Cientos de detenidos en revueltas en contra de los inmigrantes en Moscú

Fuente: Reuters

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Unas 380 personas involucradas en diversos actos de protesta fueron arrestadas mientras una masa de hasta 3.000 irrumpía en el barrio dormitorio de Biriuliovo, al sur de Moscú, el domingo 13 de octubre de 2013, para protestar por la falta de progresos en la investigación de la muerte de Yegor Shcherbakov, joven de 25 años y vecino de la zona, presuntamente asesinado por un inmigrante de origen caucásico.

El asesinato del joven ruso Yegor Shcherbakov ha desatado tensiones étnicas en Moscú, donde el problema de la migración procedente de las antiguas repúblicas soviéticas fue el centro de la reciente campaña a la alcaldía.

La noche del jueves 10 de octubre, Shcherbakov recibió una puñalada en el corazón en una pelea callejera, a manos de un extraño que supuestamente había increpado a su novia mientras volvían a su casa de la piscina.

La cámara de vigilancia de un bloque cercano captó la cara del presunto asesino, pero la policía no ha podido ni identificarlo ni localizarlo.

Los vecinos de la zona creen que el asesino de Shcherbakov procede del Cáucaso y trabaja en un mercado de alimentos en el vecindario.

Varios cientos de residentes en la zona se manifestaron ante la comisaría de la policía local el sábado por la noche y domingo por la tarde, exigiendo que encontrasen al asesino y que resolviesen de manera más efectiva los crímenes cometidos por los inmigrantes.

El jefe de policía del distrito aseguró que haría lo posible para llevar al asesino ante la justicia, pero la promesa no bastó para calmar a los manifestantes.

La policía moscovita se puso en estado de alerta el domingo por la noche, cuando varios cientos de personas irrumpieron en el centro comercial Biryuza, en Biriuliovo, donde la mayoría de los trabajadores son inmigrantes. Vecinos de la zona, secundados por miembros de grupos nacionalistas, rompieron ventanas, incendiaron una de las tiendas y volcaron una furgoneta en una calle cercana.

Varias decenas de manifestantes fueron detenidos, mientras que el resto se dirigió a un almacén de verduras cercano, donde trabajan y viven inmigrantes. La multitud asaltó el almacén, que había sido cerrado tras conocer las noticias.

“Estamos hartos de que no se cumpla la ley en este almacén”, contó un manifestante a Dozhd TV, que retransmitió los sucesos de  Biriuliovo el domingo por la noche. “Han venido aquí a establecer sus propias leyes”, dijo sobre los inmigrantes.

La policía usó porras para dispersar a la masa, pero no tuvo éxito sofocando la revuelta ya que varios cientos de hinchas de fútbol, que llegaron desde diversos puntos de Moscú, se unieron a los manifestantes.

Los arrestos continuaron hasta la madrugada, mientras los alborotadores volcaban coches y kioscos supuestamente pertenecientes a inmigrantes.

El ministro del Interior, Vladímir Kolokoltsev, declaró a la agencia RIA Novosti que los instigadores y los participantes en las revueltas de Biriuliovo responderían ante la justicia. “Bajo ningún concepto vamos a negociar con los criminales”, dijo de los manifestantes.

La policía acordonó el domingo por la noche la plaza Manezh, cerca del Kremlin, donde en diciembre de 2010 los nacionalistas y los hinchas de fútbol organizaron una de las manifestaciones más violentas de la Rusia moderna, tras el asesinato del hincha del Spartak de Moscú, Yegor Sviridov, por un grupo de jóvenes del Cáucaso Norte.

En julio de este año la pequeña ciudad de Pugachov, en el Volga, fue sacudida por una oleada de manifestaciones anti inmigración, que llegaron a bloquear una autopista federal. Las protestas se desataron a raíz del asesinato de un joven ruso a manos de un adolescente checheno.