La dura vida de un perro de aduana

Estos animales pueden detectar droga, explosivos y animales exóticos en los equipajes. Fuente: Maksim Bogodvid / RIA Novosti

Estos animales pueden detectar droga, explosivos y animales exóticos en los equipajes. Fuente: Maksim Bogodvid / RIA Novosti

En la aduana del aeropuerto moscovita de Sheremétievo trabajan 20 perros. Los animales rastrean droga, armas, animales exóticos e incluso importantes sumas de dinero entre los pasajeros. La memoria olfativa de los perros conserva cientos de olores, incluso los matices más sutiles. Su olfato supera 47 veces al humano. Se está elaborando una nariz artificial, pero el equipo es demasiado voluminoso e incómodo. Así que, a día de hoy, no existe una alternativa a los perros.

Los animales no se seleccionan por la raza, sino por su nivel y actividad físicos. Para empezar se propone al cachorro que realice una serie de ejercicios. Se otorga prioridad a su comportamiento en el juego. A un perro de servicio tiene que gustarle jugar, pero no solo cinco minutos, sino durante mucho tiempo. Los candidatos se adquieren a los criadores por los anuncios. El precio tope son 30.000 rublos (algo más de 900 dólares).

Ahora, mediante un acuerdo internacional, se han enviado tres perros a la República Checa para ser entrenados. Trabajarán en las salas de llegada. En la aduana de Sheremétievo habrá un perro más que rastreará divisas. El dinero es fácil de encontrar por el olor. “Para seleccionar a los candidatos hemos visto a más de 70 perros –reconoce Antón Malinovski–. Pero no solo en la región de Moscú, también en Kaluga, Briansk y Riazán. Apenas hemos encontrado tres: un labrador y unos pastores belgas de Malinois. El problema es que ahora la cría se enfoca principalmente hacia la exposición. Hay muy pocos perros que sean adecuados para el deporte y el trabajo.

Actualmente en la aduana trabajan 20 perros. Son pastores, labradores y mestizos. Antón Malinovski, el director del Departamento de Adiestramiento de la aduana de Sheremétievo, explica al periódico Moskovski komsomólets que los funcionarios que trabajan con perros adquieren cachorros entre ocho meses y año y medio de edad. El periodo de servicio puede durar hasta ocho años, aunque en la práctica estos perros trabajarán mientras puedan andar y rastrear.

El animal tiene que ser capaz de comprobar el equipaje de todo el vuelo en pocos segundos. “El perro araña y mueve el objeto con la nariz, pero esto solo ocurre en la cinta transportadora o las terminales de carga. El remolcador se acerca, cargado con varios contenedores. Se tardan de unos 10 a 15 minutos en descargar las maletas. Para oler y detectar el objeto prohibido, el perro cuenta con una breve ventana de tiempo, tan solo unos pocos segundos antes de que cinta salga a la sala con las maletas. Después solo queda esperar a que el dueño recoja su bolsa de la cinta –explica Malinovski–. Los perros que detectan a personas trabajan de un modo muy diferente. En ese caso se emplea el método de detección sin contacto: sentarse, colocarse, quedarse inmóvil a distancia. Es poco probable que un tercero advierta esos matices, pero para el adiestrador son una señal de que dicha persona lleva cosas prohibidas encima o en el equipaje de mano”. El experto destaca que los pasajeros suelen mostrarse muy tranquilos con los animales.

Los perros no comprueban todo el equipaje del aeropuerto. “Realizamos un control aleatorio –el coronel Malinovski explica las particularidades del trabajo–.Nos especifican que en cierto vuelo tenemos que olfatear una cantidad determinada de equipajes. Se sabe cuáles son las rutas problemáticas.

Son los países en que se suele cultivar y elaborar droga: América Latina, Asia Central y Afganistán. Las armas llegan desde Europa y los sabidos puntos calientes”.

Por ejemplo, un labrador llamado Egon es especialista en la búsqueda de animales exóticos. Este año ha detectado caparazones de tortuga, colmillos y hasta 11 kg de trepang marino seco. Por un kilo de este apreciado producto, también conocido como pepino de mar, se pagan hasta 40.000 rublos (unos 1.000 dólares) en el mercado. Hace un tiempo Egon se interesó por un olor que procedía del equipaje de mano de un pasajero. La persona ya había facturado el equipaje y se dirigía hacia el control de pasaportes cuando el labrador se fijó en él. Resultó que en su bolsa había seis halcones empaquetados.

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