Trucos de las rusas para ahorrar a la hora de comprar ropa

Fuente: Getty Images / Fotobank

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El mínimo de medios y la máxima comodidad y belleza. A la hora de vestir, las mujeres rusas experimentan no sólo con estilos y combinaciones de prendas, sino que también cuentan con las maravillas de su ingenio a la hora de hacerse con estas prendas.

Según las estadísticas oficiales, hace cinco años, durante los años de crisis, más de la mitad de los rusos dejaron de comprar ropa de marcas de moda. Por todo el país se desató una ola de recortes y despidos, y el cuidado del aspecto exterior quedó relegado a un segundo plano. Las mujeres tuvieron que recurrir a todo tipo de ardides para lucir atractivas. Las rusas tienen sus propios secretos y recursos para vestir bien gastando el mínimo de dinero.

La situación después de la crisis se corrigió con bastante rapidez. La gente estaba cansada de escatimar a la hora de darse caprichos y las ventas en las tiendas de ropa se incrementaron sustancialmente. Sin embargo, el acceso a las prendas estilosas y de calidad -por tanto, caras- siguen siendo un privilegio reservado a unos pocos. La mayoría de rusas que, con una capacidad financiera modesta, desean vestir de un modo elegante y a la manera europea se ven obligadas a improvisar.  

Primer secreto

 

Fuente: Reuters 

Las rusas prefieren llevar prendas que vayan bien “con todo”, que combinen entre sí. De aquí el gran porcentaje de devolución de prendas en las tiendas. No siempre se consigue elegir adecuadamente el color y la textura de un jersey que quede bien tanto con una falda de primavera como con unos pantalones de lana. Por eso son tan populares las prendas básicas de todo tipo: desde el género de punto hasta la ropa de abrigo. Pueden durar varios años y no se quedarán colgadas en el armario esperando el momento oportuno para llevarlas.  

Segundo secreto

Si es necesario crear una imagen más actual se recurrirá a los accesorios de moda, que abundan en las tiendas de todas las categorías y precios. Las rusas emplean constantemente este truco, llevan el mismo abrigo durante años y refrescan su look complementándolo con bufandas, pañuelos y bolsos nuevos. Por cierto, los bolsos en Rusia, a diferencia de otros países, están bien vistos en todas las ocasiones y en todos los lugares. Incluso en los patios infantiles rara es la vez en que no se ve a una mamá con una mochila o un bolso colgado al hombro.

Debido al clima, entre otras cosas, hay que estar bien provisto de algunos pequeños elementos que siempre son de gran utilidad (bolsas, servilletas, esponjas para el calzado, etc.)  

Tercer secreto

 

Fuente: Getty images / fotobank

Sustituir faldas y blusas caras y difíciles de combinar por vestidos, que permiten crear una cantidad mayor de looks con un mínimo uso de prendas complementarias. Además, el amor de las rusas por los vestidos tiene una causa irracional.

Cuarto secreto

Chocará a muchas europeas: la mayoría de rusas no tiran las medias rotas de nylon.  En lugar de eso las zurcen con esmero y continúan llevándolas debajo de los pantalones. En invierno y en otoño si se llevan pantalones sin medias es fácil resfriarse y comprar un nuevo par cada vez que se rompen es algo que muy pocas pueden permitirse, y además las mujeres rusas son muy ahorradoras…

La mayoría ignoran la noción de “conjunto de ropa interior”, es decir, no combinan la parte superior y la inferior, sin hablar ya de si su color corresponde con el de la ropa exterior que llevan puesta. Aquí también influye la famosa tendencia a economizar. El hecho es que los sujetadores duran dos veces más que las prendas interiores inferiores y además muchas mujeres carecen de medios para sustituir con frecuencia el género, así que no hay más remedio que llevar durante mucho tiempo la “parte de arriba” con la de abajo, comprada esta última mucho más tarde y de otra colección.

Otro “secreto”

 

Fuente: ITAR-TASS

El lugar donde se hacen las compras. En Rusia las tiendas aplican un recargo del 100 % al 400 % en los artículos.

Por eso, si no se tienen muchos recursos resulta imposible comprar en una boutique una chaqueta original de Etro o unos zapatos de Valentino. En este caso es más conveniente recurrir a las tiendas extranjeras que se encuentran en internet o esperar a las rebajas de temporada aunque, a decir verdad, no suponen una gran ventaja ya que el descuento real a menudo no supera el 20 o el 30 %.

Hace relativamente poco en Rusia apareció algo así como una varita mágica para las ‘fashion victims’, se abrieron los primeros outlets del país, aunque adaptados a la realidad rusa. Entretanto, la mayoría de mis conocidos prefieren ir a Europa a comprar ropa en los outlets locales o en temporada de rebajas. El tiempo destinado al shopping se escribe con letras mayúsculas en el plan de actividades de las vacaciones.

Las “cazadoras de prendas estilosas” más expertas visitan de buen grado las tiendas de ocasión de prendas de marca que, sólo en Moscú, ascienden a más de dos decenas. Aquí las mujeres con recursos ponen a la venta las prendas para las que ya no hay sitio en su armario. Con frecuencia son prendas completamente nuevas, algunas incluso tienen aún las etiquetas puestas,  y los precios los establecen los mismos vendedores, de modo que, con algo de suerte, se pueden encontrar botas de Roberto Cavalli en perfecto estado por 60 euros o una falda Jil Sander por 50 euros.

En Rusia hay una gran industria de artículos de segunda mano. Se puede encontrar un buen número de prendas de calidad a precios ridículos. Por ejemplo, una capa “nueva” de H&M por 4 euros  o una blusa Caroline Biss por 3 euros.

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