Apuntes para extranjeros sobre la corrupción en Rusia

Fuente: ITAR-TASS

Fuente: ITAR-TASS

Los niveles de corrupción siguen siendo altos, pero hay maneras de actuar según los protocolos oficiales, eso sí, suelen ser más largas y frustrantes.

En el índice de Percepción de Corrupción 2013 de Transparencia Internacional, que mide el nivel de corrupción que se percibe en el sector público en 177 países, Rusia ocupó el lugar 127.

Ni tan siquiera los más fervientes defensores del país negarán el hecho de que la corrupción es un gran problema. Veamos algunas de las claves para las personas que viven en el país y si se están tomando algunas medidas por parte de las autoridades. 

En Rusia siempre hay una manera más larga y oficial de hacer cualquier cosa. Desde los permisos de trabajo hasta los accesos a las áreas restringidas, si alguien sigue los largos procedimientos habituales, conseguirá lo que desea, aunque sea de una manera lenta y frustrante. 

Los extranjeros, habitualmente carecen de la paciencia necesaria para esperar y cuando están en Rusia, los abanderados de la virtud, dejan habitualmente sus valores en casa. 

Siempre he creído que la mejor manera de luchar contra la corrupción en Rusia es evitar ir por el camino fácil y hacer el camino apropiado. Esto implica no tratar de hacer trucos durante los procedimientos. 

Hace diez años, en un largo viaje por el Extremo Oriente, en el que viajaba en tren y barco, me aseguraba de que me quedaría menos 72 horas en cada lugar interesante para así tratar de evitar hacer el procedimiento de registro obligatorio. Había muchas oportunidades de pagar a una agencia (que sobornaría a los agentes) y así obtener un registro oficial, lo que podría haber hecho mi viaje algo más fácil en caso de que me hubiese parado la policía. Pero al mismo tiempo, yo sabía que no estaba violando ninguna ley si me quedaba menos de tres días en el mismo lugar. 

Mes y medio después, cuando tenía que volar de vuelta al Extremo Oriente ruso, los agentes en el aeropuerto de Moscú me preguntaron que les enseñase los registros de los lugares que había visitado, pero yo tenía todos mis billetes de ferry y de tren conmigo en una bonita caja. El agente se rió y me dijo que me había aprovechado de un vacío legal pero que técnicamente no había hecho nada ilegal. Incluso me llegó a dar la enhorabuena por mi creatividad. 

Soy indio y una de las mayores diferencias en la corrupción entre los dos países es que hay algunas dificultades burocráticas que no se pueden solucionar sin sobornos.

A diferencia de Rusia, donde se pueden llegar a hacer de manera oficial aunque más larga, en India hay funcionarios que han hecho “un arte” de conseguir sobornos. Estos actúan bajo el paraguas de los que están por encima de ellos y es raro que se tomen severas medidas contra ellos, a no ser que caigan en un enfrentamiento personal. 

Anatolo Serdiukov,  antiguo ministro de Defensa y que fue relegado de su cargo el año pasado, se enfrenta a varios cargos por corrupción. Ni los más críticos con Putin consideran que los cargos estén motivados políticamente ni que se trate de una vendetta personal. Parece haber una comprensión de que la corrupción es un verdadero cáncer en Rusia y el presidente trata de hacer esfuerzos para reducir su amenaza. 

Hay un esfuerzo serio de las autoridades rusas para tratar el problema, mientras que en India y en otros países no hay intenciones políticas para acabar con el problema. Tengo la impresión de que caminan en diferentes direcciones. ¡Esperemos que la situación mejore en ambos países!

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