El derecho a la sanidad, lo más valorado por los rusos

Según la encuesta realizada por la Fundación de Opinón Pública, la salud y el trabajo están por encima. Fuente: Valery Mélnikov / RIA Novosti

Según la encuesta realizada por la Fundación de Opinón Pública, la salud y el trabajo están por encima. Fuente: Valery Mélnikov / RIA Novosti

Los ciudadanos están poco interesados en la política y no confían en los tribunales. Lo que más valoran son la salud y el trabajo.

La Fundación de Opinión Pública (FOM por sus siglas en ruso) ha llevado a cabo una encuesta para averiguar cuáles son los derechos que los rusos consideran más importantes. Por encima de todo, la asistencia médica, el trabajo y su salario, los procesos judiciales justos y la educación gratuita. Los expertos señalan que los rusos no confían en el gobierno ni están interesados en la administración del estado. 

Los derechos más importantes para los ciudadanos son el derecho a la asistencia médica gratuita (74%), al trabajo y un salario (5%),  a un juicio justo (55%), a una educación gratuita (54%) y también a la libertad personal 46%).

La libertad de expresión es lo más importante para apenas un 18%, y el derecho a “tener una ideología propia” es imprescindible para el 11% de los ciudadanos; un 5% considera de especial importancia el derecho a elegir y ser elegido, así como el derecho de reunión, y un 4% de los encuestados prefiere el “derecho a participar en la administración del Estado”.

El director de FOM, Alexander Oslon, declara que, a juzgar por los resultados de la encuesta, la mayoría de los encuestados muestra muy poco interés por la política. En su opinión, las elecciones no se asocian con la administración del Estado y no resultan “importantes”.

La mayoría de los ciudadanos (un 57%) opina que los propios derechos deben ser protegidos en los tribunales únicamente en el caso de que estos no puedan ser defendidos de otro modo (en un año, el número de encuestados que opina esto se ha incrementado en un 13%).

Un 30% de los encuestados asegura que para la defensa de los derechos propios se debe acudir directamente a los tribunales. “La gente no tiene dónde acudir buscando justicia, los tribunales se suelen asociar con la corrupción, su prestigio ha bajado desde los años 90”, señala Oslon, quien opina que se trata de una cuestión cultural.

“Los ciudadanos no tienen confianza en nadie, únicamente existen sospechas. El 35% de los ciudadanos valoran negativamente la actividad de los tribunales, frente a un 27% de encuestados que la valoran positivamente y un 38% que no da su opinión al respecto.

“Estas respuestas no son en absoluto sorprendentes: la sociedad suele valorar negativamente las instituciones estatales”, opina el director de la asociación de defensa de los derechos humanos Ágora, Pável Chíkov.

Según él, las personas suelen acudir a los juzgados ante todo por causas administrativas, aunque también están extendidos los procesos por litigios relacionados con créditos: “Es una situación en la que el Estado o una gran compañía ataca al ciudadano, este pierde el juicio y comienza a opinar negativamente sobre los tribunales”. 

Artículo basado en materiales de Kommersant.