Las prostitutas rusas no tendrán derecho a crear asociaciones

A pesar de ser ilegal, en Rusia hay tres millones de personas vinculadas a la prostitución, según afirman los activistas sociales. Fuente:  PhotoXPress

A pesar de ser ilegal, en Rusia hay tres millones de personas vinculadas a la prostitución, según afirman los activistas sociales. Fuente: PhotoXPress

Activistas a favor de los derechos humanos de San Petersburgo han decidido demandar al Ministerio de Justicia tras negarse a registrar una asociación no lucrativa de trabajadoras del sector de la prostitución.

La prostitución en Rusia es una infracción administrativa sancionable con una multa de hasta 20 veces el salario mínimo. La incitación a la prostitución se considera un delito grave y se condena por lo penal (es punible con penas de prisión de hasta 8 años). Lo mismo sucede con la prostitución organizada (con penas de hasta 10 años). Sin embargo, el Código Administrativo prevé también sanciones administrativas (multas de hasta 2.500 rublos) por recibir dinero de la actividad de otra persona en el ámbito de la prostitución.

Por su parte, la organización "Rosa de plata", un movimiento social dedicado a los problemas de la prostitución, afirma que son muchas más, cerca de tres millones. Para poder defender los derechos de las trabajadoras del sexo, los activistas intentaron en mayo de este año registrar una organización sin ánimo de lucro. No obstante, el Ministerio de Justicia les ha denegado el registro, de modo que los activistas se han dirigido a los tribunales.

"Rosa de plata" es el resultado de otros proyectos benéficos y voluntarios dedicados a los problemas de la prostitución”, comenta la directora de este movimiento, Irina Máslova, que trabajó en una organización benéfica del mismo ámbito, un proyecto internacional que dejó de recibir financiación pero mantuvo el deseo de ayudar a los demás.

"Nuestra experiencia resultó muy beneficiosa, estuvimos trabajando con la prostitución callejera de San Petersburgo, Irkutsk y Cheliábinsk. Cuando el proyecto finalizó, el Ministerio de Salud quiso hacerse cargo de estas funciones de trabajo preventivo con prostitutas, pero nunca llegaron a hacerlo. Nosotros organizamos por iniciativa propia algunos congresos, pero después decidimos unirnos con nuestras protegidas y crear una asociación", cuenta esta defensora de los derechos humanos.

Máslova asegura que mucha gente involucrada en el negocio del sexo necesita la ayuda de la asociación. "Nosotros protegemos a hombres, mujeres y trabajadores transgénero. Sus edades van desde los 18 hasta los 72 años. Estas personas tienen unos ingresos y un estatus social de lo más variado, así como distintas condiciones de trabajo. Nuestro trabajo interesa también a los propietarios de los locales de prostitución, que acuden a los médicos con los que trabajamos para que examinen a sus trabajadoras", comenta Máslova.

Esta trabajadora social asegura que, en base a lo que establece la Constitución acerca del derecho de todo ser humano a una vida digna, habría que eliminar a la prostitución de la lista de profesiones penalizadas y permitir a la gente hacer lo que quiera con su cuerpo.

Según cuenta Máslova a Rusia Hoy, la negativa al registro de la organización se basa en motivos formales: "Incluso nos acusaron de incitar al odio étnico, de lo único que no nos acusaron fue de extremistas. Además, en el Ministerio aseguran que esta profesión no figura en el listado de profesiones, de modo que no podemos crear la asociación. Pero nosotros necesitamos la organización para ayudar a este grupo de la población y solucionar sus problemas, para defenderles de clientes sin escrúpulos y de los órganos corruptos de la ley".

Irina Máslova no se lamenta demasiado de esta decisión, porque su preocupación suele concentrarse, más que en encontrar ayuda, en ganar puntos para que la sociedad se dé cuenta de la existencia de este problema.

La presidenta del Consejo de la ONG "Abogados por la sociedad civil" y miembro de la Cámara Pública de la Federación Rusa, Daria Miloslávskaya, explica que muchas organizaciones sin ánimo de lucro se encuentran con dificultades a la hora de solicitar el registro. "El Ministerio de Justicia establece unos requisitos, pero estos no están formulados con exactitud en la ley y esto provoca este tipo de resultados, - comenta la abogada. - A menudo obligan a cambiar una palabra, añadir o cambiar detalles. Si los errores son de forma no existen muchas posibilidades de ganar el juicio. Si se demanda al Ministerio de Justicia por asuntos relacionados con el contenido hay más oportunidades de ganar. Y es que unas mismas normas pueden ser interpretadas por la subdivisión territorial del Ministerio de Justicia de manera distinta, mientras que el tribunal las puede interpretar a su manera y dar la razón al demandante".

Miloslávskaya asegura que la asociación "Rosa de plata", desde el punto de vista formal, tiene todas las posibilidades de ser registrada, aunque tendrá que pensar seriamente en la forma de su organización. "En mi opinión, existe un problema de título. Si se trata de ayudar a personas del mundo de la prostitución, entonces no es una asociación. Una asociación reúne a los trabajadores de un sector, no a defensores de los derechos humanos o abogados. Seguramente es una organización de ayuda o asistencia a las trabajadoras del sexo y esta forma de organización posee otros estatutos y otros órganos de gestión. También se puede recibir la negativa del Ministerio de Justicia si se escoge una forma incorrecta de organización", - señala la abogada.

Vitali Milónov, diputado de la Asamblea Legislativa de San Petersburgo, declaraba en una entrevista al diario Komsomólskaya Pravda que la organización no tiene ninguna posibilidad de ser registrada y que sus autores podrían ser juzgados por una causa penal o administrativa, ya que la creación de esta asociación podría entenderse como un modo de incitar a la prostitución.

En lo que respecta a la parte moral de esta organización, los especialistas a menudo se ponen de parte de "Rosa de plata" ya que entienden que existe una necesidad de eliminar la prostitución del ámbito criminal. "Considero que la prostitución debe ser legalizada parcialmente. Este negocio no está completamente legalizado en ningún país del mundo, en todas partes existen algunas limitaciones”, declara el director del departamento de análisis microeconómico de la Escuela Superior de Economía, Mark Levin.

El director del Centro de Asistencia Legal y Psicológica en Situaciones Extremas, Mijaíl Vinográdov, está de acuerdo con Levin, y asegura que son más de tres millones las personas que se dedican a este tipo de actividad y que sería mucho mejor si todos ellos pagaran impuestos.

"En muchos países del mundo el sector del sexo es una actividad completamente legal y aporta grandes ingresos al presupuesto mediante impuestos. Como en cualquier otro sector, existe economía sumergida, tan sólo una parte. La legalización de la prostitución podría solucionar problemas no sólo económicos, sino también médicos. Existen mujeres que por motivos médicos necesitan tener relaciones sexuales más a menudo de lo que pueden encontrar en el matrimonio. Esto es un problema psíquico y hormonal muy serio", explica el psiquiatra. En opinión de este experto, la presencia del sector del sexo es una característica de la sociedad absolutamente normal.

En Alemania, Gran Bretaña, Holanda, Francia, Australia y Brasil existen asociaciones profesionales como "Rosa de plata".

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