Moscú se adapta a los peatones

En Moscú se están ampliando los parques y zonas verdes. Fuente: Servicio de Prensa.

En Moscú se están ampliando los parques y zonas verdes. Fuente: Servicio de Prensa.

Moscú se suma a las nuevas tendencias e implementa novedades como una red turística de calles peatonales, bicis de alquiler por toda la ciudad y parques que hacen las veces de centro educativo. La ciudad se vuelve accesible a los peatones, ya sean estos locales o turistas.

Moscú está experimentando un lavado de cara fulminante. Se están reformando los parques, repoblando los jardines y se está creando una red de calles peatonales. ¿A qué se debe toda esta actividad de la administración local? Los expertos creen que tiene que ver con las tendencias internacionales destinadas al fomento del turismo.

En unos pocos días, una nueva calle moscovita pasará a ser completamente peatonal: la calle Níkólskaya, que desemboca en el Kremlin. En este momento se está trabajando las veinticuatro horas del día para pavimentar la calle con azulejos de granito. Después se instalarán las farolas, los bancos y las indicaciones turísticas.

Recientemente el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, anunció que el año pasado se registró una afluencia récord de turistas en la ciudad. La capital rusa recibió cinco millones de visitas y los expertos afirman que este año se espera medio millón más. Ante estas circunstancias, las infraestructuras municipales no pueden quedarse como están ahora; es necesario adaptarlas a las nuevas tendencias.

Están cambiando muchas cosas. En mayo, el alcalde de Moscú anunció un programa a gran escala para la construcción de zonas peatonales en el centro de la ciudad, la creación de zonas verdes y la repoblación de jardines y parques. Y ya en otoño aparecerán 30 nuevas zonas peatonales. Se sustituirá el asfalto por azulejos de granito y se colocarán indicaciones para los turistas. Una vez finalizada la reconstrucción, estas rutas constituirán una completa red de paseos recreativos. Además, se están repoblando los veinte jardines públicos más descuidados del área de Sadóvoe Koltsó. Es importante destacar que, de acuerdo con Serguéi Sobianin, se está planeando traspasar la competencia de esta nueva red turística al departamento de cultura de la ciudad, de modo que el centro turístico estará protegido frente a las construcciones comerciales.

Elena González, experta en el sector de la arquitectura, cree que la transformación del ambiente urbano es una tendencia mundial que en Rusia se ha ignorado durante mucho tiempo, hasta que ya no ha sido posible. Además, desde el punto de vista de la inversión, la reconstrucción de la ciudad también resulta atractiva: "No solo está cambiando la calidad de las calles, sino también de la gente. La industria como tal está desapareciendo; el capital se traslada al sector servicios; está apareciendo otro tipo de personas, que quieren pasear por las calles, pasar un rato en una cafetería, ir de tiendas o salir con sus amigos. Ya no les basta con tener unas calles cuidadas. Otro de los temas candentes es el de la restauración de fachadas y monumentos. Acaso usted pasearía por una calle bonita si alrededor no hubiese nada".

La misma Elena González ha participado en la exposición 'Moscú verde', celebrada en el marco de la bienal de arquitectura ARJMOSKVA, donde presentó, junto con un grupo de jóvenes arquitectos, el proyecto de Wowhouse 'El lazo verde' (en ruso Zelionaya petlia): una ruta peatonal de varios kilómetros de longitud que sigue el recorrido del río Moskova. “Ya se ha avanzado mucho”, comentan los arquitectos mientras muestran con orgullo el nuevo edificio del embarcadero fluvial de Vorobiovy gory, donde suelen atracar los famosos barcos de excursiones de la ciudad.

El proyecto para el acondicionamiento de los malecones 'Zellionaya petlia' forma parte de otro macroproyecto municipal desarrollado por el departamento de cultura de Moscú para la reconstrucción de los parques de la capital. El jefe del departamento de cultura es Serguéi Kapkov, quien antes fue director del parque más famoso de Moscú, el parque Gorki. Ya entonces puso en marcha el proceso de reconstrucción del parque y, más adelante, tras convertirse en el principal representante del departamento municipal de cultura, amplió el proyecto para incluir en él la mayoría de los parques de la capital rusa. Ahora, los grandes parques de Moscú —como el parque Gorki, Sokólniki y otros— han pasado de ser espacios de recreo semiabandonados, con un puñado de atracciones oxidadas y quioscos de cerveza barata, a espacios modernos con salas de conferencias, clubes infantiles, clases de yoga, restaurantes con terrazas al aire libre, instalaciones de arte, música en vivo y alquiler de bicicletas.

Incluso se ha instalado un sistema de alquiler público de bicicletas con puntos de aparcamiento automatizado por toda la ciudad: a lo largo del anillo de bulevares que rodea el centro de Moscú, en los embarcaderos, etc. Moscú se suma a las tendencias internacionales. Para la reconstrucción de los parques se han seguido los numerosos ejemplos que ya hay por todo el mundo; para la programación de la red de alquiler de bicis, se ha seguido el modelo de Praga; y para el acondicionamiento de las calles, el ayuntamiento de Moscú ha contratado los servicios del urbanista danés Jan Gehl, quien ha estudiado la ciudad durante un año y medio, y este verano presentó un completo informe sobre su transformación. Antes de esto, Gehl prestó sus servicios de asesoría a decenas de ciudades de distintos países.

En su opinión, es imprescindible que las ciudades resulten cómodas para los peatones y para los ciclistas. El programa que propone consta de varios puntos: reducir el número de coches, eliminar los obstáculos de las calles y los cruces subterráneos, unir todos los bulevares de Moscú, hacer que las plazas y los paseos junto al río ganen atractivo a los ojos de los peatones, mantener la actividad en invierno y desarrollar infraestructuras adaptadas al transporte en bici. Algunos de los puntos de este programa ya han sido adoptados por la administración de la ciudad y, si la cosa sigue así, pronto Moscú será una de las ciudades turísticas más atractivas del mundo.