Cómo sacar de la sombra a los trabajadores ilegales

La Duma plantea un proyecto de ley para poder expulsar a los inmigrantes que infrinjan la ley dos veces. Fuente: RG

La Duma plantea un proyecto de ley para poder expulsar a los inmigrantes que infrinjan la ley dos veces. Fuente: RG

Los diputados de las dos mayores ciudades rusas, Moscú y San Petersburgo, han decidido reducir el número de inmigrantes que trabajan en el país. La Duma de la ciudad de Moscú ha aprobado en primera lectura un proyecto de ley según el cual se podrá expulsar de la capital a un inmigrante si este infringe la ley dos veces en el plazo de un año.

En San Petersburgo se ha dirigido a la Duma Estatal de la Federación Rusa un proyecto de ley que prohíbe a los extranjeros la entrada en Rusia sin demostrar una solvencia económica que supere seis veces el umbral de la pobreza del país: un total de 37.000 rublos. Los expertos aseguran que estos métodos no serán suficientes para sacar de la sombra la inmigración ilegal.

Si un extranjero cae en manos de la policía dos veces en un año por infracciones como hacer ruido en casa después de las 23:00 horas, cruzar la calle por un lugar indebido, beber alcohol en un parque o superar la velocidad máxima permitida, podría ser deportado. Infringir el código administrativo no es algo difícil, ya que es el policía quien decide en cada caso si proceder a la denuncia o simplemente advertir al infractor.

En lo que se refiere a los inmigrantes, estos casos nunca terminan en advertencia. Siempre se muestra un gran interés por ellos, se les investiga minuciosamente. Y existen tantas normas en el código administrativo que a cualquiera se le puede abrir un expediente y enviar a comisaría, - comenta el policía moscovita Iliá Krasnov.

La norma sobre deportación de inmigrantes por dos infracciones no fue propuesta directamente. En un principio se discutió la posibilidad de expulsar a los trabajadores ilegales del país únicamente por infracciones de las normas viales.

Esta fue una medida propuesta en julio por el alcalde de la capital, Serguéi Sobianin, como respuesta a un gran accidente en el que un camión conducido por un ciudadano de Armenia sin permiso de conducir ruso chocara contra un autobús de pasajeros y que causó la muerte de 18 personas.

Es necesario aumentar la responsabilidad de quien llega a Rusia y no quiere cumplir nuestras normas, declaraba apoyando al alcalde el portavoz de la Duma de la ciudad de Moscú, Vladímir Platónov. Y buscar modos de que los moscovitas accedan primero a los puestos de trabajo. Esto es algo perfectamente posible. Por ejemplo, en Zelenograd han comenzado una dura campaña contra aquellos que viajan sin billete con la que se ha logrado subir el salario a los conductores. En los puestos que quedan libres se ha comenzado a contratar a ciudadanos locales.

Además, dentro de dos meses únicamente podrán trabajar como conductores los extranjeros que posean permiso de conducir ruso. La Duma Estatal ha aprobado unas enmiendas a la Ley Sobre Seguridad Vial, que entrarán en vigor el 8 de noviembre de este año.

Los inmigrantes sin documentos rusos que conducen camiones y autobuses podrán quedarse sin el permiso internacional durante dos años y sus empleadores podrán ser sancionados con multas de 100.000 rublos (2.300 euros).

Los funcionarios de la capital planean aumentar la sanción por conducir un camión o autobús sin la tarjeta de Inspección Técnica de Vehículos en vigor, así como duplicar la multa para los dueños de este tipo de vehículos, alcanzando los 100.000 rublos.

En conjunto, estas medidas pueden dar un buen resultado. Por ahora estamos estudiando solamente una cuestión: acabar con la inmigración ilegal, declaraba el diputado de la Duma de la Ciudad de Moscú Andréi Klychkov.

No obstante, únicamente los inmigrantes pueden cubrir el déficit de mano de obra que sufre Rusia actualmente. Según Zhanna Zayonchkovskaya, directora del laboratorio de migración del Instituto de Previsión Económica de la Academia Rusa de Ciencias, durante los próximos cinco años la población activa se reducirá en cerca de un millón de personas al año.

En estos momentos el aumento de la inmigración asciende a 250.000 personas anualmente, de los que el 70% es población activa. En total, en Rusia existen de tres a cuatro millones de inmigrantes, de los cuales una cuarta parte ha conseguido legalizar su situación.

Las estadísticas demuestran que necesitamos inmigrantes, la cuestión es qué tipo de inmigrantes. La economía necesita extranjeros cualificados, ya que el crecimiento económico proviene de sectores de alta cualificación, opina Vladímir Milov, antiguo viceministro de energía de Rusia.

Tenemos las puertas abiertas para los asiáticos, que lo único que pueden ofrecernos es un trabajo de baja cualificación, y sin embargo, para los europeos, americanos y japoneses, que son capaces de ofrecernos en gran medida el personal que necesitamos, ponemos múltiples barreras en forma de visado.

En opinión de los expertos, una particularidad de la economía rusa es la baja productividad laboral y la baja automatización, por lo que necesitamos una gran cantidad de mano de obra.

Si en Rusia sigue entrando en el futuro la misma cantidad de trabajadores ilegales, esto será una de las razones por las que el país conservará su bajo nivel de automatización y de productividad laboral, continúa Milov.

De los nuevos proyectos de ley todos están dirigidos a la reducción del número de inmigrantes, pero ninguno de ellos contempla su legalización y la recaudación de los impuestos generados por su trabajo. Es necesario luchar no contra la inmigración, sino contra los funcionarios y empresarios que se benefician de esta situación ilegal de los trabajadores.