El asesinato de un joven de 25 años enciende la mecha de la xenofobia

Durante el fin de semana hubo protestas violentas contra los inmigrantes.Fuente: AP.

Durante el fin de semana hubo protestas violentas contra los inmigrantes.Fuente: AP.

Los disturbios en el sur de Moscú se podrían haber evitado, aseguran los expertos. Los vecinos más de una vez se habían quejado de los inmigrantes y el asesinato de un joven ruso en el barrio se convirtió en la gota que colmó el vaso. Ahora la sociedad está tan indignada con el comportamiento de los funcionarios, la policía y los de fuera que cualquier conflicto doméstico puede servir para que continúen las protestas.

Durante la redada policial en el mercado de verduras al por mayor en el sur de Moscú se detuvieron 1.200 inmigrantes, según informaron el lunes representantes de la policía. Los detenidos fueron llevados a la comisaría para determinar su posible implicación en diversos delitos. Los agentes de seguridad se incautaron de un coche sospechoso donde había millones de rublos, tres pistolas no letales, dos cuchillos y un bate de béisbol. Ahora las autoridades planean cerrar el mercado.

La redada se llevó a cabo tras los disturbios ocurridos durnate el fin de semana. La madrugada del 10 de octubre en el sur de Moscú fue asesinado el joven ruso de 25 años Yegor Sherbakov. Salió en defensa de su novia cuando un hombre de nacionalidad azerbayana, llamado Orján Zeilánov de 31 años, recientemente detenido según han declarado las autoridades, quiso conocer a la chica. Durante la pelea el agresor hirió a Sherbakov con un cuchillo. El sábado 12 de octubre cerca de la comisaría de la policía del barrio hubo un mitin espontáneo que exigía la detención del asesino y el cierre del mercado de verduras Pokrovski.

Al día siguiente, cerca del lugar donde se había cometido el crimen, hubo otra concentración que derivó en grandes disturbios.

La situación en el barrio se ha estbilizado tras las acciones policiales, pero de ahora en adelante el ambiente dependerá de la actuación de los órganos de seguridad y de los funcionarios, ya que la tensión entre los vecinos del barrio y los inmigrantes se ha ido acumulando durante mucho tiempo y el conflicto no se resolverá con el simple cierre del mercado.

El presidente de la Asociación de veteranos de la unidad especial Alfa y diputado de la Duma municipal de Moscú Serguéi Goncharov, dice que no se puede volcar toda la responsabilidad en los órganos de seguridad porque los funcionarios y los representantes del servicio de inmigración seguramente ya conocían lo que pasaba en el barrio.

Los habitantes de la zona se quejaban continuamente de que era peligroso pasar cerca de ese mercado de verduras, donde había armas y drogas. Sin embargo, no se hizo nada hasta que no hubo un asesinato y la gente salió a la calle. ¿Por qué nuestra policía actúa entonces con un ataque repentino?”, se pregunta el político. Goncharov está convencido de que ahora la policía revisará los grandes mercados de verduras moscovitas pero en general todo continuará como antes.

Por su parte, el miembro de la Cámara social, el director del Presídium del movimiento social de toda la Federación de Rusia, Congreso Ruso de los Pueblos del Cáucaso, Aslambek Paskachev, asegura que debido a la falta de medidas de prevención ocurren acontecimientos como este. “Nuestra organización ha estudiado sitauciones parecidas, cuando en la base hay un conflicto doméstico que después otras fuerzas utilizan para sus propios intereses. Está claro que si una persona ha cometido un crimen hay que detenerlo, pero si los organismos de seguridad no lo hacen, con el tiempo aparece la sensación de impunidad. Y después la gente intenta vengar sus ofensas con todos los que están cerca”, explica el experto.

Paskachev cree que para evitar nuevos conflictos habría que determinar el porcentaje de extranjeros que puede contratar un empresario y habría que evaluar si todos los extranjeros que trabajan en el sector servicios hablan ruso.

Goncharov no está del todo de acuerdo con este criterio. Destaca que a la gente no le preocupa si la inmigración es de la propia Rusia (procedente de las repúblicas del Cáucaso Norte) o del extranjero. “No tenemos por qué aceptar normas específicas de la comunidad, Rusia es un Estado de derecho y todos tienen que cumplir nuestras leyes. La violación de las leyes tiene que ser castigada. De lo contrario da la impresión de que no hay voluntad política para implementarlas”, concluye Goncharov.

El director de lla Oficina de Moscú de Ayuda a la Defensa de los Derechos Humanos, Alexánder Brod, explica que hace tiempo se elaboraron unas medidas para la prevención de estas manifestaciones ciudadanas violentas, que ya se han convertido en habituales. Lamenta que estas no se aplican. “La primera experiencia fue con Kondapoga, una pequeña ciudad al noroeste del país, después en el sur de la región de Astracán, en la región de Stávropol y la de Sarátov y en Moscú. Todos estos acontecimientos no han enseñado nada nuevo a las autoridades ni a la sociedad. La política migratoria continúa siendo opaca: funcionarios, miembros de los organismos de seguridad y los empresarios hacen negocio con los inmigratnes irregulares”, explica el defensor de los derechos humanos.

Según Brod cualquier acontecimiento de carácter criminal es capaz de desembocar en las protestas. “Hay que rebajar el volumen de agresiones entre los ciudadanos locales y los extranjeros de las antiguas repúblicas soviéticas. Hay que pensar en mejorar la situación en el país, trabajar para buscar y encontrar a los iregulares y también reformar los organismos de seguridad. Después de este tipo de acontecimientos es indispensable exigir responsabilidades a los funcionarios municipales y a la policía”, opina el activista.

La tensión está tan a flor de piel que incluso una protesta pacífica de musulmes se puede convertir en un motivo para mayores protestas, en una provocación que active a los autodenominados 'vengadores populares’, que se toman la justicia por su mano, destaca el experto.

Durante la redada policial en el mercado de verduras al por mayor en el sur de Moscú se detuvieron 1.200 inmigrantes, https://rusiahoy.com/noticias/2013/10/14/la_policia_rusa_arresta_a_1200_inmigrantes_en_barrio_donde_hubo_dist_33257.html según informaron el lunes representantes de la policía. Los detenidos fueron llevados a la comisaría para determinar su posible implicación en diversos delitos. Los agentes de seguridad se incautaron de un coche sospechoso donde había millones de rublos, tres pistolas no letales, dos cuchillos y un bate de béisbol. Ahora las autoridades planean cerrar el mercado.

La redada se llevó a cabo tras los disturbios ocurridos durnate el fin de semana. La madrugada del 10 de octubre en el sur de Moscú fue asesinado el joven ruso de 25 años Yegor Sherbakov. Salió en defensa de su novia cuando un hombre de nacionalidad azerbayana, llamado Orján Zeilánov de 31 años, recientemente detenido según han declarado las autoridades, quiso conocer a la chica. Durante la pelea el agresor hirió a Sherbakov con un cuchillo. El sábado 12 de octubre cerca de la comisaría de la policía del barrio hubo un mitin espontáneo que exigía la detención del asesino y el cierre del mercado de verduras Pokrovski.

Al día siguiente, cerca del lugar donde se había cometido el crimen, hubo otra concentración que derivó en grandes disturbios. https://rusiahoy.com/sociedad/2013/10/14/cientos_de_detenidos_en_revueltas_en_contra_de_los_inmigrantes_en_mo_33239.html

La situación en el barrio se ha estbilizado tras las acciones policiales, pero de ahora en adelante el ambiente dependerá de la actuación de los órganos de seguridad y de los funcionarios, ya que la tensión entre los vecinos del barrio y los inmigrantes se ha ido acumulando durante mucho tiempo y el conflicto no se resolverá con el simple cierre del mercado.

El presidente de la Asociación de veteranos de la unidad especial Alfa y diputado de la Duma municipal de Moscú Serguéi Goncharov, dice que no se puede volcar toda la responsabilidad en los órganos de seguridad porque los funcionarios y los representantes del servicio de inmigración seguramente ya conocían lo que pasaba en el barrio.

Los habitantes de la zona se quejaban continuamente de que era peligroso pasar cerca de ese mercado de verduras, https://rusiahoy.com/viajes/2013/06/27/empieza_la_temporada_de_los_mercados_agricolas_en_rusia_29427.html donde había armas y drogas. Sin embargo, no se hizo nada hasta que no hubo un asesinato y la gente salió a la calle. ¿Por qué nuestra policía actúa entonces con un ataque repentino?”, se pregunta el político. Goncharov está convencido de que ahora la policía revisará los grandes mercados de verduras moscovitas pero en general todo continuará como antes.

Por su parte, el miembro de la Cámara social, el director del Presídium del movimiento social de toda la Federación de Rusia, Congreso Ruso de los Pueblos del Cáucaso, Aslambek Paskachev, asegura que debido a la falta de medidas de prevención ocurren acontecimientos como este. “Nuestra organización ha estudiado sitauciones parecidas, cuando en la base hay un conflicto doméstico que después otras fuerzas utilizan para sus propios intereses. Está claro que si una persona ha cometido un crimen hay que detenerlo, pero si los organismos de seguridad no lo hacen, con el tiempo aparece la sensación de impunidad. Y después la gente intenta vengar sus ofensas con todos los que están cerca”, explica el experto.

Paskachev cree que para evitar nuevos conflictos habría que determinar el porcentaje de extranjeros que puede contratar un empresario y habría que evaluar si todos los extranjeros que trabajan en el sector servicios hablan ruso.

Goncharov no está del todo de acuerdo con este criterio. Destaca que a la gente no le preocupa si la inmigración es de la propia Rusia (procedente de las repúblicas del Cáucaso Norte) o del extranjero. “No tenemos por qué aceptar normas específicas de la comunidad, Rusia es un Estado de derecho y todos tienen que cumplir nuestras leyes. La violación de las leyes tiene que ser castigada. De lo contrario da la impresión de que no hay voluntad política para implementarlas”, concluye Goncharov.

El director de lla Oficina de Moscú de Ayuda a la Defensa de los Derechos Humanos, Alexánder Brod, explica que hace tiempo se elaboraron unas medidas para la prevención de estas manifestaciones ciudadanas violentas, que ya se han convertido en habituales. Lamenta que estas no se aplican. “La primera experiencia fue con Kondapoga, una pequeña ciudad al noroeste del país, después en el sur de la región de Astracán, en la región de Stávropol y la de Sarátov y en Moscú. Todos estos acontecimientos no han enseñado nada nuevo a las autoridades ni a la sociedad. La política migratoria continúa siendo opaca: funcionarios, miembros de los organismos de seguridad y los empresarios hacen negocio con los inmigratnes irregulares”, explica el defensor de los derechos humanos.

Según Brod cualquier acontecimiento de carácter criminal es capaz de desembocar en las protestas. “Hay que rebajar el volumen de agresiones entre los ciudadanos locales y los extranjeros de las antiguas repúblicas soviéticas. Hay que pensar en mejorar la situación en el país, trabajar para buscar y encontrar a los iregulares y también reformar los organismos de seguridad. Después de este tipo de acontecimientos es indispensable exigir responsabilidades a los funcionarios municipales y a la policía”, opina el activista.

La tensión está tan a flor de piel que incluso una protesta pacífica de musulmes se puede convertir en un motivo para mayores protestas, en una provocación que active a los autodenominados 'vengadores populares’, que se toman la justicia por su mano, destaca el experto.