusó a Kremko, hijo de un funcionario del gobierno local, de participar en la expropiación de tierras en el lago Baltym. Cinco años después, Kremko se dirigió a la policía para denunciar que había sobornado a Panova para que esta dejara de escribir artículos críticos contra él.

Panova asegura que recurrirá la sentencia del tribunal y que ignorará la prohibición de dedicarse a su profesión: “Mientras esta sentencia no entre en vigor, seguiré trabajando. Y después, también seguiré trabajando. Es imposible prohibir a un periodista que se dedique a esta actividad. En nuestro país existe libertad de expresión. ¿Acaso no podré decir lo que pienso?”. Los expertos también se hacen la misma pregunta, ya que no se entiende bien en qué consiste la prohibición de la actividad periodística y cómo se puede llevar a cabo en la era de las redes sociales y los blogs, que formalmente no se consideran medios de comunicación. 

La frontera entre el periodismo y la libertad de expresión

El abogado Vadim Kliuvgant todavía desconoce cómo se puede entender la prohibición de la actividad periodística en el marco legislativo actual. “El tribunal tuvo que establecer que los actos en los que Panova está involucrada, debido a su actividad periodística, resultaron en un peligro mayor para la sociedad”, subraya el abogado. Kliuvgant señala que el tribunal debe de tener serios motivos para haber llegado a dictar esta sentencia.

Por su parte, la negación del derecho a dedicarse al periodismo no limita el derecho de Aksana Panova a la libertad de expresión, según opina Ramil Ajmetgaliev, analista legal de la asociación interregional de defensa de los derechos humanos Ágora.

“La prohibición se refiere a la actividad periodística en los medios de comunicación registrados. Pero Panova tiene derecho a escribir y expresar su opinión en las páginas no registradas o en los blogs”, declara el abogado. Ajmetgaliev considera que esta práctica legal es “una tendencia peligrosa desde el punto de vista de los derechos humanos. Podría afectar a cualquier periodista que pueda no resultar conveniente. La sentencia debe ser estudiada con mayor atención: ¿hasta qué punto están relacionadas las acciones de las que se acusa a Panova con la actividad periodística?”, comenta Ajmetgaliev. 

El derecho al trabajo

En opinión del abogado Vladímir Zherebenkov, la sentencia del tribunal niega otro derecho constitucional a Panova: el derecho al trabajo. “Esta es la ocupación principal que Panova tiene para ganarse la vida. Tras resultar imputada en un caso de corrupción, el tribunal le puede privar de su cargo, pero privarla del derecho a desarrollar su actividad laboral en los medios de comunicación en general es un castigo excesivo”, opina Zherebenkov.

Es posible prohibirlo, pero no controlarlo

El secretario de la Unión de Periodistas de Rusia y presidente del Consejo de los Derechos Humanos (SPCh por sus siglas en ruso), Mijaíl Fedotov, no ve nada irregular en la prohibición de la actividad periodística. “Es perfectamente posible que un tribunal pueda prohibir a un ciudadano dedicarse a una actividad determinada. Si los actos ilegales de los que se acusa a la periodista los hubiese cometido un policía, por ejemplo, el agente podría recibir la prohibición de dedicarse a esta profesión. No se trata de una medida extraordinaria”, comenta el experto.

El vicepresidente del Comité de Política de la Información de la Duma Estatal, Andréi Tumánov, señala que el periodismo es una actividad muy amplia y que mucha gente se dedica a ello incluso sin darse cuenta. “Tener un blog o escribir en Twitter, son también formas de hacer periodismo. El tribunal le puede haber prohibido dirigir medios de comunicación estatales, pero Ura.ru es un medio privado. Por esta razón no acabo de comprender qué es lo que se le ha prohibido”, declara Tumánov.

El presidente de la Fundación de Defensa de la Transparencia y miembro del SPCh Alexéi Simónov, señala que esta prohibición ha sido posible debido a una ley poco explícita que no hace distinciones entre el oficio de conserje y el de periodista. “¿Qué es exactamente el periodismo, qué es exactamente lo que Panova no puede hacer? ¿No puede sentarse en su oficina? Ni siquiera los autores de esta ley pueden explicarlo. Lamentablemente, estamos obviando además un tema muy importante: ¿puede comprarse y venderse la información?”, concluye el activista de los derechos humanos.

Artículo basado en materiales de las páginas web Slon.ru y RIA Novosti.