La batalla contra los atascos produce beneficios

El ayuntamiento de Moscú recauda más de 750.000 dólares en un mes tras instalar parkings de pago. Fuente: PhotoXpress

El ayuntamiento de Moscú recauda más de 750.000 dólares en un mes tras instalar parkings de pago. Fuente: PhotoXpress

Moscú ha sido una de las últimas ciudades europeas en introducir un sistema de pago por aparcar en el centro de la ciudad. En el primer mes de funcionamiento la capital ha recaudado 757.000 dólares entre los automovilistas.

Desde el pasado 1 de junio aparcar el automóvil en el centro de Moscú es posible solo a cambio de 50 rublos la hora (1,5 dólares). Según cálculos preliminares, durante el primer mes esta medida ha proporcionado al presupuesto del Ayuntamiento cerca de 757.500 dólares. 

Sin embargo, las autoridades municipales aseguran que la finalidad principal de la implantación en Moscú del aparcamiento de pago no es conseguir beneficios, sino mejorar la situación del tráfico en la ciudad y europeizar la capital. 

Los atascos de varias horas de la capital rusa son legendarios desde hace muchos años. Como subraya Alexander Shumski, director del Centro Moscovita de Lucha contra los Atascos, la demanda actual de carreteras por parte de los automovilistas moscovitas supera la capacidad de las vías de la ciudad en un 30%. “Por lo tanto, hay que sacar de las calles un tercio de los coches”, explica Shumski.

Las primeras plazas de aparcamiento de pago aparecieron en la capital rusa en noviembre del 2012. Entonces se habilitaron 558 plazas en el centro, en los alrededores de las calles Karétni Riad y Petrovka. Medio año después, el territorio de las plazas de pago creció hasta los límites del Anillo de los Bulevares. Para los residentes el aparcamiento es gratuito en horas nocturnas, y se les propuso comprar un bono anual válido 24 horas que cuesta 90 dólares.

Se puede regular el número de coches de varias maneras, sobre todo aumentando el coste de la gasolina e implantando el pago por aparcar, dice el experto. 

Las autoridades presuponen que quienes van a trabajar en coche al centro de Moscú se pasarán al transporte público al verse en la obligación de pagar casi 13 dólares al día. Los pagos se pueden hacer r bien por SMS, utilizando un programa para móvil, o en los parquímetros con una tarjeta específica de aparcamiento o con tarjeta bancaria. 

El director general del organismo público Administración de las Plazas de Aparcamiento moscovitas Ígor Kuznetsov asegura que los fondos obtenidos se gastarán en dotar de servicios a los barrios donde se han recaudado. 

 Además, habrá una multa de 150 dólares para todos aquellos que no cumplan esta normativa, lo que puede suponer una motivación complementaria. 

Los resultados de la nueva política de las autoridades de la capital no se han hecho esperar: en palabras de Kuznetsov, el número de coches en el interior del Anillo de los Bulevares se ha reducido un cuarto, entre un 20 y un 25% (3.750-4.000 automóviles). El 60-80% de las plazas de aparcamiento de pago están llenas, y el tiempo medio de aparcamiento se ha reducido desde las 6-8 horas hasta los 50-90 minutos. 

Los conductores están en contra de este gravamen. “Lamentablemente, el gobierno de Moscú no ha explicado por qué estamos pagando, la base legal de estas plazas de pago es completamente incomprensible”, dice el presidente del Colegio de Defensa Legal de Propietarios de Automóviles Víctor Travin. 

“Ahora estamos pagando 50 rublos (casi dos dólares) por el mismo lugar de la calle donde antes podíamos aparcar de forma gratuita”, razona el experto. En su opinión, los aparcamientos no tienen equipamiento especial, nadie garantiza la seguridad de los automóviles.

Travin admite que el número de coches en el centro se ha reducido, sin embargo esto provocará pérdidas en los negocios, puesto que el flujo de clientes en cafés, bares y tiendas disminuirá. “La decisión más sensata respecto al problema de tráfico en la ciudad sería sacar a los funcionarios del centro, al instante habrá menos coches”, declara airado. 

Por su parte, quienes combaten los atascos apoyan la iniciativa de las autoridades. “Moscú era la última ciudad europea donde no se pagaba por aparcar”, recuerda Alexander Shumski.

En su opinión, habría que ampliar la zona de aparcamiento regulado hasta el Anillo de los Jardines y en las proximidades de las estaciones de metro del Tercer Anillo. “Se reduciría considerablemente la carga en el punto crítico de la ciudad, en el centro –asegura el especialista–. Ahora las calles tienen otro aspecto”. 

La tarifa por aparcar en Moscú encaja plenamente con la situación en toda Europa. Según los expertos, las autoridades han elegido el dólar y medio por hora como una cifra media que después se puede aumentar o, por el contrario, reducir. 

Al mismo tiempo los especialistas señalan que, para alcanzar el nivel europeo del servicio, serían necesarios más aparcamientos privados. 

Sin embargo, en el Viejo Mundo los inversores suelen recibir ayuda activa del Estado, recuerda Yulia Nikulicheva, subdirectora del Departamento de Investigaciones de Jones Lang LaSalle. 

Esta puede tener forma de rebaja fiscal, cofinanciación o descuentos en el precio del terreno. Pero incluso con estas ayudas, el plazo de retorno de la inversión es de unos 10 años, mucho para Moscú. Por norma, en el mercado ruso se habla siempre de cinco-seis años. Precisamente por eso, de momento no se ha tocado el tema de aparcamientos privados equipados.