Diez motivos por los que los rusos sonríen tan poco

Fuente: Shutterstock

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Una gran peculiaridad de Rusia es el uso que se hace de la sonrisa: prácticamente cumple otras funciones, por no decir opuestas, a la que desempeña en otros países. Los rusos, desde el punto de vista de los extranjeros, son lúgubres, taciturnos, poco sonrientes. Sin embargo, el hecho de que sonrían poco nada tiene que ver con algo sombrío. Es una de las características más peculiares del comportamiento ruso no verbal y de la comunicación rusa en general.

He aquí algunas de las singularidades de la sonrisa rusa:

1. Sonrisa con la boca pequeña

En Rusia, muchas veces la sonrisa no se hace sólo con los labios, sino que a veces se muestra ligeramente la parte superior de los dientes; enseñar los dientes superiores e inferiores al sonreír se considera vulgar; a esa sonrisa se la denomina “sonrisa de caballo”.

2.  “Sonrisa de servicio”

La sonrisa en la comunicación rusa no es una muestra de educación. Los rusos califican de “sonrisa de servicio” a esa sonrisa permanente en los labios con afán de causar buena impresión en los demás. Se considera un rasgo negativo: falta de sinceridad y de cercanía, de renuencia a mostrar los verdaderos sentimientos.

3. La “no-sonrisa”

Los rusos no sonríen a los extraños. En la comunicación rusa sólo se sonríe a personas conocidas. Es por eso que los dependientes no sonríen a los clientes: ¡no los conocen personalmente! En caso de que el dependiente conozca al cliente sí que le sonreirá.

4. La sonrisa de respuesta

No es costumbre en Rusia responder a una sonrisa con otra sonrisa. Tampoco se responde automáticamente con una sonrisa cuando el que lo hace es un conocido, más bien se considera una invitación a entablar una conversación.

5. Sonrisa afectiva

Cuando los rusos sonríen indican una disposición particular hacia un individuo. Los rusos sonríen sólo a la persona que quieren y se hace para expresar una simpatía personal. Por eso, la sonrisa de un extraño puede producir la siguiente reacción: “¿Acaso nos conocemos?”.

6. No sonreír al trabajar

Los rusos no sonríen cuando están trabajando o haciendo algo serio. Los agentes de aduanas no sonríen porque desempeñan una labor seria. Lo mismo ocurre con los vendedores y los camareros. Los niños no deben sonreír cuando están en la escuela. Los adultos rusos enseñan a los niños a no sonreír, ya sea en una lección formal en la escuela o durante una clase de cocina, cuando hablan con los adultos. Uno de los comentarios más comunes de los profesores rusos en las escuelas es: “¿Por qué sonríes? ¡Déjate de sonrisas y ponte a escribir!”

7. Sonrisa sincera

Expresión de un excelente estado de ánimo o de una buena disposición hacia el interlocutor.

En la comunicación rusa hay una regla: la sonrisa debe ser un reflejo sincero de buen humor y de buena relación. Para tener derecho a una sonrisa, hay que tener de veras una buena relación con el interlocutor o estar en ese momento preciso en un excelente estado de ánimo.

8. Razones para una sonrisa

Un ruso, para sonreír, debe tener una razón de peso que sea evidente para los otros. Sólo entonces esa persona tiene “derecho” a sonreír desde el punto de vista de los demás. Si un ruso no entiende la razón por la que sonríe su interlocutor puede causar una grave preocupación, es necesario encontrar la razón.

9. Sonrisa apropiada

Una sonrisa debe ser apropiada a la situación desde el punto de vista de los que te rodean. La gente no sonríe en una situación tensa o si al lado hay personas que están pasando por un mal momento, bien porque alguien esté enfermo o porque estén preocupados por problemas personales, etc.

10. Sonrisa como risa

Los rusos no distinguen entre una sonrisa y una risa. A menudo mezclan estas dos expresiones.

A menudo a la gente que sonríe en Rusia le preguntan: “¿Qué es tan divertido? ¡No lo entiendo!”.

La cultura de la comunicación en Rusia se caracteriza por la sinceridad y la transparencia. La colectividad en la  vida cotidiana de los rusos asume que se debe saber todo del uno y del otro, no debe haber secretos. Por tanto, no hay ni costumbre ni deseo de ocultar los propios sentimientos ni el propio estado de ánimo.

La vida cotidiana de los rusos, su día a día, ha estado caracterizada durante muchos siglos por la lucha en pos de la supervivencia. Las peripecias vitales de muchos rusos han sido extremadamente duras y la preocupación se ha marcado con un rictus permanente en sus caras. La sonrisa en este contexto constituye una excepción a la regla, que indica bienestar, prosperidad, buen humor, y todo esto sólo era posible para algunos en circunstancias excepcionales. La sonrisa es una expresión perceptible para los demás y a menudo puede suscitar preguntas del tipo “Eh, ¿por qué te ríes?”, envidia e incluso hostilidad.

Iósif Sternin, jefe de Departamento de Lingüística General y de Estilística de la Universidad Estatal de Vorónez. 

Artículo publicado originalmente en la página web de Iósif Sternin.