Rusia es uno de los países más desiguales del mundo en distribución de la propiedad

Fuente: PhotoXpress

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¿Cómo se podrían reducir las desigualdades entre ricos y pobres? Desde hace tiempo se debate sobre esta cuestión pero las diferencias son grandes y están ahí desde hace mucho tiempo. Sin embargo algunos expertos creen que la calidad de vida en Rusia mejora año a año.

Según el informe de Credit Suisse Research Institute,  publicado el pasado miércoles, Rusia es uno de los países con una mayor desigualdad en salarios y distribución de la propiedad. 

Los analistas de Credit Suisee responsabilizan de esta desigualdad a la situación del mercado durante la fase de transición al capitalismo en los años 90, época en la que hubo un gran caos y se destruyeron los mecanismos de protección social de la era soviética. Al principio se hicieron intentos para distribuir de manera equitativa la riqueza nacional, por ejemplo, mediante la privatización de las viviendas y la distribución de acciones de las compañías públicas a los individuos. Sin embargo, poco después y a pesar del aumento general de los ingresos la distribución comenzó a ser poco equitativa. 

Según Credit Suisse, en Rusia hay 1.986 personas con una riqueza superior a los 50 millones de dólares. Además hay 84.000 millonarios. Según Forbes la cifra de milmillonarios en Rusia llega a los 110. 

Los datos de Rosstat, la agencia federal de estadística, muestran que el índice de Gini, que mide la concentración de ingresos y la estratificación social, creció de 0,395 en 2000 a 0,42 en 2012. Tal y como explica el diario Nezavísimaya Gazeta, no está permitido estar por encima del 0,4. En caso de que ocurra, es posible que se den casos de malestar social. En la mayoría de los países avanzados el índice es menor. 

El director de Rosstat, Alexander Surinov señala dos procesos paralelos. Por un lado han crecido los salarios, pero por otro las desigualdades han seguido aumentando. 

El diario Komsomólskaya Pravda cita a Surinov, dice que entre 2005 y 2012 se ha reducido en diez millones el número de personas con unos ingresos por debajo de la línea de pobreza. 

“Según la ley de Engel”, dijo Surinov, “mientras más pobre sea una persona mayor será el porcentaje de sus ingresos que gaste en comida. Cuanto haya un mayor gasto en vivienda y otros bienes y servicios, el individuo será más rico. Esta proporción incorpora tanto la inflación como los aumentos de sueldo. Si se usa este índice como base, entonces se notará que vivimos mejor. Mientras en 1995 se gastaba casi el 50 % de los ingresos en comida, actualmente ha bajado hasta el 30 %”. 

De media, muchos parámetros parecen estar mejor. En primer lugar, los salarios reales (menos la inflación) han subido en los últimos diez, excepto en 2009, año de impacto de la crisis. En segundo lugar, el número de automóviles privados se ha multiplicado por cuatro. En tercer lugar, se consumen más frutas y pescado. 

En los últimos veinte años, la población rusa se ha hecho algo más rica, dijo Surinov. “Rusia se ha convertido en un país de ingresos medios, lo que supone un gran avance”. En cualquier caso, se refiere a parámetros que se fijan en medias. 

No se ha conseguido detener la tendencia hacia una mayor desigualdad. “Seguimos los pasos de la sociedad estadounidense, fundada originalmente en la desigualdad. Los europeos han crecido en un ambiente cultural algo diferente”, dijo Surinov. 

“En Rusia hay una gran cantidad de población pobre o casi pobre, mientras que al mismo tiempo el rango superior, el 10-12 % de los más ricos, vive separado de la gran masa de la población”, dice el director del Centro de Mediciones Económicas y Sociales de la Academia de las Ciencias rusa, Alexéi Sheviakov. “Actualmente hay una gran estratificación social. La causa de tales deformaciones está en la naturaleza de los mecanismos de distribución. Tienen que ser reajustados”, cita el periódico Gazeta.ru. 

Mientras tanto, los analistas coinciden en que se está haciendo muy poco para reducir las diferencias entre ricos y pobres. 

“En Rusia la concentración de recursos no promueve las inversiones ni tampoco se transforma en la creación de empleos de alta calidad”, cita la agencia KM.ru a la directora del Instituto Independiente de Política Social, Liliya Ovcharova. “Estos recursos, o bien se sacan fuera del país o son utilizados en una serie de estructuras corruptas. Incluso megaproyectos como las Olimpiadas de Invierno de Sochi han resultado en la creación de demasiados empleos sin cualificar, que son rápidamente desempeñados por migrantes irregulares”. 

No hay soluciones simples, dice Ovcharova. Algunos creen que sería suficiente subir el salario mínimo. “Aunque si se eleva demasiado rápido, entonces la pobreza llegará a aquellos que no tienen empleo. Además se produciría un gran recorte en el número de empleos mal pagados”. 

La desigualdad podría mitigarse con el establecimiento de un sistema tributario progresivo así como con la creación de un impuesto sobre el lujo, creen los expertos. Hace dos o tres años se discutió la posibilidad de hacer una reforma fiscal. Sin embargo, el ministro de Finanzas, Antón Siluánov ha dicho en varias ocasiones últimamente que los ingresos de hacienda se reducirían si se estableciera un sistema de impuestos progresivo, en vez del sistema proporcional actual, en el que todos pagan un 13 %, independientemente de sus rentas. 

Hasta cierto punto se ha establecido un impuesto sobre el lujo. A mediados de verano se aprobó un tributo sobre los coches de lujo, que entrará en vigor el 1 de enero de 2014. Todavía no se ha tomado una decisión acerca de otros bienes de lujo, como inmuebles, yates, antigüedades o joyería. 

Artículo publicado originalmente en ITAR-TASS