¿Cómo cuidan los rusos su cuerpo?

Fuente: PhotoXpress

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Los rusos reaccionaron violentamente ante la acción llevada a cabo por el artista Piotr Pavlenski quien, en señal de protesta, se clavó los genitales en los adoquines de la Plaza Roja de Moscú. A la sociedad no le inquietaron tanto las convicciones políticas del artista como el daño infligido a su propio cuerpo. Tradicionalmente se considera que los rusos son de natural hosco y que no se preocupan de su cuerpo, pero en realidad es más bien al contrario.

Maria Sbytova, fotógrafa

Los rusos caen en un extremo u otro: bien ignoran por completo sus cuerpos y no se preocupan en absoluto de ellos, bien los transforman en un “árbol de Navidad” que tratan de mejorar sin cesar, decoran, tiñen y “cubren de lentejuelas”. Esto es algo muy común, aunque contradice todo sentido común.

Por ejemplo, las rusas tienen un gran apego a sus zapatos de tacón. El cuidado de uno mismo y del propio cuerpo se está sustituyendo por el deseo de verse atractivo. Los hombres en Rusia, por el contrario, consideran a menudo que cuidarse “no es un asunto de hombres”. Su manera de arreglarse se limita a ir corriendo a la ducha, ponerse una camiseta y fin de la historia.

Ambos extremos no aportan a las personas seguridad en sí mismas y a muchos les da miedo enfrentarse a una cámara fotográfica porque consideran que no son fotogénicos.

Dmitri Gorelyshev, director de arte y profesor en el Círculo de dibujo rápido

Durante el tiempo que lleva en marcha nuestro círculo en él han posado cerca de un centenar de personas y tenemos alrededor de 35 colaboradores permanentes. Hemos tenido diferentes modelos por edad, complexión, profesión y nacionalidad. Incluso jóvenes negros y colombianos. No he observado en los extranjeros diferencias especiales en la manera que tienen de tratar sus cuerpos con respecto a los rusos. Casi todos vienen a probar una nueva actividad, a participar de algún modo en el proceso creativo y a ver cómo quedan en los dibujos de los alumnos.

A las chicas les gusta posar mucho más que a los hombres, pues a ellas les suele complacer ser el centro de atención. Entre los jóvenes de sexo masculino es menos común el deseo a prestarse a hacer de modelos, pues muchos de ellos tienen vergüenza. Resulta interesante que, después de la sesión, los chicos prestan más atención a los dibujos, mientras que para las chicas las obras de los artistas son algo secundario.  

Pável Yevdokimenko, médico reumatólogo en activo

Los pacientes que acuden a mi consulta son de todo tipo. Hay personas desconfiadas que ante la menor dolencia se ponen en manos de especialistas y otros que, al contrario, se comportan de un modo del todo irresponsable con su cuerpo. También hay un gran número de extranjeros que descuidan su salud.  

Aleksandr Grigorevski, instructor de baile

En Rusia las chicas cuidan mucho más su aspecto físico que las europeas o las americanas. Es un mito que los rusos prestan menos atención al cuerpo y a la ropa. Como consecuencia de ello, contamos con un creciente número de clubes de fitness, escuelas de baile y salones de belleza.

Sin embargo, nuestro estilo de vida actual hace que todas las personas que vienen a entrenarse a mis clases sufran de sedentarismo. Todos estamos débiles y flácidos. Apenas caminamos y nos pasamos mucho tiempo sentados ante el teclado, no nos movemos hasta que nos duele algo. Las personas empiezan a fijarse en esas malas costumbres cuando los apuntas con el dedo y les demuestras que eso no está bien.  

Irina Kolesnikova, fotógrafa artista

Las personas tratan su cuerpo de manera muy diferente, pero hay un patrón curioso: cuanto más bella es una mujer mayores son los complejos que ésta tiene. Así, las más guapas resultan las más complicadas en el plató, se maquillan demasiado. Que un cuerpo sea bello depende en gran medida del estado de ánimo de cada persona. La fotografía de desnudo tiene un efecto terapéutico. Las personas fotografiadas ganan seguridad en sí mismas, se sienten hermosas. Hay quienes cambian su vida radicalmente después de una sesión fotográfica, pero también hay otros a quienes el efecto les dura una sola semana. Cada uno tiene sus propias razones para querer someterse a una sesión fotográfica, pero a menudo lo hacen precisamente por la necesidad de sentirse hermosos y de liberarse de complejos. Algunos vienen simplemente a complacer su vanidad. Este verano di algunas clases magistrales en Europa y puedo afirmar que nos diferenciamos poco de los extranjeros.