Se desata el descontento popular contra las autoridades y los inmigrantes en la región del Volga

Tensiones étnicas y disturbios en Sarátov tras la muerte de un adolescente en una pelea. Fuente: RIA Novosti

Tensiones étnicas y disturbios en Sarátov tras la muerte de un adolescente en una pelea. Fuente: RIA Novosti

Una serie de manifestaciones invadido estos días la ciudad de Pugachov en la región de Sarátov. Esta pequeña capital de distrito, con una población de apenas 50.000 personas, ha dado que hablar a toda Rusia: los ciudadanos, insatisfechos con la política social y migratoria de las autoridades locales, ya han cortado dos veces la carretera federal que une Volgogrado y Sarátov con Samara.

La ciudad, que debe su nombre al cosaco Emelián Pugachov, se dio a conocer el pasado 7 de julio, cuando un centenar de habitantes armados se dirigieron al distrito en el que vive desde hace unos 10 años una comunidad chechena. 

La multitud, que durante sus manifestaciones gritaba consignas antichechenas, estaba formada principalmente por los amigos y familiares del joven Ruslán Marzhánov, de 20 años de edad, que recientemente había obtenido un permiso del ejército, informa el servicio de prensa de la Dirección General del Ministerio del Interior en la región de Sarátov. 

Según informa Pável Kos, director de la sección de investigación de Pugachov de la dirección regional del Comité de Investigación, el día anterior, cerca del conocido café Zolotaya bochka tuvo lugar una pelea entre Marzhánov y un joven checheno de 16 años que se encontraba de visita en la ciudad. 

 

Haz click en la imagen para ver la opinión de los rusos respecto a otras nacionalidades del Cáucaso y Asia Central

Durante el enfrentamiento, el adolescente agredió varias veces a su oponente con un escalpelo y poco después fallecía este militar nacido en Pugachov. A pesar de que el joven intentó esconderse, la policía acabó deteniéndolo y el incidente ha provocado disturbios masivos en la ciudad. 

Algunos habitantes de la ciudad aseguran que la comunidad chechena está formada por unas diez familias y sus miembros tienen un comportamiento muy agresivo hacia al resto de ciudadanos. Según datos oficiales, en el distrito de Pugachov viven unas 80 personas de origen checheno, repartidas por todo el territorio del distrito. 

A principios de los años 90 los habitantes de las repúblicas del Cáucaso Norte emigraban en mayor medida a las ciudades más importantes de Rusia, pero durante los últimos años estos han comenzado a asentarse en las sedes de distrito y pequeñas ciudades del país

Este tipo de conflicto abierto con inmigrantes del Cáucaso no se había dado antes en la región de Sarátov, principalmente porque este territorio ha sido históricamente el hogar de muchas etnias distintas, representantes de diversas culturas, entre otras la tártara, la bashkiria y en parte la kazaja, todas estas representantes del islam. 

Ánimos enfrentados 

El conflicto en Pugachov alcanzó su apogeo el pasado lunes 8 de junio. En la ciudad

comenzaron a correr rumores sobre la supuesta liberación de Mudáyev. Los habitantes han barajado también la posibilidad de que el hermano mayor del joven detenido hubiera tenido algo que ver con el asesinato de Marzhánov. 

Unas 600 personas, con la ayuda del boca a boca, se echaron a las calles del centro de la ciudad para exigir la expulsión de los chechenos. El jefe de la administración del distrito, Stanislav Sídorov, acudió al encuentro de los manifestantes y prometió llevar a cabo una investigación sobre el cumplimiento de la legislación migratoria en la comunidad caucásica, aunque esta promesa no pareció tranquilizar a la gente. 

A pesar de que en Pugachov no había habido anteriormente enfrentamientos entre distintos grupos étnicos, decenas de jóvenes chechenos ya han abandonado la ciudad. Según opina el vicegobernador de la región de Sarátov, Denís Fadéyev, estos jóvenes actúan por orden de los ancianos de su comunidad. 

No obstante, esto tampoco ha tranquilizado a los ciudadanos de Pugachov: al finalizar la jornada laboral la gente acudió a la carretera federal que une Sarátov con Volgogrado y Samara. 

Pasados unos 40 minutos, Serguéi Arenin, jefe de la Dirección General del Ministerio del Interior en la región de Sarátov, logró tranquilizar a la multitud y convencer a los ciudadanos de que se dirigieran a la Casa de Cultura, a la que en ese momento llegaba el gobernador de la región de Sarátov, Valeri Radáyev. El gobernador conversó con los ciudadanos enojados hasta casi la medianoche y les prometió que las fuerzas de la ley aclararían todos los detalles del conflicto. 

Una multitud enfurecida 

El servicio de prensa de la administración del distrito informó que había recibido información sobre una nueva manifestación. Hacia aproximadamente las 17:50 la policía llegaba a la Plaza de la Catedral de Pugachov en dos autobuses y armados con porras de goma, y se extendieron a lo largo del perímetro de la plaza. Al cabo de menos de una hora ya se habían reunido en la plaza al menos trescientas personas, que empezaron a gritar la ya típica consigna en la ciudad: "¡Expúlsalos!". 

La concentración en la plaza duró alrededor de una hora, después la multitud se dirigió al edificio de la administración local y comenzó a exigir la presencia de las autoridades. Sin esperar a que aparecieran los políticos responsables del distrito, los protestantes se dirigieron siguiendo su ruta habitual hacia la carretera federal a Samara. Para cortarles el paso, la policía formó un escudo humano, pero la fuerza de los agitados ciudadanos rompió sus filas y llegó a la carretera. 

En otras dos ocasiones la policía intentó interponerse en el camino de los manifestantes, y hasta el tercer intento no consiguieron detener a la multitud. Ya fuera de la ciudad los ciudadanos dieron una especie de ultimátum a la policía, instando a que los representantes de la administración del distrito o de la región se presentaran ante ellos en el plazo de cinco minutos. En caso contrario amenazaban con pasar de nuevo al asalto. 

El vicegobernador de la región, Denís Fadéyev, se presentó ante los manifestantes, aunque no logró hablar con ellos debido a que justo en el momento en que llegaba comenzó a caer un fuerte aguacero. A las 22:00 Fadéyev logró convencer a los ciudadanos de que enviaran a mujeres y niños en autobuses hacia la ciudad, y algo más tarde el vicegobernador persuadía a los que quedaban en la carretera de que se dirigieran hacia la Casa de la Cultura para celebrar allí una reunión. 

Esta reunión duró casi toda la noche, y aun así no se consiguió poner punto final a este escándalo. La gente sigue insistiendo en que no confía en la administración local, y los representantes del gobierno de la región prometen que intentarán detener las violaciones de la ley con la ayuda de las fuerzas del orden. Se ha informado de una inminente llegada a la ciudad de algunos provocadores del Partido Nacional Bolchevique, una agrupación prohibida oficialmente por extremista. Las fuerzas del orden se encuentran en estado de alerta. 

Mientras tanto, las autoridades han tomado una serie de medidas para contener la situación. Se ha establecido una moratoria hasta el 19 de julio sobre la venta de alcohol. 

Además, se ha despedido al jefe de la policía Ígor Lopatkin y ha llegado al pueblo  Ígor Bábich, enviado plenipotenciario del presidente, para seguir el curso de los acontecimientos.