Un programa estatal fomenta la residencia en Rusia de antiguos ciudadanos de la URSS

Las administraciones incentivan con ayudas económicas a los ciudadanos de las antiguas repúblicas soviéticas que quieran irse a regiones rusas. Fuente: ITAR-TASS

Las administraciones incentivan con ayudas económicas a los ciudadanos de las antiguas repúblicas soviéticas que quieran irse a regiones rusas. Fuente: ITAR-TASS

Este año, gracias a un programa para facilitar el retorno de los compatriotas, inmigraron a Rusia cerca de 15 mil personas. Los planes del programa pretenden que la afluencia de inmigrantes sean cientos de miles al año, y que con su ayuda sea posible vencer la escasez de mano de obra. Sin embargo, los lugares que se ofrecen a los compatriotas para vivir no siempre son de su gusto.

Durante los seis años de duración del programa las condiciones para la prestación de asistencia en el reasentamiento de los ex compatriotas no han cambiado. De acuerdo con las normas, se les permite importar contenedores de cinco toneladas libres de impuestos con las pertenencias de tres miembros de la familia, restituyen el coste de los billetes en tren y no cobran la cuota por turismo.

Después de mudarse, según los funcionarios, las regiones prioritarias pagan a los inmigrantes una suma fija - hasta 240.000 rublos por solicitante (6.000 euros), y (120.000 euros) para cada miembro de la familia. Las regiones preferidas para el reasentamiento se consideran las regiones fronterizas, donde las condiciones climáticas son severas: Las regiones de Buriatia, Transbaikal, Kamchatka, Primorie, Jabarovski Kray, Amur, Irkutsk, Magadan, Sajalín  y la región autónoma judía. En otras regiones los beneficios son menores: 40-60 mil rublos (1.000-1.500 euros).

"El objetivo del programa es reabastecer las regiones con situación demográfica compleja con mano de obra. En realidad, los inmigrantes no pueden competir en el mercado de trabajo con la población local", - dice Natalia Pronina quien se mudó con su familia a la región de Lipetsk.

La familia de Pronina ha tenido suerte. En Lipetsk había escasez de personal médico, y Natalia en Tashkent toda su vida trabajó como enfermera. Ella ayudó a organizar el servicio de urgencias. A la mujer le pagaron la ayuda de 40.000 rublos (1.000 euros) y a los otros cinco miembros de la familia,15.000 rublos (375 euros).

"En la ciudad no conocíamos a nadie, así que nos acomodamos en el hotel para los inmigrantes por 120 rublos (3 euros) por persona y día, pero era caro y alquilamos un apartamento", dice Natalia Pronina.

El jefe de la familia se estableció de manera informal en una fábrica de muebles para ribetear sofás, mientras que en su país trabajó como ingeniero, sin ciudadanía en un trabajo oficial nadie le admitía. Casi la totalidad de los ingresos de la venta de su casa en Tashkent la gastaron en productos y mejoras en el nuevo sitio. "De todos modos en Lipetsk se podría con ello comprar solo una habitación", explica Pronina.

Comprar un piso para los inmigrantes es imposible. De acuerdo a la Oficina Regional del Servicio Federal de Migración de Lipetsk, de todos los miembros del programa estatal a su cargo, la vivienda solo la adquirieron un diez por ciento de los inmigrantes, el cuatro por ciento se han asentado en los centros de alojamiento temporal, y el resto han alquilado apartamentos. La ley prevé la participación de los compatriotas en los préstamos hipotecarios, pero en tres años ni una familia que llegó hizo uso del mismo.

"Las condiciones son increíblemente difíciles - dice Valeria Pronina- Hay que encontrar dos garantes. Pero en Lipetsk todavía no conocen a nadie. Se necesitan ingresos estables y altos. Pero sin la ciudadanía se puede trabajar solo de manera informal. Es necesario el empadronamiento permanente. ¿Quién lo hará en un piso de alquiler?"

Durante la existencia del programa, a Rusia han vuelto solamente unas 70 mil personas. Una gran parte de ellos - trabajadores poco cualificados. A algunos los han retenido las restricciones a la circulación, están obligados a vivir en la región dos años y solo después tienen el derecho a emigrar a otras regiones de Rusia.

"De lo contrario a lo inmigrantes los exigen devolver el pago de la ayuda. Hasta hace un año estaba prohibido pasar a otro distrito de la región. No todo el mundo quería quedarse en el pueblo", dice la jefe de la ONG Asistencia Cívica, Svetlana Gannushkina

Las autoridades regionales se negaron a admitir a algunos de los antiguos ciudadanos, en los términos del programa tienen ese derecho.

"Decidimos escribir al comisario del programa de reasentamiento llevado a cabo en la región de Novgorod, preguntando qué región nos podría recomendar", dice Elena Minakova que emigró a la región de Novgorod.

Y a la espera de una respuesta trabajó de manera ilegal de niñera. Cada tres meses tuvieron que viajar a Kirguistán para salir del país. Los extranjeros de países vecinos pueden permanecer en Rusia con una visa temporal de no más de tres meses.  "Un mes más tarde nos dijeron que no tenían derecho a tomar una decisión por nosotros, pero hemos vuelto a escribir. Después de todo nosotros vamos con familias y no dejamos nada en Kirguistán, todo lo vendimos, renunciamos a la ciudadanía, tenemos que tener la seguridad de que en la región nos admiten. Después de eso nos escucharon y ofrecieron escribir un currículo".

Los expertos creen que los inmigrantes podrían irse a regiones ‘prioritarias’, donde el clima es más duro, si hubiera condiciones más favorables para la vida y el trabajo, y no sólo el pago de la ayuda. La creación de condiciones para los ‘repatriados’ – es un asunto prioritario.

El Ministerio de Desarrollo Regional considera que el programa tiene un gran potencial. "Por supuesto, nos enfrentamos a los problemas de su implementación, pero estamos tratando de resolverlos. Así todos los años hemos trabajado para intensificar la participación de las regiones en el programa estatal. En el año 2009 en el programa participaron 10 nuevas regiones, y en el año 2012 el número había aumentado a 40. Esto es casi la mitad del país, dice Olga Vijovanets, la jefa adjunta del departamento de ejecución del programa estatal para ayuda al reasentamiento voluntario en la Federación de Rusia de los compatriotas del Ministerio de Desarrollo Regional de Rusia. El programa estatal es el único programa federal complejo en el ámbito de la inmigración y puede servir de modelo para otros programas de inmigración". 

Los funcionarios esperan poco a poco resolver los problemas acumulados para dar salida a los problemas de realojamiento.

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