Voluntarios acompañan a las mujeres por calles oscuras

Fuente: Getty Images/Fotobank

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En Rusia ha aparecido la comunidad 'Un hermano para la hermana'. Jóvenes que, por la noche, acompañan a las chicas a sus casas totalmente gratis. Simplemente como escoltas: nada de noviazgos ni romanticismo. Los propios chicos son más comedidos a la hora de describir sus actividades: "La tarea de nuestro grupo consiste en conocerse, pasar tiempo juntos y ayudar a resolver cualquier problema. El movimiento no es de carácter político ni religioso, y ha sido creado exclusivamente debido a la urgencia de un problema social".

Las chicas conocen esta regla: si vas con un hombre, es poco probable que te molesten, pero si vas sola o con una amiga... Por lo tanto, si tenían que volver a casa tarde por la noche, las chicas se armaban, por ejemplo, con aerosoles. Ahora pueden solicitar a un voluntario del movimiento “Un hermano para la hermana”. 

Esta comunidad, diseñada para proteger a las mujeres de los peligros nocturnos, se fundó hace más de un año en San Petersburgo. Su creador, Denís Shotikov, de 29 años, vivía en los suburbios y ayudaba a unos amigos a reconstruir un establo. "A las clases de equitación venían sobre todo chicas, y daba miedo enviarlas solas de vuelta a casa. Había que acompañarlas. Al mismo tiempo, se oían muchas historias acerca de aquello a lo que tenían que enfrentarse en la calle. Entonces me vino la idea de una organización que las ayudara en esto. Y como en el establo el ambiente era muy familiar, el nombre surgió de repente: 'Un hermano para la hermana". 

Denís abrió en la red social VKontakte un grupo con el mismo nombre e invitó a otros jóvenes a unirse a las filas de los "hermanos" y animó a las "hermanas" a enviar sus solicitudes: quién, cuándo y dónde necesitaban ayuda. La selección es estricta: Denís, por ejemplo, se reúne personalmente con cada persona que registra sus datos. "Como organizador soy responsable de cada uno de los miembros." Ahora en San Petersburgo hay casi una docena de voluntarios, entre 16 y 40 años. Solo se ha negado la participación a un candidato, un colegial de 14 años al que todavía escoltaba su madre. 

El ejemplo se contagió a través de las redes sociales y muy pronto se abrieron grupos similares en 25 ciudades de Rusia. En Cheliábinsk, donde el número de "hermanos" superó los cien, se revisa incluso el historial criminal de los solicitantes. "Cada voluntario pasa un mínimo de tres entrevistas”, dice el coordinador de esta ciudad siberiana, un estudiante de 19 años llamado Daniel Kupriyanov. “Les tomamos una copia del pasaporte, que se almacena en el departamento de policía de uno de los distritos de Cheliábinsk. Entre nuestros voluntarios hay colaboradores de la policía, que buscan pruebas de que los candidatos, al menos, no tengan antecedentes penales ". Comprueban también que el "hermano" esté en forma y, asimismo, que no fume, ni beba, ni hable mal.

En Cheliábinsk, la hermandad recibe una docena de solicitudes al día. Además de la ya normal, "Por favor, acompáñeme esta noche", las hay que piden protección específica, "Exnovio amenaza, ayúdenme".  Esto demuestra que existe un gran problema: en todo el país las mujeres sufren la violencia de sus exmaridos y novios, que las persiguen, golpean e incluso amenazan de muerte. Los voluntarios de Cheliábinsk han rescatado a mujeres de sus antiguas parejas en varias ocasiones y, generalmente el ruido se ha convertido rápidamente en silencio cuando se dan cuenta de que hay alguien para proteger a la víctima. 

Los voluntarios, pues, necesitan estar en buena forma física, por lo que pasan mucho tiempo en el gimnasio. En Cheliábinsk, por ejemplo, pueden usar el gimnasio gratuitamente e incluso recibir entrenamiento profesional.

Los propietarios de una estación de servicio, al enterarse de que los “hermanos” acompañaban a mujeres a sus hogares y patrullaban zonas especialmente peligrosas, empezaron a ofrecerles repostaje gratuito para el servicio. 

Pero a “los caballeros de las calles oscuras” a menudo se les pregunta, ¿qué sacan con esto? Y tiene que oír la mismo respuesta: “Así conoces más chicas, ¿verdad?” Denís, ante tales suposiciones, sonríe: "En nuestro país hay muchas oportunidades de conocer a alguien. Sería una tontería desperdiciar tanta energía en esto. Y además, estoy casado. Lo primero que hice fue consultar con mi esposa si hacía falta una organización como esta en nuestra ciudad. La mayoría de entusiastas están casados, pero "Un hermano para la hermana" no recomienda aceptar una invitación a tomar el té ni de los miembros solteros del movimiento. 

Artículo publicado originalmente en ruso en Ogoniok.